Accesorios Para Hombre

Compra y vende accesorios para hombre en Panamá.

Una cadena cubana de 14k, un cinturón numerado en centímetros, una billetera ya floja en el doblez: los accesorios de caballero son las cosas pequeñas del diario, nuevas y usadas. Relojes, gafas de sol, sombreros y gemelos tienen su propio apartado. Lo demás es cuero y metal: el cinturón y la billetera que uno usa hasta que se acaban, y el oro o la plata del cuello y la muñeca. El oro es caso aparte, porque en Panamá una cadena usada se pesa y se prueba antes de hablar de plata, así que un anuncio con el sello y el peso en gramos les ahorra a los dos un viaje.

Cinturones, billeteras y la cadena al cuello:

casi todo lo que cambia de mano cae en dos familias. El cuero, el cinturón y la billetera, se compra por cómo está hecho y pierde valor en cuanto toma la forma de su dueño. El metal, la cadena cubana, la esclava con placa, el anillo de sello, se compra por quilates y peso, y el oro conserva su valor esté como esté. Cuatro tipos tienen su apartado: relojes para hombre, gafas de sol para hombre, sombreros y gorras y gemelos, que piden camisa de puño doble.

Cadenas y esclavas de oro, sólidas, huecas o laminadas:

primero, los quilates. El 10k lleva algo más de un 40 por ciento de oro, es más duro y más pálido; el 14k ronda el 60 por ciento, más intenso y más blando. El sello junto al broche lo dice: 10K o 417, 14K o 585. Luego, la construcción. Una cadena hueca se ve tan gruesa como una sólida con una fracción del oro, y se abolla, se tuerce y cuesta repararla. El oro laminado es una capa fina de oro sobre otro metal; letras como GP, GF o HGE detrás del quilataje lo delatan, y se gasta primero en el broche. La plata 925 da el mismo look de cadena cubana por mucho menos y se oscurece en vez de pelarse.

Tallas de cinturón, tipos de cuero y la billetera:

las marcas de mall en Panamá numeran los cinturones en centímetros y las estadounidenses en pulgadas, así que dos números en dos anuncios pueden no ser la misma talla. Mide un cinturón que ya uses, desde donde el cuero sale de la hebilla hasta el hueco que usas. El cuero de flor entera enseña sus fibras en el canto. Una correa que solo dice “genuine leather” es un cuero partido de menor calidad, y el reconstituido son recortes pegados en lámina, con un canto liso y pintado que se pela. En billeteras, se elige entre plegable y tarjetero, y si quieres un forro que impida leer las tarjetas sin contacto.

Lo que valen usados el cuero y el oro:

van en direcciones contrarias. Un cinturón de cuero de marca ronda los $50 nuevo y una billetera de cuero de mall va de $40 a $80, y cuando el cinturón ya está marcado en el hueco de su dueño o la billetera tomó la forma de sus tarjetas, se vende por poco: la cintura y los bolsillos del siguiente son otros. Los compradores de oro aquí pesan la pieza, prueban su pureza y pagan según el precio internacional del día, así que una cadena de 14k usada tiene un piso que sube y baja con el oro. Una nueva en la vitrina de una joyería suma la hechura al metal, y una venta entre particulares cae entre las dos.

Broches, baños de oro y huecos rajados:

en una cadena, abre y cierra el broche hasta ver que cierra solo, y pasa los eslabones entre los dedos buscando torceduras y soldaduras. Una marca verde en la piel o una mancha cobriza en el broche indica un baño sobre metal común. El imán solo descarta: si pega, no es oro, pero el bronce y la plata tampoco se pegan. Los sellos se falsifican, así que para una cadena de peso acuerden una prueba antes de que cambie de manos el dinero. En un cinturón, busca grietas alrededor del hueco de uso y donde la correa se dobla en la hebilla.

Anunciar una cadena, una esclava o un cinturón:

da el peso en gramos de una balanza de joyero, el largo, el ancho del eslabón y una foto nítida del sello. Di claramente si es sólida o hueca y, en una esclava, si la placa va grabada, porque un nombre reduce a quién le interesa. En un cinturón, pon la talla que trae por detrás y tu medida de hebilla a hueco. Muchas cadenas salen cuando el dueño se pasa del oro amarillo al blanco o hereda una que no se va a poner, y quien venga desde Aguadulce la va a querer en la palma, con la linterna del celular sobre el sello, antes de hablar de precio.