Artículos Para Perros

Compra y vende artículos para perros en Panamá.

El kennel plástico que se compró para un solo vuelo a Tocumen suele quedarse años en el depósito, y la primera pechera del cachorro le queda chica antes de que aprenda su nombre. Las cosas de un perro duran más que la etapa para la que se compraron, por eso casi siempre vale la pena pasarlas a otra casa. Kennels, camas y pecheras son lo que más conviene elegir bien, nuevo o usado, y también se mueven máquinas de cortar pelo de peluquerías que renuevan equipo y comida sin abrir de dueños que cambiaron de marca. Un perro que necesita hogar no es un artículo: va a adopción.

Pecheras y correas, por la medida del pecho:

mide el contorno justo detrás de las patas delanteras y compra por esa medida, porque la S, M o L de la etiqueta cambia de una marca a otra. La pechera con argolla en la espalda sirve para el perro que ya camina tranquilo. La de enganche delantero, o antitirones, hace girar hacia ti al perro que jala, y a razas chatas como el pug o el bulldog francés les conviene jalar contra una pechera y no contra el cuello. Al perro que se zafa del collar le hace falta un martingale o una pechera antiescape, más barato que un aviso en animales perdidos y encontrados.

Jaulas de alambre, kennels plásticos y bolsos de transporte:

en foto se parecen y hacen trabajos distintos. La jaula plegable de alambre es para la casa, como refugio o para entrenar al cachorro. El kennel plástico, tipo Petmate Vari Kennel, es el que va en el carro o en el avión; los hechos para volar traen puerta metálica, las mitades unidas con tuercas y tornillos de metal en vez de broches plásticos y ventilación por todos lados. El bolso blando solo sirve para un perro pequeño, y es el mismo que aparece en artículos para gatos. Guíate por las medidas internas y no por la talla: el perro debe pararse sin agachar la cabeza, darse la vuelta y echarse estirado. Quien va a adoptar un perro necesita esto resuelto antes del viaje a casa.

Camas elevadas frente a camas de espuma sobre baldosa:

la cama elevada de malla, tipo Coolaroo, deja correr el aire por debajo en una casa calurosa y se seca rápido después de un paseo con lluvia. La de espuma ortopédica le va mejor a un perro viejo de caderas rígidas, pero la espuma chupa humedad y olor y se aplasta mucho antes de que el forro se vea gastado.

Kennels de avión, donde está la plata:

un kennel plástico nuevo va desde unos $25 el pequeño hasta cerca de $200 el extragrande para razas gigantes, y ese extremo alto es el que hace rentable buscar uno usado. Las familias que llegan a Panamá o se van del país compran un kennel grande para un solo viaje, y cuando el perro aterriza ya no lo usan, así que aparecen kennels grandes completos y casi sin rayones. A uno usado lo valoran sus herrajes y no su edad: sin tornillos o con una bisagra rajada, el kennel de viaje pasa a ser kennel para el carro, y se cobra como tal.

Kennel, cama, correa o máquina de cortar pelo usados, pieza por pieza:

en el kennel plástico, cuenta los tornillos, revisa que la puerta cierre derecha y el seguro regrese solo, y busca grietas alrededor de los huecos. La jaula de alambre debe tener todas sus soldaduras. Abre el zíper de la cama de espuma y aprieta el relleno con el puño; si la marca se queda, la cama ya cumplió. Saca la correa retráctil, tipo Flexi, hasta el final, revisa la punta y prueba el freno. Una máquina Andis o Wahl vale lo que valen su cuchilla y su motor: préndela, escucha si traquetea y pregunta cuándo se afiló. Julius-K9 es la pechera más copiada: las falsas llevan la marca y en foto son idénticas, pero la cinta es más tosca y las hebillas livianas: tócala antes de pagar precio de marca. La comida y los antipulgas, solo sellados y con el vencimiento legible.

Anunciar un kennel o una pechera por la que alguien va a manejar:

pon las medidas internas del kennel, el perro que lo usaba y si se separa en dos mitades, porque quien viene desde La Chorrera o Las Tablas quiere saber si cabe en la maleta de un sedán. Aclara si están los tornillos, la puerta y el plato del agua. En la pechera, indica la marca y el rango de contorno de la etiqueta, no solo la letra. Fotografía el seguro, los huecos de los tornillos, las hebillas y el interior de la cama. Una esquina mordida avisada en el anuncio es mejor que una descubierta en el estacionamiento con el kennel medio montado.