Escaleras & Andamios

Compra y vende escaleras y andamios en Panamá.

La escalera de tijera de fibra de vidrio para limpiar el abanico, la de extensión de aluminio que llega al techo de zinc y el andamio de acero que se cuenta por cuerpo, dos marcos y dos crucetas unidos con pines, se compran y se venden nuevos o usados. En Panamá muchos contratistas alquilan el andamio en vez de tenerlo, así que los marcos que salen a la venta suelen venir de alguien que terminó su casa o de una empresa que reduce equipo. Las escaleras cambian de dueño por otra razón: alguien se mudó a un apartamento donde una de 24 pies no tiene dónde guardarse.

Escaleras de tijera, de extensión y multiposición:

la de tijera se para sola y es la que sirve para pintar una pared o limpiar las aspas del abanico de techo. La de extensión se recuesta en la pared o en el alero y se estira en dos tramos, para las canales, el tanque de reserva en el techo o una lámina de zinc que se levantó. La multiposición se dobla en cualquiera de las dos formas y le sirve a quien solo tiene espacio para una escalera. En la etiqueta se leen sobre todo Werner, Louisville y Cuprum.

Andamio de marcos, torres rodantes y guindolas:

el andamio de marcos de acero se arma cuando una pared o un cielo raso alto lleva días y no horas. Cada cuerpo se monta sobre el de abajo, con plataformas para pararse, ruedas con freno o bases niveladoras abajo y barandas arriba, y los marcos de distinto ancho no se montan uno sobre otro. Para un solo cuarto está el andamio plegable con ruedas, una torre liviana que pasa por la puerta. Las torres de Punta Pacífica y Costa del Este se pintan desde guindolas, plataformas colgadas de la azotea. El bloque que sube sale de materiales de construcción, y el taladro y el nivel, de herramientas.

La carga en libras y el material del larguero:

la etiqueta del larguero indica la carga: una de casa aguanta unas 200 libras y una de trabajo entre 250 y 300, y esa cifra suma tu peso y lo que subes: el pintor con el balde lleno necesita la más alta. La fibra de vidrio limpia y seca no conduce electricidad, por eso es la que se usa cerca de cables o del medidor. El aluminio pesa y cuesta menos, pero conduce. Una tijera de 6 pies alcanza el cielo raso de casi cualquier casa; en un apartamento con un cuarto de servicio chico, una más corta se guarda mejor.

Tener marcos propios o alquilarlos por cuerpo:

en todo el país hay empresas que alquilan marcos, crucetas y plataformas por cuerpo, así que un juego usado solo compensa si lo vas a armar seguido. Nuevo, un andamio plegable con ruedas cuesta entre $100 y $200, y una tijera de fibra de vidrio de 6 pies va de unos $90 a unos $190 según su carga. El precio de un juego usado lo deciden el óxido y lo que falta: marcos sin crucetas, uniones ni plataformas no son una torre que sirva, y quien compra descuenta lo que le costará completarla. La escalera se devalúa por otro lado. Si la etiqueta del costado se despegó, nadie puede confirmar su carga, y eso pesa más que cualquier raspón.

Largueros, seguros y soldaduras en un equipo usado:

mira cada larguero de punta a punta. Una escalera torcida puede doblarse con el peso y no tiene arreglo. Empuja cada peldaño con la mano: si alguno se mueve en su unión, mejor déjala. En la de extensión, sube el tramo móvil, fíjate que los dos seguros caigan sobre un peldaño y revisa la cuerda y la polea. La fibra de vidrio que pasó años al sol en un patio se pone áspera y suelta fibras. Casi siempre es cosmético, pero un larguero áspero junta mugre y puede dejar de aislar. En los marcos busca patas dobladas y soldaduras rajadas, comprueba que las crucetas traben en sus pines y descarta el tubo donde el óxido ya picó el metal.

Publicar una escalera o un lote de marcos:

fotografía de cerca la etiqueta del costado, porque marca, altura en pies y carga en libras responden casi todo antes de que alguien llame. Suma las patas y los seguros, y di si alguna vez se reparó. Si son andamios, indica cuántos cuerpos hay, el ancho de los marcos y cuántas crucetas, uniones, plataformas y ruedas incluyes, porque quien compra lo compara con alquilar. Di dónde está, en Santiago o en el sótano de un edificio en San Francisco, y si entra un pick-up: una docena de marcos no cabe en un carro, y quien viene a buscarlos necesita ayuda para cargar.