Smartwatches
Compra y vende smartwatches en Panamá.
Un smartwatch sirve tanto como el celular con que se empareja: el Apple Watch necesita un iPhone, y los Galaxy Watch y Pixel Watch recientes, un Android. A su lado están los Garmin deportivos, que registran una corrida por la Cinta Costera y aguantan una semana sin cargar, y las pulseras de Xiaomi, Amazfit y Huawei que cuentan pasos y sueño por mucho menos. Nuevos o usados, suelen venir con correas extra y el cargador magnético que tanto se pierde. Varios bancos panameños permiten cargar la tarjeta en la billetera del reloj, así que pagar desde la muñeca es una buena razón para escoger un modelo y no otro.
Con qué celular se empareja un smartwatch:
eso decide casi todo antes de mirar funciones. El Apple Watch solo se configura y sincroniza con un iPhone, así que es para quien viene de los celulares iPhone. Los Galaxy Watch de Samsung desde el Watch4 y el Pixel Watch de Google usan Wear OS y solo se enlazan con celulares Android. Garmin, Amazfit, Huawei y Xiaomi funcionan con su propia app en cualquiera de los dos y son la apuesta segura en una casa con ambos.
Relojes deportivos y pulseras frente a un smartwatch completo:
se cambian apps por batería. Un Apple Watch o un Galaxy Watch contesta mensajes, corre apps y paga, pero pide carga casi cada noche. Un Garmin Forerunner o Instinct está pensado para entrenar con GPS y dura días o semanas por carga. Una Xiaomi Smart Band o una Huawei Band muestra notificaciones y cuenta pasos y sueño en una pantalla angosta, y es la entrada más barata. Al que sale a correr antes del amanecer por la Calzada de Amador le importa más que el GPS enganche rápido que las apps, y suele llevarlo con unos audífonos deportivos. Con este calor cuenta la correa: la de silicona o fluoroelastómero aguanta el sudor, y la de cuero empieza a oler y a rajarse en pocos meses.
Pagar desde la muñeca con una tarjeta de banco panameño:
se puede, pero manda la billetera que acepte tu banco. Apple Pay funciona en el Apple Watch con tarjetas de varios bancos locales. Google Wallet en un reloj Wear OS admite una lista más corta, que cambia según el banco y la red de la tarjeta, y Garmin Pay depende de que tu banco se haya sumado. Revisa tu tarjeta antes de pagar de más por esa función, y en una pulsera económica da por hecho que no paga hasta que el vendedor te lo demuestre.
Lo que vale un smartwatch usado frente a uno nuevo:
un reloj o una pulsera de Xiaomi, Amazfit o Huawei cuesta entre $50 y $120 nuevo, y un Apple Watch arranca cerca de $370 y pasa de $500 en los Series. Los relojes se deprecian más rápido que un celular de la misma edad: la batería es diminuta, va sellada y no se cambia en un momento, y los modelos viejos se quedan sin actualizaciones. Uno que todavía aguanta el día completo con la última versión de watchOS o Wear OS merece una oferta seria; uno que se apaga a media tarde vale lo que cueste repararlo.
Probar un reloj de segunda mano con tu propio celular:
enlázalo antes que nada. Un Apple Watch original se configura con la app Watch del iPhone, mientras que las copias baratas del Ultra y del Series, con su botón naranja y su cargador magnético, piden una app genérica de fitness. En uno original, la pantalla de batería dentro de la configuración muestra su condición; Garmin y Wear OS no la muestran, así que pregunta cuánto le dura la carga. Los Apple Watch de aluminio llevan un vidrio que se raya más fácil que el zafiro de las versiones de acero, titanio y Ultra, y una pantalla que se despega de la caja puede delatar una batería hinchada. Los sellos envejecen, y un reloj abierto para repararlo puede no haber quedado sellado, así que no te metas a hacer snorkel en Bocas con uno viejo confiando en la caja.
Entregar tu reloj a su próximo dueño:
desenlázalo de tu celular, que en un Apple Watch también quita el bloqueo de activación, sácalo de tu cuenta de Garmin Connect o de Samsung y borra tus tarjetas de su billetera. Fotografía el sensor de atrás y los bordes de la caja, donde se notan golpes y rayones, junto con la condición de la batería si el reloj la muestra. Indica si es la versión GPS o la celular, el tamaño de la caja, qué correas y cargador incluye y cualquier reparación. Entrégalo cargado y con el cargador en la caja: el comprador va a querer enlazarlo con su propio teléfono ahí mismo, y un reloj sin batería se queda a medias en la configuración.