Arte & Manualidades

Compra y vende materiales de arte y manualidades en Panamá.

Una pollera todavía se cose a mano sobre holán y con hilo DMC, y las cajas de madejas a medio usar que quedan al terminarla son justo lo que sale a buscar la próxima costurera. Junto a ellas están las manualidades más nuevas: una Cricut que cortó vinil para camisetas del colegio, un kit de resina abierto para una sola pieza. Caben lo nuevo y lo usado, desde pinturas y foami hasta los mundillos y bolillos del encaje de la pollera. Herramientas y máquinas guardan su valor; lo que se seca, se amarillenta o se destiñe al abrirse lo pierde rápido, y esa diferencia define casi todos los precios.

Hilo de pollera, holán y mundillo:

tienen en Panamá un mercado propio. La labor de una pollera se trabaja sobre holán de hilo, un lino fino, y el voile, el bual de las costureras, es la tela más económica para armar una pollera blanca de gala. El hilo es DMC de algodón y se vende por cajas de un solo color, y quien va a hacer una montuna cuenta las cajas color por color antes de salir. El encaje de tienda sirve para casi todas las polleras, pero las trencillas tejidas de la gala santeña salen del mundillo: un cilindro acolchado que antes se armaba sobre una lata de leche y hoy casi siempre sobre un tubo de PVC, trabajado con decenas de bolillos de madera. Quien encarga el mundillo le entrega el hilo a la tejedora, por eso unas cajas abiertas en los tonos correctos valen más de lo que parecen. Un encaje viejo o una pollera guardada como herencia es otra cosa y va con las antigüedades.

Pinturas, papel y marcadores por gama y no por marca:

la etiqueta dice más que el logo. Las acuarelas Cotman de Winsor & Newton son la línea de estudiante, con menos pigmento que la de artista del mismo fabricante, así que un set Cotman barato puede tener el precio justo. En acuarela lo que más separa es el papel: el de algodón aguanta capas y levantados, y el de pulpa de madera se motea y se ondula con la misma agua. Los marcadores de alcohol Copic se recargan y aceptan puntas nuevas, de modo que un set que se ve cansado todavía tiene vida, mientras que la mayoría de los marcadores baratos se acaban cuando se secan.

Cortadoras Cricut y Silhouette y el vinil que cortan:

suelen ser lo más caro del cuarto de manualidades, y aquí se pagan solas con banderines de cumpleaños, toppers de pastel, stickers y vinil textil para camisetas de equipos y eventos del colegio. Una Cricut o Silhouette nueva va desde unos $250 por una máquina básica para vinil y cartulina hasta cerca de $500 por una que también corta tela y materiales gruesos. Una usada vale menos sobre todo porque siempre hay una generación más nueva en la vitrina y porque tapetes, cuchillas y portacuchillas se gastan y hay que reponerlos. Con la cuchilla afilada y tapetes que todavía pegan, queda mucho más cerca del precio de nueva que una máquina sola.

Corte de prueba, endurecedor amarillo y un cojín de mundillo firme:

esas tres cosas dicen si una pieza usada vale la pena. Pide un corte de prueba y mira que el carro recorra todo el ancho sin raspar; si el tapete ya no sostiene una hoja, cuenta con comprar otro. El endurecedor de la resina epóxica se amarillenta en la botella cuando lleva un tiempo abierto; sigue curando, pero tiñe una pieza transparente, así que pregunta cuándo se abrió el kit y mira el endurecedor contra un papel blanco. En un mundillo, el cojín debe sostener los alfileres derechos y los bolillos deben estar lisos, sin astillas que enganchen el hilo fino. Revisa también los alfileres: los de acero común se oxidan y manchan la labor blanca; por eso las mundilleras de antes prensaban el encaje con espinas de naranjo.

Cajas de DMC sobrantes, proyectos a medias y una cortadora con sus tapetes:

se venden mejor cuanto más claro se vea lo que hay. Fotografía el hilo con los números de tono legibles y aclara qué cajas están abiertas. Anuncia la cortadora con su modelo, las cuchillas, los tapetes y el cable original, y di si ha cortado tela o solo papel y vinil. Una pieza de pollera a medio laborear o una trencilla empezada se describe tal cual, con el patrón si todavía lo tienes. Separa lo que no sea material de manualidades: un ukelele o un teclado que sale en la misma limpieza va en música e instrumentos, donde lo buscan. Una costurera que viene desde Las Tablas por tus cajas de DMC va a comparar los tonos con su carta de colores a la luz del día, así que ponlas junto a una ventana, no bajo un fluorescente.