Artículos Para Pájaros

Compra y vende artículos para pájaros en Panamá.

Una pareja de agapornis puede dejar un juguete de hoja de palma en el puro cordel en una tarde, y eso quiere decir que el juguete funcionó. Juguetes hechos para destrozarse, parques de juego y perchas en T para el rato fuera de la jaula, arneses y transportadoras se compran y se venden aquí nuevos y usados, casi todos a la medida de las aves que se tienen en las casas panameñas: pericos australianos, canarios y ninfas. En una casa donde el abanico de techo gira todo el día, el parque es donde el pájaro pasa su rato suelto, así que vale la pena escogerlo bien.

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Juguetes para destrozar, juguetes de acrílico y juguetes de pata:

cuál conviene depende de lo que el ave hace con el pico. Los pericos australianos y las ninfas deshacen más de lo que trituran, así que la hoja de palma, el papel, la sola y la madera blanda sin tratar los mantienen ocupados, y un juguete que en pocos días queda en el puro cordel cumplió su función. Los agapornis y las aratingas acaban enseguida con la madera blanda; el acrílico y el acero inoxidable les duran, y un juguete duro con un premio escondido adentro los pone a trabajar. Los juguetes de pata son tan pequeños que el ave los agarra con una sola pata, y su sitio es el parque, no la jaula. El color debe venir de tinte comestible, nunca de una pintura que el pico pueda levantar en escamas. Las jaulas, y las aves que buscan un nuevo hogar, están en pájaros.

Parques de juego, perchas en T y el abanico de techo:

a un perico australiano le basta un gimnasio de mesa con una escalera y un par de perchas. Para una pareja de ninfas, un parque de piso a la altura del pecho, con una bandeja ancha, recoge la cascarilla y las cacas que si no acaban en las baldosas. La percha en T, un palo con una percha arriba, se lleva de un cuarto a otro con el ave encima. En la mayoría de las casas panameñas, lo que más pesa es el abanico de techo. Una ninfa que se asusta sale volando hacia arriba, así que el parque va lejos del giro de las aspas y el abanico se apaga antes de abrir la jaula.

Arneses para aves y transportadoras para salir de la casa:

el arnés va por especie, y todo se juega en el ajuste: firme para que no se salga un ala, suelto para que el ave respire. Casi todas necesitan semanas de sesiones cortas en casa antes de aceptarlo, y muchas no lo aceptan nunca. Si un ave se suelta del arnés afuera, publícalo esa misma hora en animales perdidos y encontrados. Una transportadora para el veterinario o una mudanza necesita una percha fija abajo, ventilación por más de un lado y una puerta que cierre sin juego. La mochila con ventana transparente deja mirar a un ave mansa; una caja plástica rígida tapada con una toalla calma a una nerviosa.

Juguetes y parques usados, y la humedad del clóset:

vale la pena lo que se puede restregar, no lo que absorbe. El acrílico, el acero inoxidable, los parques de plástico y las transportadoras quedan limpios con agua caliente, jabón y unas horas al sol. La madera, la palma, el cartón y la cuerda natural guardan cacas y saliva del ave anterior: tómalos como consumibles y cómpralos nuevos, igual que la semilla, que solo vale sellada y con fecha. Una bolsa de juguetes olvidada en un clóset durante el invierno cría hongo en la palma y la madera blanda: huélela, busca puntitos negros o verdes en la veta y bota lo que huela a encierro. En un parque de madera, aprieta las perchas y el marco de la bandeja buscando partes blandas. En un arnés, dobla cada tira y cada hebilla y estira la correa; si el elástico ya no regresa, cumplió su tiempo.

Cómo anunciar un parque, un arnés o un lote de juguetes:

fotografía el parque armado y desarmado, da la altura y el tamaño de la bandeja, y di qué ave lo usaba: una percha a la medida de una ninfa es muy delgada para un loro y muy gruesa para un perico australiano. Junta los juguetes de acrílico y acero en un solo lote, lavados, con foto de cada pieza; los de palma o papel, solo si siguen en su empaque. Para un arnés, indica la talla de la etiqueta, para qué ave se compró y hasta dónde llegó el entrenamiento. Muchos se venden casi nuevos porque la ninfa no se dejó poner el arnés una segunda vez, y contarlo es lo que convence a quien maneja desde Aguadulce de que las tiras están como en la foto.