Estufas

Compra y vende estufas en Panamá.

En Panamá todo es estufa: la de piso con su horno abajo y también el tope de vidrio negro metido en el mueble de un apartamento nuevo. Las de inducción van en cocinas con línea de 220 voltios, y los quemadores sueltos de hierro salen cuando toca la olla grande de una fiesta familiar. Nuevas o de segunda, de Mabe, Drija, Frigidaire, Whirlpool o Samsung, aquí se compran y se venden. Las empotrables se miden en centímetros, 60, 76 o 90, y las de piso en pulgadas, así que mándale al vendedor la medida de tu hueco antes que nada.

Vidrio templado o acero inoxidable en una estufa empotrable de gas:

se elige por limpieza y por riesgo más que por cocción. El vidrio negro se limpia con un trapo, pero se raja si le cae un caldero o si una olla se queda vacía a fuego alto. El acero se abolla y marca cada gota, y aguanta esos mismos golpes. Casi todas traen cuatro o cinco quemadores, uno de wok para fuego fuerte. Las duales suman una o dos hornillas eléctricas que salvan la cena cuando el tanque se acaba. Los empotrables que van en la columna de abajo están en hornos, y lo que se cuelga encima, en extractores de grasa.

La inducción y el caldero de aluminio:

la inducción solo calienta ollas a las que se les pega un imán, así que el caldero de aluminio fundido en el que casi toda casa panameña hace el arroz no sirve encima. Pégale un imán al fondo de tus ollas antes de comprar. La vitrocerámica sin inducción calienta cualquier olla plana, pero tarda más y guarda el calor al apagarla. Casi todas las de cuatro zonas piden su propia línea de 220 voltios; una plancha portátil de una zona va en cualquier tomacorriente y sirve para probar sin gastar mucho.

El gas licuado detrás de una estufa panameña:

aquí todas las estufas de gas queman gas licuado, venga de un tanque en el gabinete o del gas centralizado que muchas torres de Tumba Muerto llevan hasta cada apartamento. Una estufa traída de una casa en Estados Unidos puede venir ajustada para gas natural: con gas licuado bota llamas altas y amarillas hasta que le cambian las espreas, así que pregunta para qué gas está calibrada.

El quemador de alta presión para la olla grande del sancocho:

para una junta o una fiesta familiar, la estufa de la casa se queda corta. Los quemadores sueltos de hierro fundido con tres o cuatro llaves aguantan ollas que ninguna estufa de casa resiste, y se acaban un tanque rápido. Pregunta si es de alta o de baja presión: el de alta lleva su propio regulador.

Del tope sencillo de 60 cm a la empotrable de cinco quemadores:

unos $150 nuevo el primero, y entre $400 y $500 una de 76 cm de Drija o Frigidaire; las de inducción de cuatro zonas arrancan por debajo de $200 y llegan a unos $500. Usada, una empotrable se vende más por su corte que por su marca: la que cae justo en el hueco que dejó la vieja le ahorra al comprador el carpintero o un tope nuevo. Un vidrio rajado la deja casi sin valor, porque el vidrio es lo caro.

La prueba de la válvula de seguridad en una estufa de gas usada:

muchas de las que se venden en Panamá traen una válvula en cada quemador que corta el gas si la llama se apaga. Prende cada quemador, mantén la perilla hundida unos segundos y suéltala: la llama tiene que quedarse. Si se apaga siempre, el termopar o la válvula están gastados: tiene arreglo, pero da para negociar. Pasa el dedo por el borde del vidrio y alrededor de los quemadores buscando despicaduras, que es donde nacen las rajaduras. En inducción, pon una olla de acero en cada zona a toda potencia: debe reconocerla al instante y calentar parejo, con un ventilador que zumbe y no raspe. Un código de error que se repite apunta a la tarjeta.

El corte del mueble y el tipo de gas en el anuncio de una empotrable:

mide el hueco del que sale, largo y fondo, y no solo el vidrio: con esa medida el comprador compara su tope. Fotografía los quemadores prendidos y la etiqueta de abajo, y aclara si está para gas licuado, si incluye regulador y manguera y, si es de inducción, si iba conectada directo al panel. Quien venga desde Brisas del Golf a buscar una de vidrio a un apartamento en Tumba Muerto debe traer cartón y llevarla acostada en el asiento: el vidrio templado que viaja parado contra la puerta es el que llega rajado.