Componentes De Computadora
Compra y vende componentes de computadora en Panamá.
Cuando un gamer en Panamá arma o mejora su torre, casi todo el dinero se va en la tarjeta de video, que es también la pieza que más conviene probar antes de pagar. Procesador, tarjeta madre y memoria tienen que calzar entre sí antes de que cualquiera valga la pena, y el disipador y la fuente de poder deciden si el equipo aguanta una tarde de calor. Mucha gente aquí pide sus piezas a Estados Unidos y espera el courier; una tarjeta comprada en el país, nueva o recién sacada de una PC con upgrade, se puede ver funcionando el mismo día que la recoges.
Tarjetas de video, procesadores y el socket que los une:
la tarjeta de video define cómo rinde una PC para juegos, y pasa de una torre vieja a una nueva sin pensar mucho en compatibilidad, siempre que la fuente y el case la aguanten. Un Ryzen AM4 no entra en una tarjeta madre AM5, Intel cambia de socket cada pocas generaciones, y la tarjeta madre decide la memoria: AM5 solo acepta DDR5, AM4 solo DDR4, y casi todas las de Intel vienen para una u otra. Por eso procesador y tarjeta madre se venden tan seguido juntos, a veces con la RAM puesta. Los discos van en almacenamiento y discos duros, y un equipo completo se encuentra más fácil entre las computadoras de escritorio.
Fuentes de poder y disipadores para un cuarto sin aire acondicionado:
una PC en una recámara de la ciudad de Panamá respira aire caliente toda la tarde. El disipador de fábrica cumple en una oficina con aire y se queda corto en una sesión larga de juego, así que uno de torre o uno líquido se justifica, y un case con frente de malla rinde más que uno de vidrio lleno de luces. En la fuente, compra calidad antes que vatios: una con certificación 80 Plus de marcas como Corsair, Seasonic o be quiet!, calculada para la tarjeta de video que piensas tener después. Las fuentes genéricas que vienen con cases baratos son las que, cuando se dañan, más fácil se llevan otra pieza con ellas.
Precio de las tarjetas de video y por qué las usadas no bajan:
una tarjeta de video nueva de entrada, de la generación actual, anda entre $450 y $650 en Panamá, y como usa los mismos chips de memoria que todo lo demás, sube cada vez que la memoria escasea. Eso sostiene el mercado de usadas: una tarjeta de dos generaciones atrás con bastante memoria de video todavía se vende en $250 o más, así que el ahorro existe pero es menor de lo que se espera. Los procesadores pierden valor más rápido, porque el siguiente socket los deja sin camino de mejora, y un chip cuya tarjeta madre ya no se fabrica vale bastante menos solo que en pareja.
Cómo probar una tarjeta de video usada antes de pagar:
pide verla funcionando en la PC del vendedor con GPU-Z abierto y fíjate en que el nombre, la cantidad y el tipo de memoria coincidan con la caja. Una tarjeta reetiquetada reporta otra cosa o nada. Luego corre un juego un buen rato: si se cuelga o muestra artefactos ya caliente, tiene una falla que no se ve con solo encenderla. Las que pasaron por minería no son malas por definición, pero ventiladores secos, un backplate descolorido o tornillos que faltan delatan que le quitaron el disipador. En las Nvidia de gama alta, mira que el conector de poder no tenga plástico oscurecido o derretido. En procesadores y tarjetas madre el riesgo son los pines: en un Ryzen AM4 están en el chip, en Intel y AM5 en el socket de la tarjeta madre, así que pide una foto de cerca y pregunta si conserva la tapa. Una corrida de MemTest86 delata un módulo de RAM malo.
Sacar una pieza de tu torre para anunciarla:
tómale fotos sola y luego funcionando, con la pantalla de información del sistema mostrando el modelo exacto. Indica el socket del procesador, el chipset y el tipo de memoria de la tarjeta madre, y los vatios y la certificación de la fuente. Aclara si tiene todos sus cables modulares, porque los de una marca pueden dañar piezas en otra. Guarda la caja y la bolsa antiestática, y cuenta si hubo minería, overclock o pasta térmica cambiada. Casi siempre lo que se vende es la tarjeta, o el procesador con su tarjeta madre, que sobró tras un upgrade, y quien viaja desde Santiago a buscarlo va a querer verlo funcionando en tu PC antes de que vuelva a su caja, con la tapa del socket puesta.