Remolques

Compra y vende remolques para lanchas en Panamá.

Un tráiler casi siempre se vende con la lancha encima, pero muchos salen solos: el bote se vendió y el tráiler se quedó en el patio. Nuevos o usados, van desde el armazón liviano para una moto de agua hasta el de doble eje para un bote de pesca, en acero galvanizado o en aluminio. En Panamá lo que se gasta en un tráiler, las balineras, los muelles y las luces, se consigue fácil y se cambia sin mucho gasto. El chasis y el eje no, y ahí es donde tiene que mirar quien compra.

Tráileres de camas, de rodillos y para motos de agua:

la diferencia está en dónde se apoya el casco. Un tráiler de camas lleva el bote sobre tablones alfombrados a lo largo del casco: reparte bien el peso y cuesta menos, pero pide una rampa con fondo suficiente para que la lancha flote al subir y al bajar. Uno de rodillos deja que el casco ruede, entra en agua más baja y sirve para botes pesados en rampas malas, aunque tiene más piezas móviles que se traban si se les deja la sal. Los de moto de agua son cortos y livianos, para una sola o para dos lado a lado, y van con las máquinas de motos acuáticas. Casi todos los botes de fibra y las lanchas de consola central de barcos a motor viajan sobre camas.

Un tráiler a la medida del casco que va a cargar:

empieza por la eslora del bote y su peso con motor, combustible y equipo a bordo, y busca un tráiler cuya capacidad quede holgadamente por encima. Un casco que sobresale por detrás o que se apoya en las camas donde no debe termina rajado o deformado. Un solo eje basta para un bote pequeño o una moto de agua; una lancha más pesada pide doble eje. Para agua salada, lo sensato es acero galvanizado en caliente o aluminio. Un chasis de canal en C abierto se puede lavar con manguera; uno de tubo cerrado guarda agua salada por dentro, donde la manguera no llega. Los muelles se cambian sin complicación. Un eje de torsión anda más suave y no tiene muelles que oxidar, pero cuando se le vence la goma hay que cambiar el eje entero.

Un tráiler doble para motos de agua, y lo que vale un chasis usado:

uno nuevo galvanizado para dos motos de agua ronda los $4,000 en Panamá y uno de doble eje para un bote de pesca cuesta más todavía. En uno usado, el precio lo pone el chasis y el eje. Balineras, muelles, alfombra de camas, luces y acoples se consiguen en el país y se montan en una tarde: gastados, son motivo para negociar, no para irse. Óxido que ya se comió el chasis, un eje torcido o una soldadura rajada es lo contrario: ese tráiler vale lo que sus ruedas y su chatarra.

Balineras, llantas y el chasis por dentro:

levanta cada rueda con el gato y muévela: si tiene juego o suena áspera al girar, las balineras van a fallar, y grasa salpicada dentro del rin es un retén vencido. Pregunta si dejaban enfriar las masas antes de meter el tráiler al agua: una masa caliente que entra al mar se contrae y chupa agua por el retén. Lee la fecha en el costado de la llanta, no solo el labrado: un tráiler que vive parqueado puede tener labrado de sobra en una goma que el sol ya agrietó. Golpea el chasis con un martillo en las soldaduras y donde el tubo está cerrado, que es por donde el tubo se oxida de adentro hacia afuera, y revisa los soportes de los muelles. Los rodillos tienen que girar a mano. Antes de fiarte de que las luces prenden, abre el conector y busca sarro verde en los pines.

Publicar un tráiler, con su lancha o sin ella:

di para qué se hizo: eslora del casco, capacidad de la placa, uno o dos ejes, camas o rodillos, galvanizado o aluminio, y el tamaño del acople. Indica cuándo se engrasaron las balineras, la edad de las llantas y si trabajó en agua salada o dulce. Fotografía el chasis por debajo, los muelles, las masas y la fecha de las llantas, y ten a mano los papeles del tráiler, que coincidan con el serial del chasis. Si el bote ya se vendió, cuenta qué cargaba, porque quien compra está tratando de calzarle un casco. Cuando alguien venga desde La Chorrera o Coronado a buscarlo, déjale dar unas vueltas a la cuadra remolcándolo y que luego ponga la mano en cada masa. Tibia es normal; si quema, una balinera va de salida, y mejor saberlo en tu calle que en la carretera de regreso.