Accesorios De Belleza

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Los que más equipo bueno suelen tener para pasar son el barbero que sube de modelo y la manicurista que trabaja desde su casa en San Miguelito o La Chorrera y cierra o se renueva: máquinas y trimmers inalámbricos, lámparas de gel y limas eléctricas que ya cumplieron su trabajo. Junto a eso están las herramientas que uno usa en sí mismo y no en clientes, como las brochas de maquillaje, los encrespadores de pestañas y los espejos con luz. Nuevo o usado, lo que decide si vale la pena es cómo funciona y lo limpio que llega, no un sello.

Máquinas de cortar pelo, trimmers y shavers:

son tres aparatos distintos. La máquina baja el pelo al largo que marca el peine guía, el trimmer lleva una cuchilla estrecha y fina para marcar contornos, nuca y barba, y el shaver de lámina deja la piel lisa en un desvanecido o una cabeza rapada. Dentro de la máquina, el motor define su carácter. Los rotativos, como el de la Magic Clip de Wahl, sirven para casi cualquier cabello y rinden bien con batería. Los magnéticos, como el de la Wahl Senior de cable, son rápidos y van bien para cortes cortos y degradados. Los de pivote tienen la fuerza para atravesar pelo grueso, mojado o rizado. Para arreglarse en casa basta un kit personal con sus guías, y una máquina profesional de Wahl, Andis o BaByliss Pro solo se paga sola cuando ya se cortan varias cabezas por semana.

Brochas, lámparas de uñas y herramientas pequeñas:

en maquillaje, las herramientas duran mucho más que lo que se aplica con ellas. Las brochas sintéticas son las indicadas para base líquida y productos en crema, porque no los absorben; las de pelo natural recogen y reparten mejor el polvo. Una lámpara de uñas de gel se juzga por sus LED y su temporizador, no por los vatios impresos en la caja, que en las lámparas baratas suelen venir inflados. El esmalte va en manos y uñas, las bases y paletas en maquillaje, y secadoras, planchas y tenazas en herramientas de peinado. Un encrespador con la goma endurecida o rajada pellizca la pestaña en vez de curvarla: la goma se cambia, un marco doblado no.

La máquina inalámbrica de barbero frente al kit de casa:

una máquina profesional inalámbrica como las que tiene un barbero en su estación cuesta entre unos $120 y $160 nueva en Panamá, mientras que un kit personal para cortar en casa arranca en unos $25. En una profesional usada, el precio lo marcan las piezas que no se cambian barato, el motor y la batería. Una cuchilla gastada se reemplaza; una batería que se apaga a media tarde es una reparación mayor, y una máquina que hizo jornadas completas en barbería vale menos que el mismo modelo usado en casa para una sola cabeza.

Revisar una máquina usada y reconocer una copia:

préndela y, si se puede, corta con ella. El motor debe mantener el sonido al entrar en el pelo y no ahogarse. Muchos barberos ajustan la cuchilla a cero, acercando la móvil casi al borde de la fija: el acabado queda más pegado, pero también lastima con más facilidad, así que pregunta y mira la cuchilla de lado con la palanca en su posición más corta. En una copia de la Wahl de palanca la cuchilla de arriba suele sobresalir de la de abajo en esa posición, el cuerpo se siente más liviano de lo normal y el motor se frena con facilidad. Pregunta cuánto dura la batería con la carga completa y comprueba que vengan la base de carga y los peines guía, sin pestañas rotas. A una lámpara de uñas préndela y busca LED apagados. Las brochas deben llegar lavadas y secas, sin pelos que se suelten al jalar y sin la virola floja. Esponjas y cepillos de rímel usados no se le aceptan a nadie.

Fotos y datos para una máquina o una lámpara usada:

una foto lateral de la cuchilla en su posición más corta dice más que cualquier descripción, junto con la placa del modelo, el código de fecha grabado en el cuerpo si lo trae y todos los peines guía en fila. Aclara si la cuchilla está ajustada a cero, si se cambió o se afiló, si la máquina trabajó en barbería o en casa y cuánto dura una carga completa. Un video corto con la máquina andando, o con la lámpara y todos sus LED encendidos, ahorra una ronda de mensajes. Un barbero que viene desde Chitré a probar una máquina va a querer oírla con batería y no con el cable, así que déjala cargando la noche anterior.