Equipo De Ejercicio

Compra y vende equipos de ejercicio en Panamá.

Una caminadora comprada para un apartamento en Obarrio o Bella Vista puede terminar casi sin uso cuando el gimnasio del piso de amenidades queda más a mano, y así es como muchas máquinas casi nuevas cambian de dueño. Nuevos o usados, los equipos van desde una caminadora plegable pensada para un apartamento de una recámara hasta una multifuncional de poleas que da para un estudio pequeño. El peso y el ruido cuentan tanto como el precio, porque lo que escojas tiene que subir por el elevador de servicio y después quedarse encima del techo de un vecino.

Caminadoras para un apartamento en torre:

lo primero es decidir si plegable o no. La plegable se para contra la pared y casi siempre cabe entera en el elevador de servicio. La que no se pliega trae banda más larga y ancha y motor más fuerte: es la de quien corre de verdad. En la etiqueta del motor busca los caballos de fuerza continuos, no el número pico que las baratas imprimen en grande. Las caminadoras comerciales de gimnasio son otra historia: pesan muchísimo más y muchas piden su propio circuito de mayor voltaje. En apartamento el problema es el vecino de abajo: las pisadas pasan por la losa, así que ponle debajo un tapete grueso de caucho.

Bicicletas de spinning, elípticas y remos, y el ruido de cada una:

una de spinning con resistencia magnética es de lo más silencioso en cardio, porque nada roza el volante; las más baratas frenan con una almohadilla de fieltro que se gasta y zumba. La elíptica cuida rodillas y caderas, pero tiene más articulaciones que ninguna otra máquina y cada una puede chillar. Los remos de aire tipo Concept2 suenan como un abanico a todo dar; los magnéticos y los de agua molestan mucho menos al de al lado.

Bancas, racks y discos para levantar pesas en casa:

una banca ajustable y un juego de mancuernas resuelven casi todo para entrenar en casa. Un rack de sentadillas suma barra y discos, y le exige más al cuarto: mide la altura del techo antes de pensar en dominadas en la barra de arriba, y pon piso de caucho antes de que el primer disco caiga sobre la baldosa. Los discos de hierro cuestan menos y suenan al caer; los bumper de caucho están hechos para soltarse. Tapetes y bandas para estirar entre sesiones están en yoga y pilates.

Caminadoras plegables y la tarjeta del motor que marca el precio:

una caminadora plegable para casa anda entre $450 y $900 nueva en Panamá, y una más pesada, para correr a diario, arranca cerca de los $1,800. Una plegable con un par de años que todavía corre suave se mueve entre $200 y $450. El comprador rebaja tanto por una pieza que no ve: la tarjeta de control del motor, la reparación más cara de una caminadora y la que suelen tumbar las tormentas. Panamá usa los mismos 120 voltios que Estados Unidos, así que una máquina comprada en Estados Unidos se conecta sin adaptador, pero con los aguaceros llegan los apagones y los bajones de luz, y una caminadora enchufada directo a la pared recibe cada golpe cuando la luz se va y vuelve. Si siempre estuvo en un protector de voltaje, el vendedor tiene con qué pedir el tope del rango.

Una caminadora usada a toda velocidad y con toda la inclinación:

es la prueba que vale, así que pide que esté enchufada cuando llegues. Corre a la velocidad máxima y pisa fuerte: si la banda patina o se traba, está estirada o seca. Escucha si el motor raspa o si golpean los rodillos, y sube la inclinación hasta el final para ver si su motor todavía levanta. Busca una franja brillante a lo largo de la banda o bordes deshilachados, y pregunta cuándo la lubricaron. En una bicicleta de spinning, busca juego en las bielas y gira el volante para oír los rodamientos. En una banca, busca soldaduras rajadas. En una multifuncional de poleas, pasa cada cable entre los dedos cerca de las poleas. El óxido en los discos de hierro es estético; una rajadura no.

Sacar la caminadora del edificio:

es media venta, así que explícalo. Pon marca y modelo según la etiqueta del marco, los caballos continuos del motor, si se pliega y cuánto mide plegada. Fotografía la consola encendida sin errores, la banda y esa etiqueta, y suma un video corto funcionando. Di si se usó a diario o dos veces al mes. Quien viene de otra torre con un pickup y un amigo quiere dos respuestas antes de salir: si entra plegada al elevador de servicio o hay que desarmarla, y en qué horario la administración permite mudanzas, así que pon las dos en las primeras líneas.