Control Remoto

Compra y vende drones y modelos a control remoto en Panamá.

Un dron con cámara, un carro o un camión RC, un avión de foam y una lancha eléctrica funcionan con las mismas pocas piezas: un radio, un receptor, un motor y una batería de litio. Sea nuevo o usado, lo que más pesa es la diferencia entre el primer carrito de juguetería de un niño y un Traxxas o un Arrma de hobby que se reconstruye pieza por pieza, y de eso depende casi todo lo que vale un modelo usado. Mira las baterías y el cargador con el mismo cuidado que el modelo, porque las baterías de litio sueltas son difíciles de traer a Panamá por courier.

Modelos RC de juguetería y de hobby:

la diferencia está en si se pueden reparar. Un carro o un dron de juguete trae motor de escobillas, la electrónica sellada en una sola placa y muchas veces una batería que no se cambia, así que un engranaje pelado o una batería cansada lo dejan inservible. Los modelos de hobby de Traxxas, Arrma, Axial o Losi se arman con piezas que se venden por separado: motor, variador, servo de dirección, cada brazo y cada engranaje. Los brushless corren más y calientan menos, y a un camión brushless grande hecho para saltar en el hobby le dicen basher. Esa misma división atraviesa los carros RC, donde un crawler para trepar piedras y un monster truck le piden cosas muy distintas al que maneja, y los drones, donde un DJI con cámara y un FPV que se vuela con gafas son casi dos hobbies aparte.

Listo para usar, bind-and-fly y el radio que los acompaña:

esas etiquetas dicen qué falta en la caja. Un RTR, listo para usar, trae radio y receptor, aunque muchos kits no incluyen la batería o el cargador. Un BNF, muy común en los aviones RC, viene sin radio, y el receptor solo se enlaza con un transmisor que use su mismo protocolo, así que confirma que el tuyo es compatible antes de pagar. Para el primer avión conviene un entrenador de foam con estabilización por giroscopio, que aguanta aterrizajes que partirían un ala de balsa. Los barcos RC van desde modelos a escala tranquilos para un lago hasta lanchas brushless que piden agua abierta y alguna forma de rescatarlas si se quedan paradas lejos de la orilla.

Camiones brushless, baterías de repuesto y lo que valen:

un carro a control remoto de juguetería cuesta entre $20 y $50 nuevo y casi no tiene reventa. Un camión de hobby brushless nuevo arranca cerca de $350 y pasa con holgura de $700 en los bashers más grandes. Usado, el chasis pesa menos que lo que viene con él. Un camión con su radio original, baterías de polímero de litio en buen estado y el cargador balanceador que iguala cada celda conserva buena parte de su precio, porque sale a correr el mismo día que llega a casa. Un chasis pelado sin electrónica se cotiza como una caja de repuestos, y con razón.

Baterías LiPo infladas, engranajes pelados y arena de playa:

una LiPo hinchada, blanda o que ya no balancea está acabada y no se debe volver a cargar, así que mira las baterías antes que nada y pregunta si se quedaron dentro de un auto estacionado al sol. Después pide verlo andar. En un carro RC, escucha si cruje el engranaje principal o el diferencial, busca pasadores doblados y brazos rajados, y fíjate si el servo devuelve la dirección al centro. Pregunta si lo corrieron en la arena de Santa Clara o entre las olas, porque la arena y la sal se comen los rodamientos y corroen el motor, y una lavada rápida no lo arregla. En un avión, el foam arrugado y las costuras pegadas delatan los choques. En un dron, el gimbal debe moverse libre y un DJI tiene que salir de la cuenta DJI del vendedor, porque uno que sigue vinculado a otra persona puede negarse a volar contigo.

Anunciar un basher, un avión de foam o un dron DJI:

un video corto andando o volando dice más que cualquier foto. Pon marca y modelo, aclara si es brushless o de escobillas y detalla qué incluye: el radio, las baterías y su estado, el cargador. Nombra las mejoras y entrega las piezas originales que reemplazaste. Sé claro con los choques y con cualquier rato en agua salada, y desvincula el DJI de tu cuenta en la app DJI Fly antes de entregarlo. Quien viene desde Santiago a buscar un camión va a querer verlo correr con la batería llena, así que carga todo la noche anterior y queda en un sitio con espacio para soltarlo.