Cosméticos

Compra y vende cosméticos en Panamá.

Casi todo lo que se pasa a otra persona sale de la gaveta del baño: una base que se compró en el tono equivocado, una paleta probada dos veces, un sérum que no le fue bien a la piel, un shampoo pensado para otro tipo de cabello. Maquillaje, cuidado de la piel, perfume y esmalte aparecen juntos, sellados o casi sin tocar, y en Panamá la pregunta detrás de cada producto es dónde ha estado guardado. Un labial que pasó una semana dando vueltas en un carro en David no es lo mismo que uno que se quedó en una gaveta fresca en Boquete, aunque en la foto se vean idénticos.

Bombas, potes y labiales en barra cuando ya se rompió el sello:

un atomizador o una bomba no deja entrar los dedos, así que un frasco abierto todavía puede estar en perfecto estado. Ahí caen casi todas las fragancias, muchas bases líquidas y los geles de baño y ducha. Los tubos, lo normal en cuidado del cabello y en las cremas de manos, se acercan bastante. Otra cosa son los potes abiertos, los labiales en barra, los compactos en crema y el rímel: cada uso mete piel o brocha directo en el producto, así que en ellos el sello lo es todo. Buena parte del maquillaje y del cuidado de la piel está en ese grupo, y por eso lo que llega intacto vale mucho más que lo que ya se probó.

Polvos, cremas y cuánto aguanta cada uno abierto:

las fórmulas secas son las que más duran. Sombras compactas, rubores y polvos aguantan mucho después del primer uso, mientras que todo lo que lleva agua, de la crema hidratante a la base líquida, empieza a envejecer apenas le entra aire, y el rímel es lo que menos dura. El esmalte de manos y uñas se delata solo: con el tiempo se pone espeso y hace hilos, así que una pasada de pincel muestra cómo está. Empieza por el tono y la fórmula que van con tu piel y después decide si aceptas algo que ya no tenga su sello. Una paleta de polvos probada una vez en la muñeca suele ser buena compra, un pote de crema abierto rara vez lo es, y un rímel abierto nunca.

El precio de una base, de alta gama o de farmacia:

nueva en Panamá, una base de alta gama anda entre unos $45 y $60 y una de farmacia entre $6 y $15, y esa diferencia decide qué vale la pena anunciar por separado. Una base de alta gama sellada, o una paleta probada una sola vez para ver los colores, todavía encuentra comprador con un descuento razonable, porque el ahorro es real y el estado se ve en una foto. Con lo de farmacia, reponer una pieza sale tan barato que se mueve mejor en un lote sellado o en una caja de miniaturas sin usar, donde quien compra se ahorra la vuelta a la tienda más que unos dólares.

Huellas del calor en labiales, polvos y cremas:

le quitan más valor a un producto que los años, y en Panamá casi siempre vienen de un carro parqueado al sol o de un cuarto sin aire acondicionado. Un labial que se ablandó y volvió a endurecerse tiene la punta hundida o caída y gotitas de aceite en la superficie. Un compacto en crema o un bálsamo se despega del borde del molde o se parte por la mitad. Una bomba que escupe en vez de dosificar casi siempre se cocinó junto con lo que lleva dentro. Los polvos compactos fallan de otra forma: la grasa de los dedos y las brochas forma una costra dura y brillante que ya no suelta color y delata cómo se usó. Para descartar copias, revisa que la tapa cierre al ras, que las letras estén nítidas y que el nombre del tono en la etiqueta coincida con el de la caja, que es donde una imitación suele fallar.

Cosméticos sellados y abiertos en anuncios separados:

quien compra los ve como compras distintas, y un solo labial abierto dentro de un lote sellado le baja el valor a todo. A cada producto abierto tómale foto sin tapa, para que se vean la superficie y el nivel; pon el nombre del tono y di más o menos cuándo se abrió y dónde ha estado: si fue en un cuarto con aire acondicionado, vale la pena mencionarlo. Si solo probaste el tono en la muñeca antes de darte cuenta de que no era, dilo también. Un rímel o un delineador líquido abierto se bota, no se le ofrece a nadie. Y si quedas con alguien en el estacionamiento de un mall en Santiago, llévate la bolsa contigo en vez de dejar una caja de labiales en el asiento de atrás.