Lavavajillas
Compra y vende lavaplatos en Panamá.
En muchas cocinas panameñas al fregador solo llega agua fría, y bastantes se armaron sin dejar un hueco bajo la meseta para un lavaplatos. Eso marca lo que aparece: el empotrable de 24 pulgadas de Whirlpool, Frigidaire, Samsung, LG o Bosch que ocupa el lugar de un gabinete bajo, el delgado de 18 para una cocina angosta y el de mesa con tanque propio, que sirve en un apartamento alquilado donde no se puede cortar ningún mueble. Nuevo o de segunda, el ancho y la cantidad de servicios deciden si te sirve, así que un buen anuncio los pone en la primera línea.
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Lavaplatos empotrable, delgado o de mesa:
el empotrable de tamaño completo mide 24 pulgadas y entra en el espacio de un gabinete bajo, casi siempre junto al fregador para compartir el desagüe. El delgado de 18 cabe en una cocina angosta y alcanza para dos o tres personas, no para una familia. Si vas a rehacer la cocina, planifica el hueco del lavaplatos junto con el corte de una de las estufas empotrables, porque los dos salen del mismo tramo de gabinetes. Donde no hay gabinete que sacar, el de mesa se pone al lado del fregador: casi todos traen un tanque que llenas con una jarra y una manguera que bota el agua en el mismo fregador, así que no hay que tocar la plomería, y ocupa más o menos lo que uno de los microondas grandes. Lava los platos y vasos de una pareja, pero no las ollas.
Agua fría en el fregador y el calentador del lavaplatos:
en muchas casas panameñas el agua caliente llega solo a la ducha, así que el lavaplatos de la cocina se llena con agua fría. Casi todos los modelos actuales calientan su propia agua, lo que alarga el ciclo y hace trabajar más la resistencia. En un equipo viejo o traído de fuera, busca en la ficha que tenga calentador o ciclo de sanitizado antes de decidirte. La capacidad se cuenta en servicios, de doce a catorce en uno de tamaño completo. Una tercera rejilla arriba recibe cubiertos y cucharones y deja libre la canasta de abajo. La tina de acero inoxidable guarda el calor y seca mejor que la de plástico, y eso se nota cuando los envases plásticos van junto con los platos.
El lavaplatos de 18 pulgadas que cuesta más que el de 24:
un Whirlpool o Frigidaire sencillo de 24 arranca en unos $400 nuevo, y los delgados de 18 rondan los $500 aunque lavan menos, así que el angosto se escoge por espacio y no por ahorro. En el otro extremo, los empotrables Bosch de gama alta se acercan a los $2,000. Uno usado tiene que quedar bien por debajo del nuevo, por dos razones muy propias del lavaplatos: el comprador todavía le paga a alguien para conectar agua, desagüe y corriente, y lo que se daña, la bomba de desagüe, la resistencia y la tarjeta de control, es justo lo caro. El que mejor conserva su valor es uno reciente que todavía tiene su manual y su kit de instalación.
Lo que delata el filtro de un lavaplatos usado:
sácalo de debajo del brazo rociador inferior; si huele agrio y tiene una capa de grasa, nadie lo limpió nunca. Pide verlo llenar y desaguar: si queda agua en el fondo de la tina, hay un filtro tapado, una manguera doblada o una bomba de desagüe cansada. Pasa el dedo por las varillas de las rejillas, porque el óxido ahí se riega y mancha los platos, y gira cada brazo rociador para ver que corra libre y con los huequitos destapados. Baja la puerta hasta la mitad y suéltala; si se cae de golpe, se fueron los resortes o los cables de las bisagras. Busca moho negro en el empaque y, si sigue instalado, madera hinchada o manchas de agua en el piso y en el costado del gabinete vecino, que es como se nota una fuga lenta.
Desconectar el lavaplatos cuando el comprador ya lo vio trabajar:
ese orden importa, así que cuadra la visita antes que al plomero. En el anuncio pon ancho, marca, número de modelo, servicios y años de uso, y fotografía el interior con las rejillas afuera, el filtro y la etiqueta de datos en el borde de la tina o de la puerta. Aclara si van incluidas la manguera de entrada, la de desagüe y las grapas de montaje, porque sin ellas al comprador le toca otra vuelta a la ferretería. Quien maneje desde Penonomé por un equipo que sale de una casa en Clayton va a querer verlo llenar y desaguar mientras sigue conectado. Cuando ya lo vio, pásale un ciclo de desagüe antes de desconectarlo, para que caiga menos agua en el piso de su carro.