Magic: The Gathering
Compra y vende cartas de Magic: The Gathering en Panamá.
Dos copias de la misma carta de Magic: The Gathering, con idéntico texto, pueden valer cantidades muy distintas, porque el precio va con la impresión y no con el nombre. Magic aparece nuevo y usado: Play y Collector Boosters sellados, mazos de Commander listos para jugar, carpetas de sueltas y cajas largas de comunes. En Panamá todo se cobra en dólares, así que el precio de una suelta se compara directo con la cifra de mercado que los jugadores ya consultan en internet. Las colecciones cruzadas con El Señor de los Anillos, Final Fantasy y Marvel han traído fans que coleccionan el arte y nunca se sientan a jugar.
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Play Booster o Collector Booster:
los dos sobres se parecen en el estante, pero los compra gente distinta. El Play Booster es el sobre de siempre, para draftear y para abrir, con al menos una rara y una foil. El Collector Booster viene casi todo en foil, arte sin bordes y marcos extendidos: versiones de lujo de cartas que también existen en impresión normal. El bundle junta varios Play Boosters con tierras básicas. Los mazos de Commander, ya armados alrededor de una criatura legendaria, son la entrada habitual de quien juega en casa con amigos. Pokémon, Yu-Gi-Oh! y los demás juegos de cartas coleccionables se anuncian aparte.
Jugadores de Commander y jugadores de Standard:
cada uno le pone otro valor a la misma carta. Commander es el formato casual multijugador, con el mazo armado alrededor de una criatura legendaria y sin cartas repetidas salvo las tierras básicas, y usa cartas de toda la historia del juego, así que las viejas no pierden su sitio. Standard solo admite las expansiones más recientes y va sacando las más antiguas cuando salen nuevas: ahí se cae el precio de jugador de esas cartas. Al de Commander le basta una copia de la carta correcta en cualquier impresión, el de Standard quiere el juego completo de copias de lo que esté legal, y el coleccionista busca una impresión concreta, la juegue alguien o no.
El sobreprecio del Collector Booster:
ahí es donde Magic nuevo se pone caro. Una caja de Collector Boosters de una expansión nueva va de unos $450 a $700 en Panamá, más o menos el triple que la caja de Play Boosters de la misma expansión, y trae menos de la mitad de sobres. Como aquí se paga en dólares, los jugadores comparan directo con la cifra que ven en internet: el sellado sale más caro en el país porque hay que traerlo, mientras que las sueltas suelen cambiar de manos cerca de su precio de mercado en línea. Lo que se paga de más en una caja Collector son acabados y marcos, no cartas distintas: una foil sin bordes se juega igual que la copia normal de un Play Booster. Por eso quien necesita una carta compra la suelta.
El código de expansión en una carta de Magic usada:
está en la esquina inferior izquierda, junto al número de coleccionista y al código de idioma, y el precio va con esa impresión, no con el nombre de la carta. Sol Ring se ha reimpreso en un mazo de Commander tras otro y casi siempre vale poco, pero sus versiones raras valen muchas veces más. Compara el código con el anuncio antes de pagar: fotografiar una impresión y entregar otra es el cambiazo más fácil. Las falsificaciones van por las cartas caras. Con lupa de joyero o el zoom del celular, el color de una original se deshace en pequeñas rosetas y el negro del nombre y del texto es sólido; una falsa muestra color plano, rayas o bordes borrosos. Los bordes dorados o las esquinas cuadradas delatan reimpresiones oficiales como Collectors’ Edition o los mazos de World Championship: auténticas, pero no valen en torneos sancionados.
Un mazo de Commander armado, entero:
así se vende mejor, con el nombre del comandante en el título, que es como lo buscan los jugadores. Aclara si es el precon tal como venía o uno que mejoraste, y qué cartas le sacaste. Cada suelta que merezca anuncio propio lleva nombre, código de expansión, número, idioma y acabado, con fotos fuera de la funda por delante y por detrás. Las cajas selladas se quedan en su plástico: con el sello roto, una caja pasa a ser una apuesta sobre lo que queda dentro. Quien tiene Magic para pasar suele ser un jugador que cambió de formato o dejó el juego, o un fan que abrió una caja de Final Fantasy por el arte; ordena las comunes por color antes de que llegue el jugador de Commander, para que encuentre las de su mazo sin vaciarte la caja entera en la mesa.