Cuidado Personal
Compra y vende perfumes, maquillaje y herramientas de peinado en Panamá.
Mucho del perfume, el maquillaje y las cremas que hay en las casas panameñas llegó en la maleta de un viaje a Miami u Orlando, o envuelto para el Día de la Madre, que aquí se celebra en vísperas de Navidad, y no todo se llega a abrir. Esos frascos en caja, paletas sin estrenar y sets de regalo todavía con su plástico son lo que más vale la pena pasar, junto con las secadoras y planchas que comparten repisa con ellos. Un cosmético conviene comprárselo a un desconocido mientras siga sellado y se pueda leer el lote; una herramienta de calor, después de verla calentar.
Cosméticos sellados y herramientas de calor:
las dos mitades del cuidado personal se venden con reglas muy distintas. En cosméticos, es decir fragancias, maquillaje, cuidado de la piel y del cabello, el valor está en el sello, porque una vez abierto nadie sabe qué ha tocado el producto. En accesorios de belleza la pregunta es mecánica: si calienta, si mantiene el calor y si todos los botones responden.
Etiquetas de lo que se compró en Estados Unidos:
mucho de lo que cambia de manos en Panamá se compró en un viaje al norte, y eso modifica cómo se lee la etiqueta. Los productos hechos para el mercado estadounidense muchas veces no traen fecha de vencimiento, solo un código de lote estampado en la base o en el pliegue del tubo, que el fabricante puede traducir a fecha de producción. Lo fabricado para Europa suele llevar el símbolo del frasco abierto con los meses que aguanta después de abierto. Con las herramientas de peinado es más sencillo: Panamá usa el mismo voltaje y los mismos enchufes de patas planas que Estados Unidos, así que una secadora comprada en Florida funciona aquí, mientras que una traída de España o de otro país europeo está hecha para un voltaje más alto y apenas calienta sin convertidor, salvo que tenga selector de doble voltaje.
El perfume y los sets de regalo que dejan las fiestas:
un eau de parfum de diseñador en tamaño completo cuesta nuevo en Panamá de unos $80 a $150, según la casa. Los sets de regalo, el frasco en estuche con una crema corporal a juego o un atomizador de viaje, llegan en cantidad para el Día de la Madre y Navidad, y los que se ofrecen todavía con su plástico pasadas las fiestas son lo más cerca de la mercancía de tienda que se consigue en una venta entre particulares. Aun sellados se venden por debajo del precio de estantería, porque quien compra asume el trabajo de asegurarse de que el frasco es original. Un frasco abierto ya es otra venta: se cotiza por el nivel que le queda y por la confianza que inspire quien lo vende. Sin tapa o en caja lisa suele tratarse de un tester, que está bien si se anuncia así y es mala señal si se hace pasar por uno de tienda.
Cómo reconocer un frasco falso o una plancha gastada:
en un perfume en caja, el plástico debe ir tenso, con pliegues limpios sellados con calor y no con goma ni esquinas sueltas, y el código de lote impreso debajo de la caja tiene que coincidir con el del fondo del frasco. En maquillaje y cremas, descarta lo que se haya separado en una capa de aceite, haya cambiado de olor o esté granuloso, y pide una foto con luz de día antes de cerrar trato por el tono de una base. En planchas y tenazas, revisa las placas buscando recubrimiento saltado, que jala el cabello, y dobla con cuidado el cable donde entra al mango, que es por donde primero se pela. Una secadora que chilla o huele a quemado casi siempre lleva años trabajando con el filtro trasero tapado.
Anunciar un perfume sellado o una herramienta de peinado que ya usaste:
fotografía la caja por debajo, donde salen el tamaño, la concentración y el lote, y di claramente si el plástico está intacto. Si ya se abrió, pon el frasco contra una ventana para que se vea el nivel. Cuenta de dónde salió, si fue regalo, viaje o un set que nunca usaste, y si lo compraste en Estados Unidos dilo, para que el comprador espere un código de lote y no una fecha. En maquillaje, pon el nombre del tono y muéstralo con luz natural. En herramientas, un video corto con el aparato prendido, las placas o la boquilla y todos los accesorios a la vista resuelve casi todas las dudas antes de que aparezcan. Quien viene desde Chepo por un frasco sellado no puede comparar los códigos sin romper el plástico, así que acuerden antes del viaje si se abre delante de esa persona.