Sombreros & Gorras Para Hombre

Compra y vende sombreros y gorras para hombre en Panamá.

Un sombrero pintao tejido en La Pintada y una gorra cerrada que todavía lleva su calcomanía dorada pueden publicarse aquí, nuevos o usados, y casi nada de lo que sirve para juzgar uno vale para la otra. El pintao se cose a mano con fibra de bellota en Coclé, sus franjas oscuras se tiñen con hojas de chisná y lodo de ciénaga, y su valor depende de cuántas vueltas de crineja tenga. La gorra se juzga por la talla y por si las etiquetas de adentro son legítimas. En medio quedan los sombreros de junco y los blancos de trabajo de las provincias centrales, y el ocueño de Herrera.

Sombrero pintao, de junco y blanco de trabajo:

los tres se trenzan con fibra vegetal y se cosen vuelta a vuelta sobre una horma de madera, pero solo el pintao lleva las pintas negras y los talcos con dibujo. Esas franjas son fibra de junco y de chonta hervida con chisná hasta quedar rojiza y luego metida en lodo hasta ponerse negra. La mayoría de los maestros sombrereros trabajan por La Pintada, Penonomé y Antón. El blanco de trabajo es el del peón, barato y hecho para gastarse; los de junco color crema vienen también de Veraguas y Los Santos. El fedora de paja que afuera llaman «Panama hat» es ecuatoriano, tejido en una sola pieza con toquilla, la misma planta, y no cosido en crinejas. No es un pintao falso, pero el anuncio debe decir cuál es.

Gorras cerradas, snapback y elásticas:

el cierre define a quién le queda. Una gorra cerrada como la New Era 59FIFTY no tiene abertura atrás y viene en tallas de octavo de pulgada, así que a una cabeza le cae y a la siguiente no. Las snapback y las de correa se abren atrás y perdonan si calculaste mal, y una elástica como la 39THIRTY cubre un rango marcado S/M o M/L. Mídete justo encima de las orejas y usa la tabla de la marca, porque los centímetros de la etiqueta de una cerrada no siempre son el contorno al que calza. Para el reflejo del agua en Pedasí están los lentes de sol, en gafas de sol para hombre.

Las vueltas de un pintao, contadas por dentro:

una vuelta es un giro completo de crineja, y los empates entre una y otra quedan cosidos por dentro de la copa, así que voltea el sombrero y cuenta un empate por vuelta. Hasta unas 15 es un sombrero de diario; los finos van de 16 a 24 vueltas de trenza más delgada, más livianos y con semanas más de trabajo. El precio sigue a ese número. Un pintao de una docena de vueltas anda entre $120 y $250 nuevo, y los más finos hechos por encargo pasan de $1,000, de modo que si quien vende no dice cuántas vueltas tiene, vuelve a preguntar. Además de la talla, pide el contorno interior en centímetros.

Paja rajada, costuras abiertas y etiquetas de gorra copiadas:

el pintao se gasta primero en el borde del ala y en lo alto de la copa, por donde se agarra, y en la costura de pita entre vueltas. Dobla el ala con suavidad a la luz del día: la fibra sana cede, la reseca muestra líneas blancas o se abre. Cada artesano deja su marca en la pinta negra, así que pregunta de quién es y de qué pueblo viene. Las pintas azules, verdes o rojas son un estilo más nuevo, no una señal de alarma. Uno usado se sigue valorando por sus vueltas, y un ala rajada se lleva casi todo ese valor. En la gorra, la banda de sudor cuenta su historia: los cercos de sal y una banda tiesa no salen al lavarla. Una New Era original trae la marca y el modelo impresos nítidos en la cinta que cubre las costuras de adentro, además de etiquetas cosidas. Una cinta con letra borrosa en una cerrada «nueva con calcomanía» muy por debajo de lo normal pide una segunda mirada.

La foto del interior de la copa, antes que ninguna:

es la que deja contar las vueltas o leer las etiquetas y la banda de una gorra, así que tómala con luz de día. Suma la marca del artesano, el borde del ala y el sombrero puesto. Indica las vueltas, el contorno interior y, si los sabes, el artesano y el pueblo, y escribe pintao, no «pintado», que es como se busca. En la gorra, di modelo, tipo de cierre, talla exacta y si conserva la calcomanía. Si en la misma gaveta hay un reloj o unos gemelos, esos van en relojes para hombre y en gemelos. Quien venga desde Santiago o Chitré por un pintao va a querer probárselo antes de pagar. Entrégaselo por el ala: apretar la copa es como empieza a rajarse la paja.