Juguetes Para Niños Pequeños
Compra y vende juguetes para bebés y niños pequeños en Panamá.
Un gimnasio de los primeros meses, un clasificador al que no le falta ninguna figura, un caminador que cantó durante los primeros pasos de alguien: los juguetes para bebés se usan a fondo unos meses y después se quedan atrás, casi siempre en buen estado. Aparecen nuevos y usados, desde aros apilables de madera hasta los juguetes electrónicos de Fisher-Price y VTech. En Panamá hay un detalle que separa dos juguetes que hablan y se ven iguales: si cantan en inglés, en español o en los dos, y conviene oírlo antes de cerrar el precio.
Un bebé deja atrás el sonajero mucho antes de gastarlo:
y lo mismo pasa con casi todo lo que viene después. Los primeros meses son de juguetes para mirar y agarrar: sonajeros, mordedores y el gimnasio, una alfombra acolchada bajo un arco de juguetes colgantes para que el bebé patalee. Cuando se sienta llegan los aros apilables, los clasificadores de figuras y los cubos de actividades con puertitas y perillas. Cuando se para llega el caminador de empujar, una manija con panel de juegos sobre ruedas que avanza mientras el niño camina detrás, y luego los montables que se impulsan con los pies. Cada etapa es corta, así que sus juguetes suelen aparecer juntos y casi sin marcas. Cuando las manos ganan precisión llegan los bloques grandes, que están con los bloques de construcción, los primeros rompecabezas de madera con perillas y el peluche que se queda en la cuna.
El idioma en que habla un juguete para bebé:
en Panamá pesa más que la marca de la caja. Los juguetes electrónicos de la línea Ríe y Aprende de Fisher-Price o los de VTech se fabrican en inglés, en español y en versión bilingüe, y uno traído de un viaje a Estados Unidos casi siempre canta solo en inglés. Hay familias que lo quieren así y otras que buscan canciones en el idioma de los abuelos. Muchos modelos bilingües traen un interruptor para cambiar de idioma; pide al vendedor que lo mueva en el video. Una mesa de actividades con luces entretiene unas semanas; unos vasos apilables o un clasificador de madera pasan por varios hermanos porque no tienen nada adentro que se dañe. Mira también la edad en la etiqueta: un juguete pensado para niños más grandes puede traer piezas que se tragan, y lo que pasa por el tubo del papel higiénico es demasiado pequeño para un bebé que todavía se lo lleva todo a la boca.
Lo que vale un caminador cuando dejan de sonar las canciones:
nuevo en Panamá, uno musical de Fisher-Price o VTech anda entre $50 y $70, y uno de madera de Hape se acerca a los $100. Usados, cada uno va por su lado. El de plástico depende de una bocina, de un compartimiento de pilas y de un panel que el niño golpeó durante meses, así que cada botón que se queda mudo le resta. El de madera casi no tiene qué fallar fuera de las ruedas y el regulador de velocidad, y uno limpio conserva buena parte de su valor, porque casi todas las familias solo lo usan desde que el niño se para hasta que camina sin ayuda.
Los juguetes de bebé usados fallan en el baño y en las pilas:
empieza por todo lo que guarda agua. Los patitos y los juguetes que echan chorro guardan agua por un hueco de abajo, y lo negro que se ve adentro es moho que ningún enjuague alcanza; apriétalos sobre un lavamanos blanco o deja esos juguetes fuera del trato. En la madera, busca pintura saltada por los primeros dientes. En el plástico, rajaduras donde carga el peso del niño: la manija del caminador, el asiento del montable. Después cuenta las piezas. A un clasificador sin una figura o a unos aros apilables sin un aro se les va casi todo el sentido, y esas piezas casi nunca se consiguen sueltas. En casi todos los juguetes electrónicos para bebé la tapa de las pilas va con un tornillito, así que lleva pilas nuevas y un destornillador, ábrela y prueba cada botón antes de pagar.
Un video del juguete cantando en su idioma:
resuelve casi todas las dudas de una familia, así que ponle pilas nuevas y grábalo con el volumen arriba. Indica marca y modelo si vienen impresos abajo, la edad que dice la caja y qué piezas incluye. Los mordedores y los juguetes de baño ya abiertos casi no encuentran comprador, mientras que gimnasios, caminadores y montables se aceptan usados sin problema. Luego pon el idioma en el título. Una familia de Las Tablas que busca un caminador que cante en español nunca va a dar con uno anunciado solo como caminador musical.