Música & instrumentos

Compra y vende instrumentos musicales y equipo DJ en Panamá.

Cada año, en las fiestas patrias, las calles se llenan de bandas de colegio y bandas independientes, y las trompetas, liras y redoblantes que desfilaron en ellas cambian de manos antes y después de los desfiles. A su lado están la guitarra del colegio, el piano digital de las clases y el controlador DJ de una temporada de fiestas, nuevos y usados. Lo que está hecho de madera, metal y lengüetas suele conservar su valor si se cuidó; lo que depende de un circuito envejece más rápido, porque siempre sale un modelo más nuevo. Saber cuál de los dos tienes en las manos define casi todo el precio.

Madera, metal y lengüetas de un lado, circuitos del otro:

esa línea decide qué tan bien guarda su valor un instrumento. Una guitarra de tapa sólida, una trompeta Yamaha de estudiante o un acordeón de botones bien cuidado valen lo que dice su estado durante décadas. Los pianos digitales y teclados y los equipos DJ envejecen como la electrónica: el fabricante cambia el modelo cada pocos años, los sonidos de fábrica lo delatan y un controlador puede quedarse sin soporte en las versiones nuevas de Serato o rekordbox.

Instrumentos de banda para los desfiles patrios:

siguen su propio calendario. Las bandas de colegio concursan en categorías separadas para bandas de música, liras y cornetas y tambores, y las bandas independientes, que forman los egresados de esas bandas escolares, le suman baile y piruetas al paso marcial: los tamboreros amarran cordones a las baquetas para hacerlas girar y el bombo va colgado del cuello para lanzarlo al aire. Por eso liras, trompetas y tambores de marcha son lo que una familia sale a buscar cuando un hijo entra a la banda, y lo que un graduando deja ir después del último desfile. Son herramientas de trabajo: júzgalas por cómo suenan y no por cómo brillan.

Un teclado portátil o un piano digital para las clases:

la elección depende de lo que esté aprendiendo quien lo va a tocar. Un teclado portátil con ritmos y cientos de sonidos le sirve a quien toca por gusto o en la iglesia, y sus teclas livianas son cómodas para manos pequeñas. A un niño que toma clases de piano le conviene un piano digital con teclas de tamaño completo y peso, porque el toque que se aprende en un teclado liviano se traslada mal a un piano de verdad. En Panamá un teclado portátil de 61 teclas cuesta menos de $200 nuevo, mientras que un piano digital de 88 teclas con peso arranca cerca de $500 y pasa de $1,000 en un modelo de mueble con su base y banqueta. Los dos pierden terreno cada vez que el fabricante renueva la línea, y uno usado se tasa contra el modelo que lo reemplazó, no contra lo que costó. Muchos teclados se venden nuevos sin adaptador, y uno usado suele llegar con un adaptador genérico o sin ninguno: revisa que el voltaje y la polaridad impresos junto a la entrada coincidan con el adaptador antes de conectarlo, porque uno equivocado puede dañar el instrumento.

La trompeta que ya lleva varias temporadas de desfiles:

deja ver su historia en pocos sitios. Presiona cada pistón: con aceite debe subir rápido y sin ruido, y uno que se traba puede estar gastado o doblado. Los golpes en la campana casi siempre son estéticos, pero un golpe en el tudel o en una bomba de afinación cambia cómo suena el instrumento. Las manchas rosadas o rojizas en el metal sin laca, a menudo a lo largo del tudel, indican que el propio metal se está deteriorando, y esa reparación no sale barata. En una lira, revisa que estén todas las láminas y que asienten en sus pines sin vibrar. En un redoblante o un bombo de marcha, busca abolladuras y rasgaduras en los parches, gira cada tensor para ver que agarra y fíjate que la bordonera quede plana contra el parche de abajo.

Dejar ir un instrumento después del último desfile o la última clase:

casi todos los instrumentos usados vienen de alguien que dejó de tocar, así que cuenta cuánto se usó y dónde se guardó. Fotografía la marca y el número de serie, y muestra el estuche, la boquilla o el adaptador y el pedal del teclado si van incluidos. Di si un instrumento de metal tuvo mantenimiento o reparaciones. Las bandas escolares también prestan instrumentos, así que aclara que el tuyo se compró por cuenta propia. Un papá que viene desde Santiago a ver una trompeta para un hijo que está por entrar a la banda muchas veces trae al director o a un músico mayor para probarla, así que ten aceite de pistones a mano: una trompeta que pasó en su estuche desde el último desfile necesita una gota antes de soltarse.