Nintendo

Compra y vende consolas y juegos de Nintendo en Panamá.

En muchas casas de Panamá lo de Nintendo abarca tres generaciones: una Switch o una Switch 2 conectada al televisor, el 3DS que fue a todas las giras del colegio y a veces un Wii U con su GamePad guardado en el clóset. Consolas, cartuchos y controles se mueven aquí nuevos y usados, y cuando una casa da el salto de generación, la consola vieja suele irse con sus juegos en la misma bolsa. Llegan al país en caja japonesa, estadounidense o latinoamericana. En una Switch de primera generación eso no cambia nada, pero en un 3DS la región impresa en la caja decide qué cartuchos va a leer.

Una biblioteca de Switch que pasa a la Switch 2:

la consola nueva corre casi todos los juegos de Switch, en cartucho o descargados, así que una Switch original o una OLED de segunda mano no es un callejón sin salida. Los Joy-Con viejos también se conectan sin cable a la Switch 2, clave en juegos pensados para ellos, como Ring Fit Adventure. De la primera generación conviene buscar la OLED: pantalla más grande y con mejor contraste, un soporte que se sostiene en cualquier ángulo y un dock con puerto de red por cable. La Switch Lite renuncia al televisor y a los controles desmontables, y se gana su lugar en el largo viaje en bus a David más que en la sala. En muchas casas conviven una Switch para los niños y una PlayStation o un Xbox para el fútbol y los shooters, y al final se vende la que ya nadie prende.

Cajas japonesas, cajas latinas y el bloqueo de región del 3DS:

en una misma vitrina pueden convivir una Switch en caja japonesa o estadounidense y la edición latinoamericana. Para los juegos de Switch la caja casi no importa, porque sus cartuchos funcionan en cualquier consola; la excepción es la Switch 2 exclusiva de Japón, que viene bloqueada al idioma japonés. En cambio, todos los 3DS y 2DS, el Wii y el Wii U solo leen juegos de su propia región: un 3DS japonés no arranca un cartucho americano, ni al revés. Un Wii U, además, depende de su GamePad: casi todos los juegos usan ese control con pantalla y reponerlo es difícil, así que una consola anunciada sin él vale bastante menos.

Una OLED recién sacada de la caja frente a una con un año en la mochila:

una Switch OLED nueva anda entre $360 y $400, y una usada con su dock y los dos Joy-Con se consigue entre $200 y $240. Dos cosas la empujan hacia abajo: la Switch 2 corre los mismos juegos con más potencia, y un año de juego portátil se nota en la batería y en los sticks. Los juegos de la propia Nintendo aguantan su valor mucho mejor que sus consolas. Mario, Zelda y Pokémon casi nunca bajan de precio nuevos, así que una copia usada con su estuche conserva buena parte de lo que costó.

Lo que dicen los bordes, los rieles y la bisagra de una Switch o un 3DS usado:

ponla sobre una mesa y mira los bordes de la pantalla. Si el panel se separa de la carcasa o la tapa de atrás se balancea, la batería está hinchada y es lo primero que hay que cambiar. Saca cada Joy-Con y vuélvelo a meter: tiene que hacer clic y no bailar en el riel. En una Switch original revisa que el soporte trasero encaje, porque se suelta fácil, y busca las rayitas finas que deja el dock en una pantalla sin protector. En un 3DS abre y cierra la bisagra varias veces y fíjate si la pantalla de arriba tiene marcas de los botones. El Pro Controller es el accesorio que más se falsifica: uno original lee un amiibo y muchas copias no.

Desvincular la Switch de tu cuenta Nintendo antes de que cambie de dueño:

entra a la configuración de tu cuenta y quita la consola de las que pueden cargar tus tarjetas de juego virtuales; después cierra sesión e inicializa la consola, para que tus descargas dejen de funcionar en manos del próximo dueño. En una Switch de primera generación, saca la microSD o formatéala aparte, porque el reinicio no la borra. Fotografía la consola encendida, los Joy-Con puestos y sueltos, el dock y el cargador, y la etiqueta de atrás con el modelo, para que el comprador distinga una OLED de una original. Indica la región en todo lo que sea anterior a la Switch, menciona si hay drift o batería hinchada y nombra los cartuchos del lote. Llévala bien cargada y con el dock: casi todos quieren jugar unos minutos en portátil y otros en el televisor, y una Switch que se apaga a mitad de prueba parece de batería mala aunque no lo sea.