Climatizadores
Compra y vende climatizadores en Panamá.
Dos splits de la misma marca y la misma edad pueden valer muy distinto según dónde estuvieron colgados. El que pasó años en un balcón de Coronado respiró salitre todos los días, y el de una recámara en Las Cumbres puede tener las aletas como el día en que lo montaron. Los aires acondicionados split, inverter o convencionales, se anuncian junto a los aires de ventana, los portátiles y los piso techo de locales, nuevos y usados. Antes de hablar de precio, pregunta dónde estaba la condensadora y pide una foto de su etiqueta.
Split inverter y split convencional:
casi todo lo que se anuncia es un split de pared, con el compresor afuera y una unidad delgada sobre la cama. El inverter baja la marcha cuando el cuarto ya está fresco y lo sostiene así, más silencioso y más suave con la factura si trabaja toda la noche. El convencional prende y apaga a toda potencia, cuesta menos y no tiene una tarjeta electrónica que se queme con un pico de voltaje. Para un cuarto que se usa un rato, el barato no es un error; para la recámara que se enfría todas las noches, el inverter se paga solo.
Cuándo conviene un aire de ventana, un portátil o un piso techo:
el aire de ventana no necesita técnico, así que sirve en un alquiler donde el dueño no deja perforar para la tubería. El portátil bota el calor por una manguera hacia la ventana, pero enfría bastante menos que un split de la misma capacidad y hace más ruido, porque el compresor está adentro contigo. El piso techo va bajo el cielo raso de locales, fondas y oficinas abiertas. Los enfriadores evaporativos, que a veces se venden como climatizadores, solo echan aire húmedo y no son aires acondicionados. Si basta con mover aire, los abanicos cuestan mucho menos; si el problema es el moho en un cuarto que pasa cerrado, los deshumidificadores lo resuelven sin enfriar nada.
El portátil frente al split básico de recámara:
un portátil de 12,000 BTU cuesta unos $300 nuevo, más que un split convencional de la misma capacidad, que anda por poco más de $200. El portátil se ahorra la instalación, que para un split de recámara suele salir entre $120 y $160, y luego pierde en frío y en ruido cada noche. Las líneas inverter premium de Panasonic, LG o Samsung cuestan más del doble que el split básico, y esos son los usados que conviene buscar: uno de pocos años, bajado de una pared tierra adentro con el serpentín sano, puede costar menos que uno económico nuevo y ser mejor equipo.
Serpentines con recubrimiento para una casa cerca del mar:
en la costa lo primero que se muere es la condensadora. El salitre que trae el viento pica las aletas de aluminio hasta que el serpentín pierde gas. Algunas marcas lo recubren: LG lo llama Gold Fin, y Daikin y otras usan el Blue Fin, de tono azulado. En una casa en Coronado o en Pedasí, ese recubrimiento pesa más que un mejor índice de eficiencia. En un equipo usado, mira primero las aletas. Si se deshacen al pasarles el dedo, si el serpentín tiene un polvo blanco o si la bandeja de un aire de ventana está comida por el óxido, el mar ya decidió cuánto le queda.
Prender el split usado antes de pagarlo:
pide que esté funcionando cuando llegues. A los pocos minutos la rejilla debe soplar mucho más frío que el cuarto, el compresor debe arrancar sin golpe y la pantalla no debe marcar ningún código de error. Escarcha en los tubos de cobre apunta a poco gas o a un filtro tapado; manchas de aceite en las uniones, a una fuga lenta; agua que gotea adentro, a un drenaje tapado. Después lee el gas en la etiqueta. Los equipos actuales usan R-32 o R-410A; el R-22, el de los viejos, se está eliminando y cada recarga sale más cara, así que un split con R-22 vale solo por los años que le quedan.
Fotos y datos de un split que vas a reemplazar:
indica la marca, los BTU, si es inverter o convencional, el gas y el año en que se instaló, y luego dónde estuvo la condensadora y cada cuánto recibía mantenimiento. Una foto de cerca de aletas limpias responde lo del salitre de antemano. Aclara si sigue en la pared y quién le recoge el gas y lo baja, porque el comprador le saca la cuenta a ese trabajo. Un aire de ventana o un portátil cabe en el carro, pero debe viajar parado y quedarse unas horas en pie antes de prenderlo, para que se asiente el aceite del compresor.