Aspiradoras

Compra y vende aspiradoras en Panamá.

En Panamá las casas son de baldosa mucho más que de alfombra, así que una aspiradora aquí se gana el puesto con el polvo fino, el pelo de la mascota y la arenilla que entra en los zapatos. Caben los robots que aspiran y trapean, las inalámbricas verticales de Dyson y Shark, las de arrastre con cable y las de mano para los asientos del carro, nuevas o de segunda. En una inalámbrica o un robot usado, la batería es casi todo lo que pagas, así que pregúntale al vendedor cuánto le dura una carga completa en la potencia más alta antes de cuadrar para ir a verla.

Un robot para la pasada diaria y una vertical para los regueros:

quien tiene más de una aspiradora casi siempre termina con esa pareja. El robot sale solo a la hora programada mientras no hay nadie, aunque no sube escaleras y se enreda con los cargadores. La vertical inalámbrica cuelga de su base en la pared y baja para las migajas bajo la mesa o la arena que vuelve de la playa, y rinde lo que rinda su batería. La de arrastre con cable nunca se descarga y sigue siendo lo más barato para hacer la casa entera. Las de mano se quedan en el carro. Las de tanque que se tragan agua y aserrín son aspiradoras de seco y mojado, y van con las hidrolavadoras y las limpiadoras a vapor en limpieza y hogar. Si el polvo flota en el aire en vez de caer al piso, lo tuyo son los purificadores de aire.

Piso de baldosa y el robot que trapea:

como el alfombrado de pared a pared casi no existe, un cepillo motorizado pesado para alfombra aporta poco, y en cambio un robot que arrastra un paño húmedo puede encargarse del trapeado de todos los días. Entre robots, la diferencia que pesa es la navegación. Uno con giroscopio limpia en hileras y se olvida de la casa al volver a la base. Uno con láser, el de la torreta redonda arriba, guarda el mapa, va a un solo cuarto si se lo pides y respeta la zona bloqueada del plato del perro. Esa torreta lo hace más alto, así que mide el espacio bajo el sofá y las camas antes de escoger. Una base sencilla solo carga; las estaciones grandes vacían el depósito en una bolsa y lavan el paño, y eso son bolsas y paños que seguir comprando.

Cuánto vale un robot láser o una Dyson inalámbrica:

un robot con mapa láser que además trapea cuesta entre $170 y $300 nuevo, uno cuya estación vacía y lava sola cuesta más del doble, y una inalámbrica Shark o Dyson va de unos $250 a $650 según la generación. En lo usado, la batería pesa en el precio mucho más que los años. Una Dyson cuya batería original se rinde a los pocos minutos en máxima potencia vale bastante menos que el mismo modelo con batería nueva, porque una batería original de repuesto no sale barata. La autonomía impresa en la caja se mide en la potencia más baja, así que una batería que sale a presión, sin destornillador, vale pagar un poco más.

Una batería cansada y un rodillo lleno de pelo:

ahí fallan casi todas las usadas. Pide la vertical con carga completa y ponla directo en máximo: tiene que aguantar pareja, sin dar tirones ni apagarse. En una Dyson, esos tirones indican una obstrucción o un filtro sucio o que se volvió a poner húmedo después de lavarlo. Luego saca el rodillo. El pelo enrollado apretado en las tapas de los extremos se come los rodamientos, y un rodillo que bambolea ya no sirve. Al robot, déjalo dar una vuelta corta y volver solo a la base. La torreta láser debe girar sin ruido, las ruedas deben bajar y volver a subir cuando lo levantas, y el cepillo lateral no debe estar abierto. Un robot traído de China puede que solo se vincule con la app configurada en esa región, así que pregunta dónde se compró, y pide que lo eliminen de su cuenta y lo restablezcan antes de pagar.

Entregar un robot aspirador con su base:

la base y su cable tienen que ir con él, porque sin ellos el robot no carga, y quien maneje desde David o Penonomé no quiere encontrarse sin base. Mide cuánto dura la vertical con carga completa en máximo, pon los minutos en el título y aclara si la batería es original o de reemplazo. Fotografía la etiqueta del modelo y agrega un video corto del robot entrando a la base. Incluye los cepillos, bolsas y paños de repuesto que tengas, y desvincúlalo de tu app antes de que llegue el comprador para que esa misma noche funcione en su casa.