Celulares
Compra y vende celulares en Panamá.
Samsung es la marca que más se ve en Panamá, pero en el bolsillo de la gente muchas veces hay un Redmi, un Honor o un Huawei de hace unos años en vez de un iPhone, y cada marca envejece distinto cuando se revende. Nuevos o usados, van desde el primer smartphone de un pelado del colegio hasta el tope de gama del año pasado, junto con covers, cargadores y audífonos. Muchos Android económicos en Panamá se compran a plazos, así que antes de pagar por uno usado pregunta si ya está totalmente pagado.
iPhone, Galaxy, Redmi u Honor:
la marca dice más de la segunda vida de un celular que su ficha técnica. Los iPhone son los que mejor aguantan el precio y reciben actualizaciones de iOS por años, por eso uno de tres años todavía se vende rápido. Samsung va desde la serie A económica hasta los Galaxy S y los plegables Z. Las líneas Redmi y Poco de Xiaomi y la serie X de Honor dan más teléfono por el dinero cuando son nuevos, pero se deprecian más rápido usados. Todos esos están en celulares Android, y los covers, cargadores y protectores de pantalla para cualquiera de ellos, en accesorios para celular.
Huawei y la Play Store que no trae:
los modelos de los últimos años salen sin las aplicaciones de Google: no hay Play Store, ni Google Maps, ni Gmail de fábrica, y las apps se bajan de AppGallery, la tienda propia de Huawei. Quien depende de Google, o de una app que no está en AppGallery, debería revisarlo antes de pagar. Honor se separó de Huawei y sus celulares actuales vuelven a traer Google, así que no son lo mismo aunque se parezcan.
Un Redmi económico frente a un iPhone de tres años:
es la duda en la que terminan muchos compradores. Un Android de entrada nuevo de Xiaomi, Honor o la serie A de Samsung cuesta entre $100 y $170. A ese precio, comprarlo de segunda ahorra muy poco frente a uno nuevo con la batería intacta, y casi siempre conviene estrenarlo. La reventa de verdad está en los iPhone y Galaxy S de dos o tres años: un iPhone usado de esa edad se pide entre $400 y $600, y la salud de la batería y una pantalla original deciden en qué punto de ese rango queda.
Android que todavía se están pagando:
muchos celulares económicos en Panamá se venden a plazos con una financiera cuya app bloquea la pantalla cuando se atrasa un pago. Bloqueado, el teléfono solo llama a emergencias y a la financiera hasta que la cuenta se ponga al día, y restablecerlo no quita el bloqueo, así que un celular vendido a mitad de plan puede dejar de servir en manos del comprador a la quincena siguiente. Busca una app de pagos entre las aplicaciones instaladas y en los administradores del dispositivo, y pregunta sin rodeos si ya está pagado. Quien terminó de pagarlo puede enseñar el estado de cuenta.
Pantalla, batería e IMEI de un celular usado:
la pantalla cambiada es la reparación escondida más común. Los iPhone recientes lo avisan en Configuración, dentro de General e Información, cuando la pantalla o la batería no son originales. En un Samsung, un repuesto barato suele ser un panel LCD en lugar del OLED original: más opaco, con el borde más grueso y colores que se lavan al inclinarlo, y el lector de huellas bajo el vidrio puede dejar de funcionar. La salud de la batería sale en porcentaje en un iPhone; en un Samsung, la app Samsung Members hace una prueba de batería. Marca *#06#, compara el IMEI con la etiqueta de la caja y mete tu propio chip para hacer una llamada, porque las redes pueden rechazar un equipo reportado como robado o perdido.
Un celular con la cuenta cerrada, pagado y con su caja:
se vende sin tanta conversación. Cierra tu Apple ID o tu cuenta de Google antes de restablecerlo; si no, el teléfono le pide tu contraseña al próximo dueño y le queda inservible. Fotografía la pantalla encendida sobre fondo blanco para que se noten las marcas, y haz captura de la salud de la batería. Indica el almacenamiento, si se cambió la pantalla o la batería y dónde, y si lo compraste de contado o a crédito. Guarda la caja, porque el IMEI de la etiqueta es lo que un comprador cuidadoso compara con el teléfono. Quien viene desde Chitré por un celular va a querer meter su chip y hacer una llamada antes de soltar la plata, así que queda donde haya señal y buena luz.