Accesorios De Niña

Compra y vende accesorios de niña en Panamá.

Unos primeros aretes de oro, una cabeza de tembleques para el baile típico de la escuela, una maleta con ruedas que aguantó un año entero: lo que completa el vestuario de una niña aquí va desde un paquete de ganchitos hasta piezas que se quedan en la familia por generaciones. Los moños y los cintillos vienen en paquete y cambian con los gustos de cada año, así que rotan rápido. El dinero está en las joyas y en las prendas de la pollera. Todo se anuncia nuevo y usado, muchas veces por familias cuya hija ya creció, y antes de nada conviene aclarar con quien vende de qué metal es.

Tembleques, peinetas y prendas de la pollera de niña:

cuando una niña se empollera para una presentación de la escuela o unas fiestas de pueblo, lo más difícil de armar es la cabeza. Los tembleques se hacen a mano sobre horquillas, de perlas y cuentas o de escama de pescado, y cada pieza va montada sobre un resortito de alambre que la hace temblar al caminar. Se venden por pares: los tapa moños atrás, los tapa orejas sobre las orejas y flores más pequeñas para rellenar. La cabeza de una niña lleva menos pares que la de una mujer adulta. Los tembleques blancos van con pollera de gala y los de colores con la montuna. Las cadenas, las semanarias y las peinetas de una pollera de niña suelen ser de plata bañada en oro o de fantasía, y está bien para un traje que le quedará chico en uno o dos años. La pollera en sí está en ropa de niña.

Moños, cintillos y la maleta con ruedas:

lo del día a día es barato y se repone rápido, así que conviene comprarlo en lote: moños, ganchos y cintillos en los colores del colegio. La decisión de verdad es la maleta. Las ruedas le ahorran la espalda a una niña pequeña en un trayecto largo y plano desde el carro, pero subir una maleta con ruedas hasta un salón en el segundo piso pesa. Una mochila de espalda debe quedarle por encima de la cadera, con tirantes acolchados. En los lentes de sol, busca UV400 en la patilla; sin esa marca son un juguete. Las sandalias y los zapatos escolares se anuncian en zapatos de niña.

Aretes de oro y el sello que llevan detrás:

el oro macizo viene marcado 10K o 417, 14K o 585, 18K o 750, y si después del número aparece GP, GF o HGE es enchapado o relleno, no macizo. Para una bebé o una niña pequeña conviene el broche de rosca antes que el de mariposa, porque no se afloja contra la almohada.

Tembleques y aretes de oro, nuevos frente a usados:

un par de tembleques de perlas hecho a mano cuesta entre $60 y $100 nuevo, y una cabeza bien cuidada conserva su valor porque lo que se paga es el trabajo de armado, no el material. Los aretes de oro para bebé arrancan en unos $70 nuevos en 10K y llegan a unos $100 en 18K. Un par usado de oro macizo guarda buena parte de ese precio porque el oro sigue ahí; uno enchapado vale un par de dólares.

Cómo revisar tembleques, aretes y maletas usados:

extiende los tembleques por pares, cuéntalos y sacude cada uno con suavidad. Un resorte aplastado ya no tiembla, las perlas flojas suenan en el alambre y el hilo verde que forra los tallos se va soltando con los años. La escama se raja y se pone amarilla si se guardó en un lugar húmedo. En los aretes, haz zoom con el celular sobre el sello y comprueba que la rosca agarra y que los broches son los originales. En una maleta con ruedas, saca y mete el asa varias veces, rúedala por el piso y mira la costura donde los tirantes se unen al cuerpo.

Cómo anunciar una cabeza de tembleques o unos aretes:

fotografía los tembleques ordenados por pares sobre una tela oscura y di si son de perla o de escama, blancos o de colores, cuántos pares hay y si alguno se volvió a armar. En el oro, muestra el sello de cerca y di los quilates y el tipo de broche. Junta los accesorios de pelo en un solo anuncio por color. Lo que su hermano ya no usa va en accesorios de niño. Muchas familias le pasan los tembleques a una prima menor antes de pensar en venderlos, así que quien venga a buscar una cabeza va a querer verla puesta en un moño, temblando, antes de pagar.