Materiales De Construcción
Compra y vende materiales de construcción en Panamá.
Cemento de las plantas de Colón y Chilibre, bloque de la bloquera del barrio, varilla corrugada para las columnas y zinc para el techo: los materiales de construcción son la parte pesada de una casa, nuevos del proveedor o sobrantes cuando las paredes ya están arriba. En Panamá casi todo se sigue pidiendo en pulgadas y pies, así que el bloque se nombra por su grosor en pulgadas y la lámina de zinc por su largo en pies. Se mueve material nuevo y también sobrante: el pallet que alguien pidió de más, media caja de baldosa o las láminas que se quitaron de un techo viejo.
Cemento de cuatro plantas del país, bloque de la bloquera más cercana:
se compran juntos porque uno pega al otro. Argos, Bayano, Interoceánico y Chagres fabrican cemento en Panamá. El de uso general pega bloque, repella y hace concreto corriente; el estructural va donde lo pidan los planos. El bloque de concreto se pide por grosor: el más delgado para casi todas las paredes y divisiones de una casa, el más grueso cuando los planos piden un muro más pesado. La varilla corrugada, el hierro de la obra, viene en largos fijos según el diámetro. El zinc se vende por pie, galvanizado o esmaltado rojo, en canal corriente o canal ancho, y se atornilla sobre carriolas galvanizadas. Para moverlo por el lote hace falta una carretilla, para levantarlo herramientas y, cuando la pared pasa de la cabeza, andamios.
La marca de grado de la varilla, antes que su precio:
qué hierro y qué cemento lleva la obra lo deciden los planos, no el precio. El grado 60, el acero más resistente, trae su grado laminado en la barra, como un número o como una línea extra a lo largo. El grado 40 no lleva marca de grado, así que un montón se puede revisar sin factura. En el zinc, a mayor número de calibre, más delgada la lámina. Entre dos láminas del mismo largo, la barata suele ser más fina o tener menos recubrimiento, y eso se nota en óxido varios años antes. Con el bloque, compra igual al que ya está en la pared: mismo grosor y, si se puede, de la misma bloquera, para que las hiladas cuadren.
Por qué el bloque sobrante conserva su precio y el cemento viejo no:
el saco de cemento de uso general de 42.5 kg anda entre $8 y $9 nuevo y el bloque delgado cuesta menos de un dólar en la bloquera, así que el valor de un sobrante está en la cantidad y no en la pieza. El bloque limpio y entero lo conserva casi todo, porque no envejece: se vende cerca del precio de la bloquera menos lo que le cuesta a quien lo acarrea. El cemento va al revés. Un saco comprado hace meses y guardado sobre el piso puede no valer nada. El zinc de un techo viejo ya viene cortado al largo de aquel techo y perforado a la distancia de sus carriolas, así que vale una fracción de una lámina nueva y sirve más para un depósito, una cerca o un gallinero que para una casa.
Un saco de cemento que empezó a fraguar y baldosa de otro lote:
aprieta el saco antes que nada. El cemento bueno cede como harina; si tiene terrones que no se deshacen entre los dedos, le entró humedad y empezó a endurecerse. Pregunta cuándo se compró y si los sacos estuvieron sobre pallets o en el piso. El bloque que se desmorona al rayarlo con un clavo, o que llega con las esquinas partidas, no es ganga. En la varilla, el óxido que sale con la mano es normal; la costra que se descascara y las picaduras, no. Las cajas de baldosa traen un código de tono y lote: compra sobrantes solo si hay cajas suficientes del mismo lote para terminar el cuarto, porque otra tanda casi nunca sale igual.
Los pallets que quedan cuando ya se techó:
empieza por cuánto hay y en qué unidad: sacos, piezas, láminas, varillas o metros cuadrados de baldosa, con las medidas en pulgadas y pies como se piden aquí. Agrega marca y tipo de cemento y la fecha impresa en el saco si la trae, el grado y diámetro de la varilla, el calibre y largo del zinc y el lote de la baldosa. Fotografía el montón, las etiquetas y lo que esté roto. Di si entra un camión hasta el material, sea en un patio de Chepo o al final de un camino de tosca en Bugaba, y si ayudas a cargar. Quien venga a recogerlo necesita un vehículo que aguante el peso: un pallet completo de cemento es más de lo que debería cargar un pick-up familiar.