Motores De Barco
Compra y vende motores de barco en Panamá.
De los puertos pesqueros de Veraguas a La Palma, en Darién, el motor que da de comer sigue siendo un fuera de borda de dos tiempos de potencia media, con brazo, y Yamaha lo sigue vendiendo nuevo aquí para lanchas de trabajo. A su lado están los cuatro tiempos, más silenciosos, los dentro-fueraborda de las lanchas de paseo y los diésel intraborda que mueven yates de pesca y veleros, nuevos o usados. Sea cual sea el tamaño, al comprador le importan tres cosas: cuánto trabajó el motor, si lo enjuagaron después del mar y si la placa de serie coincide con los papeles.
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Fuera de borda, dentro-fueraborda y diésel intraborda:
la gran mayoría de lanchas en las costas panameñas lleva lo primero, colgado del espejo de popa, donde se levanta, se revisa en la playa y de noche se guarda bajo llave. Los motores fuera de borda van desde el auxiliar chiquito de un bote hasta los pares y tríos de las lanchas de altura. Un dentro-fueraborda lleva un motor de gasolina tipo carro dentro del casco y la pata por fuera, y un diésel intraborda mueve un eje que sale por el fondo, como en los yates de pesca pesados y los veleros de crucero. Los intraborda sueltos casi siempre salen cuando un dueño cambia de motor o desarma una embarcación, y muchos se anuncian para reconstruir. Bombas, carburadores, hélices y controles están en repuestos de motores de barco.
Dos o cuatro tiempos, con brazo o con control, y la pata correcta:
el dos tiempos pesa menos, es más sencillo y se repara rápido, pero gasta más gasolina y lleva el aceite en la mezcla. El cuatro tiempos es más silencioso y rinde mejor en un viaje largo mar afuera, aunque pesa más, trae más electrónica y pide sus cambios de aceite. Después hay que casar el motor con la lancha: la pata, corta, larga o extralarga, tiene que ir con la altura del espejo, o la hélice chupa aire o arrastra. La potencia no puede pasar de lo que permite la placa de capacidad del casco. Un motor con brazo se maneja a mano; uno sin brazo necesita caja de control, cables o sistema hidráulico y su arnés, confirma que vengan con él.
Por qué un dos tiempos usado casi nunca sale barato:
un dos tiempos con brazo de unos 15 caballos cuesta nuevo entre $2,500 y $3,000, mientras que un cuatro tiempos de la misma potencia ronda los $4,500. Los dos tiempos usados aguantan su valor mejor que casi cualquier fuera de borda, porque los pescadores siempre los buscan y cualquier mecánico de la costa sabe meterles mano. Uno que suena bien y se ofrece por bastante menos que motores parecidos es más una alerta que una ganga.
El fuera de borda usado en el tanque de prueba, y su placa de serie:
pídele al vendedor que no caliente el motor antes de que llegues y míralo arrancar en frío, en un tanque o en el agua. Debe quedarse en un mínimo parejo y botar un chorro firme por el testigo; un hilito flojo apunta a una bomba de agua cansada o a conductos tapados de sal. Levanta la tapa y busca costra blanca de sal, pintura que se descascara en el bloque y corrosión verdosa en los conectores, señales de un motor que nunca se enjuagó con agua dulce. El hurto de motores fuera de borda es un problema de siempre en los puertos pesqueros, así que la placa de serie del soporte de popa importa tanto como el motor. Tiene que estar entera, sin remaches nuevos ni marcas de esmeril, y el número debe coincidir con la factura o los documentos que entregue el vendedor. En un intraborda, mira más bien el codo de escape, que se oxida y suda, el humo al arrancar en frío y, en un dentro-fueraborda, los fuelles de goma, que se rajan y dejan entrar agua.
Un motor de tu propia lancha, bien anunciado:
pon en el título marca, caballos, dos o cuatro tiempos, largo de pata y año, y aclara si es con brazo o con control. Fotografía la placa de serie, el motor con la tapa abierta, la hélice y la pata, y di qué incluye: controles, arnés, tanque y manguera de gasolina, hélice de repuesto. Cuenta cómo se usó, pesca o paseo, mar o lago, y cuándo se cambió la bomba de agua por última vez. Quien venga desde Santa Catalina o Puerto Mutis casi siempre pedirá un video del arranque en frío con el testigo botando agua antes de hacer el viaje, y esperará ver los papeles de compra sobre la mesa al llegar.