Pianos & Teclados

Compra y vende pianos y teclados en Panamá.

Casi todos los pianos acústicos que cambian de dueño en Panamá son verticales que salen de una casa de familia, y años de aire húmedo ya trabajaron la madera y los fieltros, así que la revisión de verdad se hace con la tapa levantada. A su lado están el piano digital en el que un niño practica con audífonos, el piano de escenario que un músico carga a sus toques y el teclado arreglista que convierte a una persona en todo un grupo, nuevos y usados. Un teclado que cabe en el carro y un piano que pide mudanza y afinador son dos compras distintas, y se juzgan distinto.

El aire húmedo envejece un piano vertical más que el uso:

madera, fieltro y acero responden a él. El vertical, con las cuerdas de pie en un mueble pegado a la pared, es el acústico que cabe en casi todas las casas, y en una casa húmeda la madera se hincha hasta que las teclas se ponen lentas o se quedan abajo, cuerdas y clavijas se oxidan, peor cerca del mar, la polilla se come el fieltro de los martillos y el comején se mete en el mueble. Un piano que vive con aire acondicionado, lejos de las paredes exteriores, envejece mucho mejor que uno en una casa cerrada por meses.

Verticales silenciosos, híbridos y pianos digitales en una torre de apartamentos:

un acústico no se puede bajar de volumen, y a través de una pared compartida el vecino oye cada escala. El vertical silencioso de Yamaha o Kawai es un piano de verdad con una barra que frena los martillos antes de llegar a las cuerdas y manda el sonido a unos audífonos, así que se puede practicar de noche. El híbrido une una mecánica de madera tipo piano de cola con sonido digital, y un piano digital sencillo llega al mismo silencio con mucho menos peso y menos plata.

Pianos de escenario, arreglistas y controladores MIDI para el músico que toca en vivo:

el piano de escenario no trae bocinas y tiene salidas pensadas para el sonido, así que en la casa pide un amplificador; los músicos que trabajan buscan los Nord rojos o sus rivales de Roland y Yamaha. Un arreglista como un Yamaha PSR-SX o un Korg Pa pone batería, bajo y acordes con la mano izquierda, la herramienta del que anima solo una boda. El controlador MIDI no trae sonidos propios y maneja un programa en la laptop, más cerca de los equipos DJ que de un piano. La mano derecha del acordeón de teclas también es un teclado, así que el pianista curioso por la música típica puede empezar por los acordeones.

Un vertical usado se paga por sus martillos y clavijas, no por sus años:

uno nuevo de la línea de entrada de Yamaha cuesta en Panamá entre unos $4,000 y $5,000, y un media cola arranca cerca de los $12,000. Un vertical japonés usado y bien cuidado suele ser mejor compra, porque el mueble y el arpa de hierro duran generaciones: se paga el estado de martillos, cuerdas y clavijas, más una afinación cuando se asiente en su nuevo cuarto. Los pianos de escenario y los arreglistas van al revés y pierden valor con cada modelo nuevo.

Levanta la tapa de un vertical usado antes de tocar una nota:

un tono anaranjado en cuerdas y clavijas es humedad, y unas clavijas flojas en la madera no sostienen la afinación por más veces que venga el afinador. Toca cada tecla despacio y rápido: la que se queda abajo o sube perezosa está hinchada, y la que golpea o suena doble delata una mecánica gastada. Busca polilla en los fieltros y caminos de comején atrás del mueble, y pregunta cuándo se afinó: uno abandonado por años puede pedir varias visitas para volver a tono, así que si la plata es seria, que lo revise un técnico antes. En un digital o un piano de escenario, fíjate en notas muertas o que disparan doble, y prueba cada salida.

Un vertical cambia de casa con mudanza y afinador:

así que resuelve primero la logística. Di en qué piso está, si cabe en el elevador de servicio o cuántos tramos de escalera baja, y qué tan cerca puede parquear el camión. Fotografía la marca en la tapa del teclado, el número de serie en el arpa y los martillos sin el panel frontal, y cuenta cuándo se afinó y si vivió con aire acondicionado; en un teclado, menciona la base, el pedal y el estuche. Los verticales salen a menudo cuando una familia está empacando para irse del país, así que da la fecha en que hay que entregar el apartamento: el comprador necesita esos días para coordinar las dos cosas.