Ciclismo
Compra y vende bicicletas y equipo de ciclismo en Panamá.
Los domingos por la mañana la avenida Balboa se cierra a los carros, y lo que rueda por ahí dice mucho de quién pedalea en Panamá: híbridas y bicis de niños junto a ciclistas de ruta que salen temprano a darle vueltas a la Cinta Costera. Las de ruta y las híbridas aparecen nuevas y usadas, junto a BMX, plegables y los cascos y ruedas que las acompañan. Muchas bicis usadas buenas vienen de alguien que se pasó al carbono o que dejó de rodar a los pocos meses, así que preguntar cuándo fue el último mantenimiento dice más que la marca pintada en el cuadro.
Bicicletas de ruta y el grupo que define su precio:
el cuadro se lleva las miradas, pero en una bici de ruta es el grupo, o sea mandos, cambios, frenos y bielas, lo que decide casi todo el precio y cómo rueda. La escalera de Shimano va de Claris y Sora en las bicis de entrada, pasa por 105 y sube hasta Ultegra y Dura-Ace, y SRAM es la alternativa. El aluminio es más barato y aguanta los golpes; el carbono pesa menos y filtra mejor el asfalto malo, pero esconde los daños. En las bicis nuevas el disco ya reemplazó a la herradura y frena mucho mejor en mojado.
Híbridas, BMX y las bicis que llenan la avenida Balboa el domingo:
en la mañana sin carros, muchos van en híbrida: manubrio recto, posición erguida y llantas finas pero resistentes. Sirven para ir al trabajo y para la ciclovía de Amador. La BMX es para trucos y pistas de tierra, no para distancia, y la plegable se gana su sitio en un apartamento pequeño. Las de suspensión para senderos están en ciclismo de montaña, y los rodillos y bicis de spinning, en equipo de ejercicio.
La talla del cuadro antes que la marca:
una bici de marca media en tu talla rueda mejor que una de gama alta que no te queda. Los cuadros de ruta se miden en centímetros, los de híbrida y montaña casi siempre en S, M y L, y cada fabricante tiene su propia tabla, así que compara tu estatura con la del modelo y el año exactos. Trek, Specialized y Giant tienen en línea las tablas de modelos viejos, por si el vendedor no sabe su talla.
Una bici de ruta después de unas temporadas de vueltas temprano:
una de aluminio con grupo Shimano de gama media anda por los $1,400 nueva en Panamá, y en carbono, con el mismo grupo y de las marcas grandes, arranca cerca de los $3,000. La de aluminio, con dos o tres temporadas encima, se suele mover entre $700 y $900. A quien la compre le toca cambiar pronto cadena, cassette y llantas, que se gastan con cada kilómetro, y Shimano renueva sus grupos cada pocos años, lo que envejece al anterior. Con factura de esas piezas recién cambiadas, va al tope del rango.
Cómo revisar un cuadro usado desde la caja del pedalier:
mira primero donde se acumula el esfuerzo: la caja del pedalier, el tubo de dirección y las uniones donde las vainas llegan al tubo del asiento. En aluminio, una fisura empieza como una línea fina y oscura en la pintura. En carbono, recorre los tubos con golpecitos de una moneda; un sonido sordo en un punto puede ser daño debajo de la laca, y si se cayó fuerte, que la vea un mecánico antes de pagar. Gira las bielas hacia atrás y mira la cadena: si cuelga o salta, o si los dientes de los platos están gastados en forma de gancho, toca cambiar la transmisión. Las copias de cuadros de carbono de marca traen calcomanías convincentes y se delatan en un acabado tosco dentro de la caja del pedalier o en la falta de número de serie, que el original lleva grabado por debajo y un vendedor serio enseña con la factura. Una bici de gama alta a precio de entrada, de un vendedor que ni sabe su talla, mejor dejarla donde está.
Anunciar una bici que el comprador va a querer rodar antes:
pon en el título talla del cuadro, tamaño de rueda, material y grupo, que es lo que filtra un ciclista. Fotografía el lado de la transmisión con la cadena en el plato grande, y luego el grupo y cualquier raspón. Di cuándo fue el último mantenimiento y qué se cambió, y aclara si incluye pedales: muchas bicis de ruta se venden sin ellos porque cada ciclista se queda con los suyos de clip. Quien va en serio querrá rodarla antes de pagar, así que queden donde haya espacio: la Calzada de Amador un día de semana temprano está mucho más tranquila que el domingo, y un ciclista de ruta debe traer sus propios pedales y zapatillas.