Moto Repuestos

Compra y vende repuestos de moto en Panamá.

Una moto de 150 cc que trabaja todos los días se come pastillas, cadenas y llantas traseras en poco tiempo, y una sola caída le cuesta un retrovisor, una manigueta o una tapa lateral. Esas piezas se consiguen nuevas en su caja o sacadas de motos que se desarmaron para repuesto. En las calles de Panamá conviven Honda, Yamaha y Suzuki con Keeway y una fila de marcas chinas más pequeñas, y dos motos que se parecen muchas veces no comparten piezas. Antes de cerrar el precio, pídele al vendedor el modelo, la versión y el número de parte de la etiqueta.

Repuestos de desgaste, de caída y los que fallan sin avisar:

esa diferencia decide si una pieza usada tiene sentido. Los de desgaste son los que una moto de trabajo gasta con calendario: pastillas y zapatas, el kit de arrastre con su cadena, piñón y corona, la llanta trasera. Los de caída son lo que rompe un resbalón lento en un estacionamiento, casi siempre una manigueta, un retrovisor, una tapa lateral o un faro. En medio quedan el clutch, el CDI, el regulador y el estator, que fallan sin avisar y son los más difíciles de juzgar usados. Cuando la lista de arreglos ya supera lo que vale la moto, compárala con lo que cuesta una que ya rueda entre las motos en venta o en el resto de motocicletas.

El importador detrás de una Keeway o una Suzuki:

en Panamá decide qué tan difícil será conseguir la pieza. Honda, Yamaha y Suzuki venden por medio de redes de concesionarios con mostrador de repuestos en varias provincias. Keeway y la mayoría de las marcas chinas más pequeñas entran por un distribuidor y no por una red de marca, y sus repuestos dependen de lo que ese distribuidor tenga en bodega.

Modelo, versión y los datos que hacen que una pieza calce:

el nombre del tanque no basta. Un mismo modelo puede venir con carburador o con inyección, con tambor o con disco atrás, y los filtros, las pastillas y la parte eléctrica cambian con la versión. La cadena se vende por paso y número de eslabones, la llanta por la medida grabada en el costado y la batería por un código que fija la caja y la posición de los bornes: iguala el código, no solo el voltaje.

Pastillas, kits de arrastre y lo que vale un carenado escaso:

las piezas de desgaste de una moto de 150 cc son baratas nuevas: pastillas delanteras desde unos $10 y un kit de arrastre completo entre unos $25 y $50, más si lo monta un taller. A esos precios, una cadena usada o unas pastillas a medio gastar casi nunca compensan el riesgo. Con la carrocería pasa lo contrario. Un carenado, un faro completo o un tanque de una moto cuyo distribuidor no tiene existencia puede venderse casi a precio de nuevo, porque la alternativa es tener la moto parada hasta el próximo embarque.

Dientes en gancho, discos delgados y caucho viejo:

delatan una pieza gastada. Los dientes de la corona deben ser simétricos; si se doblan en gancho como olas, ya cumplieron, y una cadena nueva montada sobre ellos se estira pronto. Un disco con un borde levantado en el canto exterior ya está delgado. La llanta trae en el costado una fecha de cuatro cifras, semana y año, y un caucho que pasó años en bodega puede verse bien y aun así patinar en asfalto mojado. La parte eléctrica no se juzga a ojo: pide probarla en una moto encendida antes de pagar. Las imitaciones aparecen sobre todo en piezas pequeñas que se venden rápido, como bujías, pastillas y filtros de aceite. La original viene en la caja del fabricante con el número de parte impreso; desconfía de una pieza suelta que se ofrece como original a casi precio de concesionario.

Un repuesto que dice de qué moto salió:

resuelve si calza antes de que alguien haga el viaje. Indica marca, modelo, versión y año, el número de parte si lo tiene y el dato que decide el montaje: paso y eslabones de la cadena, medida y fecha de la llanta, código de la batería. Fotografía de cerca la etiqueta y la zona de desgaste, y di si es nueva, usada o reconstruida. Buena parte de lo que se anuncia es sobrante, como la caja de pastillas y el kit de arrastre de repuesto que se compraron para una moto que ya se vendió, o el escape y las maniguetas de fábrica que salieron cuando se montaron unos de accesorio. Quien viene desde David o Santiago querrá poner tu pieza al lado de una foto de su moto antes de pagar.