Barcos A Motor

Compra y vende barcos a motor en Panamá.

En el Pacífico panameño una lancha se escoge según hasta dónde tiene que llegar: la bahía y las islas cercanas a la ciudad con un solo fuera de borda, o la travesía larga más allá de Coiba hasta los bancos de pesca con dos. Nuevas o usadas, van desde lanchas de placer para el paseo del domingo hasta botes de consola central armados para el atún y yates express con camarote abajo y motores intraborda bajo la cubierta. Muchas usadas ya fueron remotorizadas, así que casco y motor tienen edades distintas y conviene valorarlos por separado.

Lanchas de día con fuera de borda, yates con intraborda:

esa es la división grande, y entre las de día todo depende de quién va a bordo. La lancha de placer, o bowrider, lleva a la familia delante del parabrisas y está hecha para agua tranquila, paradas para bañarse y jalar un tubo. Las de consola central y las walkaround son botes de pesca: la primera es abierta de proa a popa para seguir al pez por toda la borda, la segunda cambia algo de cubierta por una cabina pequeña con litera y baño. Los yates express y los flybridge tienen camarote con cocineta y andan con dos motores intraborda, V8 de gasolina o diésel. El bote auxiliar que acompaña a uno grande está en lanchas neumáticas, y los que navegan con viento, en veleros.

Banco Hannibal, isla Montuosa y la cuenta de los dos motores:

la pesca que trae gente al Pacífico panameño queda lejos. Los bancos más allá de Coiba están a bastante más de una hora de navegación desde la costa más cercana, y los botes que los trabajan llevan tanques grandes y casi siempre dos fuera de borda, para que uno traiga el bote de vuelta si el otro falla. Para la bahía y las islas cercanas, un solo motor en un casco más chico sale mucho más barato de combustible y de taller. Antes de decidir, lee la placa de capacidad y compara la potencia máxima con lo que tiene colgado en la popa: a algunos remotorizados les pusieron más caballos de los que el casco aguanta. Los motores sueltos están en motores fuera de borda.

Cascos remotorizados y el precio del motor en la popa:

una lancha de fibra de unos veinte pies con un solo fuera de borda y diez años o más de casco se pide entre unos $16,000 y $30,000 en Panamá, y casi toda esa diferencia la explica el motor. Un casco viejo con un cuatro tiempos reciente, de muchos caballos y pocas horas, queda arriba; el mismo casco con un par de dos tiempos cansados queda abajo, porque quien compra ya está sumando un motor nuevo. Los botes con camarote juegan en otra liga: un yate express de unos treinta y cinco pies, con dos intraborda y veintitantos años, se pide por encima de $150,000.

Tanque de combustible, cubierta blanda y una prueba a fondo:

muchas lanchas de consola central y walkaround llevan un tanque de aluminio espumado bajo la cubierta, donde la corrosión avanza sin verse. Cambiarlo obliga a cortar la cubierta, así que pregunta si ya se hizo, abre la tapa de inspección y huele la sentina buscando gasolina. Camina toda la cubierta y presiona con el talón alrededor de portacañas, cornamusas y todo lo atornillado: una zona esponjosa quiere decir que entró agua al núcleo. Pide una prueba en el mar con unos minutos a todo acelerador. Cada fabricante publica un rango de revoluciones a fondo para sus motores; si el tacómetro no llega, la hélice no es la correcta, el fondo está sucio o el motor está cansado, y si el vendedor no te deja probar, ya te respondió. Pocas horas en un bote viejo no siempre son buena noticia: un motor que se prende una vez por semana sobre el tráiler y nunca trabaja con carga igual pasó meses parado al calor.

Año del casco, horas del motor y el mantenimiento de agencia en tu anuncio:

indica el año del casco y el de cada motor por separado, con las horas de cada motor y si va con tráiler. Di dónde se guarda, en tierra bajo techo, en una boya o en un puesto de marina, porque eso cuenta más del fondo y del gelcoat que cualquier foto. Los comprobantes de mantenimiento de agencia son los que hacen creíbles las horas, y los papeles tienen que coincidir con el número de casco y los seriales de los motores. Quien piensa salir a los bancos va a querer más que una vuelta por la bahía. Deja combustible en el tanque y tiempo para navegar a crucero hasta que los motores estén calientes, y después déjale levantar las tapas y mirar.