Ecosondas

Compra y vende ecosondas en Panamá.

En la costa de Azuero buena parte de la pesca se hace sobre bajos, esas piedras sumergidas donde se pegan el pargo y el mero, y la ecosonda es lo que te deja volver a encontrar la piedra y ver si hay algo encima. Cambian de manos nuevas y usadas, desde sondas pequeñas que se montan en un kayak o en el espejo de una panga hasta pantallas con imagen lateral y el sonar en vivo que muestra al pez girando hacia el señuelo. En todas, el transductor que va en el agua pesa tanto como la pantalla que miras.

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Sonar CHIRP, imagen lateral y sonar en vivo en la pantalla:

la más barata dibuja el fondo como una línea y los peces como arcos, y en una Garmin Striker o una Lowrance Hook usa CHIRP, un barrido de frecuencias que separa al pez de la piedra donde está pegado. La imagen descendente suma una vista casi fotográfica justo debajo del casco, buena para distinguir piedra de arena sobre un bajo. La imagen lateral abre esa vista hacia los dos costados: rinde en aguas bajas y a poca velocidad, y mucho menos en lo hondo o planeando. El sonar en vivo de proa, que se vende como Garmin LiveScope, Lowrance ActiveTarget o Humminbird MEGA Live, muestra a los peces moviéndose delante del bote en tiempo real. Las sondas lanzables, como la Deeper, se conectan al celular y se tiran desde las piedras o desde un kayak. Los plotters completos están en GPS y radar, y los radios y pilotos en electrónica marina.

El transductor, el casco y la marca del conector:

escoge el transductor según el bote antes que la pantalla. El de espejo de popa es el normal en una panga o un bote pequeño. El pasacascos lee mejor a velocidad y en lo hondo, pero exige un hueco bajo la línea de flotación, así que suele quedarse con el bote. El de casco interior transmite a través del fondo sin perforar, y solo sirve en fibra sólida: no en aluminio, madera ni casco con núcleo. En kayak se usan soportes de imbornal o de brazo y una batería sellada pequeña. Los transductores no se cruzan entre marcas, y una pantalla con imagen lateral vendida sin su transductor de imagen hace solo la mitad de su trabajo. Para no perder el fondo sobre las piedras más hondas del Pacífico hace falta un transductor de frecuencia baja y más potencia; las frecuencias altas que dan una imagen tan nítida pierden el fondo mucho antes.

Sondas pequeñas frente a un equipo de sonar en vivo:

una sonda pequeña con GPS y su transductor arranca en unos $250 nueva en Panamá, mientras que un sistema de sonar en vivo con una pantalla capaz de manejarlo pasa de $2,500. Usadas, las pequeñas valen poco: una nueva es barata y el transductor muchas veces se quedó atornillado al bote viejo del vendedor. El sonar en vivo aguanta mucho mejor su valor, pero solo completo, con pantalla, caja negra, transductor y soporte: el transductor es la pieza cara y comprarlo aparte se come el ahorro.

Modo simulador, cables cortados y una pantalla que se despega:

una ecosonda que se prende en la mesa de la cocina sin detectar transductor entra en modo simulador y pinta un fondo falso muy convincente, con peces y todo, así que una pantalla llena de arcos no demuestra nada. Pide verla en el agua marcando la profundidad real, o al menos con su propio transductor y sin el aviso de simulación. Revisa el cable del transductor de punta a punta: son comunes los cortes, los empalmes y el aplastado de una escotilla o del remolque, igual que los pines doblados o verdes. Un soporte de espejo que golpeó una rampa o un tronco muestra grietas o queda torcido. En la pantalla, mira las orillas por si hay burbujas o un brillo tornasol donde las capas se despegan, y prueba cada botón.

La sonda, su transductor y las marcas que borras antes de venderla:

empieza por los waypoints. La mayoría de los vendedores borra sus bajos, y ningún comprador debería contar con recibirlos. Luego indica marca y modelo, qué transductor la acompaña y cómo iba montado, y aclara si el cable conserva su largo original o se cortó para pasarlo. Fotografía la pantalla en el agua con una profundidad real, los pines del conector, la cara del transductor y el soporte y anota el cable de corriente, la base y la tapa contra el sol. Un dueño de panga que viene desde Cambutal querrá verla encontrar el fondo desde un muelle o un bote, no sobre una mesa, así que cuadra la cita cerca del agua.