Accesorios De Niño
Compra y vende accesorios de niño en Panamá.
En un país donde los pelaos crecen en el diamante, la gorra es el accesorio que más pesa, y una de los Yankees o de la novena de su provincia en talla juvenil suele cambiar de dueño mucho antes de gastarse. Detrás vienen los lentes de sol y el reloj, y el corbatín de clip para la boda de la familia es la pieza clásica que se usa una sola vez. Nuevos o usados, van desde tallas de bebé hasta las de adulto. Por fuera, una gorra o un reloj se ven casi igual nuevos que usados; el desgaste está por dentro, y ahí es donde un buen anuncio apunta la cámara.
Por ahora no hay anuncios activos en Accesorios De Niño. Explora anuncios relacionados en Moda Niño:
Gorra cerrada o gorra ajustable en talla juvenil:
de eso depende cuánto le va a durar. La gorra cerrada, la fitted, viene en tallas exactas, y las juveniles de New Era van de la 6 a la 6 3/4. Si sube una talla entre una temporada de Pequeñas Ligas y la siguiente, ya no le entra. Las de broche o de correa trasera se venden por rango de edad, child o youth, y el cierre le regala un par de años. Mide el contorno de la cabeza a un dedo por encima de las cejas. Los equipos de Grandes Ligas son lo más buscado, pero una gorra de la novena de Herrera o de Chiriquí se lleva con el mismo orgullo en Chitré o en David. Una gorra juvenil con licencia cuesta entre $30 y $45 nueva. Usada, con la calcomanía de la visera y la banda interior limpia, se vende cerca de ese precio; cuando la banda ya está amarilla y la copa perdió la forma, el logo solo no sostiene el precio.
Lentes de sol y relojes para niño, leídos por la etiqueta:
en los lentes, lo oscuro del cristal no dice nada de la protección. Busca UV400 impreso por dentro de la patilla o en la etiqueta. Los polarizados van más allá y quitan el reflejo del agua, en una lancha o en la playa. Las monturas de goma o flexibles aguantan que alguien se siente encima, y Ray-Ban y Oakley tienen líneas junior. Los relojes de niño son casi todos digitales, de Casio o Timex, y la cifra que importa es la resistencia al agua de la caja: las cifras más bajas sirven para salpicaduras y para lavarse las manos, y un reloj que va a la piscina necesita una más alta.
Correas, corbatines y mochilas:
la correa elástica con hebilla le sirve al niño que todavía aprende a vestirse solo, y la de cuero se compra por cintura, con huecos de sobra para cuando crezca. Las corbatas y los corbatines de clip rara vez ven algo más que una boda o un bautizo, así que suelen aparecer como nuevos. La mochila es lo que más castigo recibe, y su valor está en los zippers y en las costuras donde las tiras se unen al cuerpo. Los pantalones que sujetan esas correas están en ropa de niño, el calzado en zapatos de niño, y los ganchos, carteritas y gorras para la hermana en accesorios de niña.
La prueba de la banda en una gorra usada:
voltéala primero. Una banda manchada de oscuro o de amarillo ya absorbió una temporada de sol y sudor; se puede lavar, pero rara vez vuelve a quedar blanca. Una visera quebrada por el medio o una copa hundida no recuperan la forma. Las New Era se copian mucho; revisa lo que el imitador suele fallar: la cinta que cubre las costuras por dentro debe llevar la impresión de New Era nítida, no letras borrosas; el bordado debe ser tupido y sin hilos sueltos, y las gorras con licencia de Grandes Ligas traen un holograma. En unos lentes usados, busca rayones en el centro del cristal y bisagras flojas. En un reloj, pregunta si ya le abrieron la tapa para cambiar la batería y, si no le cambiaron el empaque, cuéntalo solo como resistente a salpicaduras.
La gorra que le quedó chica en una temporada, bien anunciada:
pon la talla que trae la etiqueta interior, el número si es cerrada o el rango de edad si es ajustable. Fotografía con luz de día el frente, la parte de abajo de la visera, la banda y las etiquetas de adentro, mancha incluida, porque el papá la va a ver apenas tenga la gorra en la mano. En los lentes, fotografía la marca UV400; en el reloj, di si todavía tiene la batería original. Casi todas las gorras juveniles salen a la venta cuando el pelao pasa a tallas de adulto, así que muchas veces se juntan varias de distintas temporadas; anunciarlas juntas, con la talla de cada una por escrito, deja que el papá se lleve las dos que le quedan y deje las demás.