Libros De Animales

Compra y vende libros de animales en Panamá.

Los arrecifes del Caribe y del Pacífico panameño tienen peces en su mayoría distintos, así que la guía de identificación que usa un buzo en Isla Grande ayuda poco en una inmersión en Coiba. Junto a esas guías están los libros de cartón con solapas con los que un bebé conoce al perezoso y al tucán, y los manuales prácticos para un cachorro recién llegado o la primera pecera. Nuevo o de segunda, un libro infantil se juzga mucho más por sus solapas y sus esquinas que por la portada.

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De la guía de arrecife en la lancha al libro de cartón en el cuarto del bebé:

los libros de animales tienen lectores que casi nunca coinciden. Las guías para identificar peces de arrecife son libros de pasta blanda llenos de fotos que los buzos guardan en una bolsa seca en la lancha. Los infantiles empiezan con los de cartón grueso y solapas para los más chiquitos y llegan a las enciclopedias de DK o National Geographic Kids que un niño de primaria lee de principio a fin. Los manuales de mascotas acompañan al cachorro recién llegado o a la primera pecera, y A Magic Web, con las fotos de Christian Ziegler del bosque de Barro Colorado, es historia natural para la mesa de la sala. Las guías de aves para el sendero van en libros de actividades al aire libre, los animales para pintar en libros para colorear, y los de criar al niño y no al cachorro, en libros de crianza.

Una guía de peces de arrecife para el mar correcto:

es donde más se equivoca quien compra. Cada costa tiene peces en su mayoría distintos y pide su propio libro. Del lado caribe, en Isla Grande, la referencia es Reef Fish Identification de Paul Humann y Ned DeLoach para Florida, el Caribe y las Bahamas. Para el Pacífico sirve el tomo Baja to Panama de los mismos autores, o Fishes of the Tropical Eastern Pacific de Gerald Allen y Ross Robertson, investigador de peces del instituto del Smithsonian en Panamá. La trampa es un título de la misma serie llamado Tropical Pacific: va de Tailandia a Tahití, y la mayoría de sus peces nunca llegan a Coiba ni al golfo de Chiriquí. En los infantiles se escoge según lo que el niño hace con el libro: el cartón grueso aguanta a un bebé con dientes saliendo, y las solapas de papel son para quien ya las levanta sin romperlas.

Lo que vale un libro de solapas cuando le falta una:

bastante menos de lo que sugiere la portada. Un libro de cartón o de solapas de tapa dura para bebés cuesta entre $15 y $20 nuevo en Panamá. Uno usado con todas las solapas y sin esquinas mordidas cumple igual y vale buena parte de eso. Cuando le han arrancado dos o tres solapas, se perdió el juego por el que se compró y se va por unos pocos dólares, casi siempre en una caja con otros. Las guías de arrecife aguantan mucho mejor: un ejemplar que no se mojó sirve igual que uno nuevo.

Guías onduladas por el rocío y libros de cartón mordidos:

cada uno se gasta a su manera. Una guía que vivió en una lancha de buceo trae hojas onduladas por el rocío, que son solo apariencia, y a veces un bloque de páginas de fotos despegándose de la encuadernación, que no lo es. Los libros de cartón se muerden, así que mire las esquinas y la bisagra donde la tapa se une al lomo. Abra todas las solapas, vea si ya se usaron las calcomanías de un libro de actividades y pruebe los de sonido con baterías nuevas: la bocina muerta es común. En un manual viejo de mascotas o peceras, mire la página legal: el equipo de pecera y los métodos de adiestramiento han cambiado desde las ediciones viejas.

Una caja de libros infantiles que ya nadie lee, o una guía que bajó de la lancha:

los lotes de infantiles se mueven más rápido que los ejemplares sueltos. Agrúpelos por edad, fotografíelos sobre una mesa con alguna solapa abierta y diga qué solapas están rotas. En una guía de arrecife, ponga en el título del anuncio la región que dice la portada, Caribe, Baja to Panama o Indo-Pacífico, porque esa sola palabra decide si un buzo le escribe. Las cajas de libros infantiles suelen salir de casas donde el menor ya lee novelas cortas, y la mamá o el papá que pasa a buscar una se sienta a levantar solapa por solapa antes de pagar: cuente las rotas de antemano y ponga el número en el anuncio.