Refrigeradores

Compra y vende refrigeradoras en Panamá.

Muchas refrigeradoras de segunda en Panamá salen de una casa en mudanza: el inquilino que entrega su apartamento alquilado en la ciudad, la familia que se pasa a una más grande, la pareja de Boquete que se muda a algo más chico. Nuevas o usadas, van desde la mini para un cuarto y la top mount de toda la vida hasta las side by side Samsung y LG y las french door con máquina de hielo. Casi todo se decide por dónde va el congelador, cuánto cabe adentro y si entra en el hueco de la cocina, así que un buen anuncio empieza por ahí.

Congelador arriba, abajo o al lado:

el formato pesa en el precio antes que la marca. La top mount, con el congelador arriba, es la más sencilla y la que menos tiene que dañarse. La bottom mount sube lo fresco a la altura de los ojos y deja el congelador en una gaveta. La side by side parte el gabinete de arriba abajo y casi siempre trae hielo y agua en la puerta, pero pierde ancho: una bandeja grande no entra acostada en ninguna de las dos mitades. Las french door y cross door ponen dos puertas angostas sobre gavetas de congelador para recuperar ese ancho. Para pescado o carne en cantidad, uno horizontal de congeladores guarda más por la plata que una refrigeradora más grande.

Las medidas de la cocina antes de escoger refrigeradora:

la capacidad se anuncia en pies cúbicos, pero si entra o no lo deciden el ancho, el alto bajo el mueble de arriba y el fondo hasta la pared, más unos centímetros alrededor para que el calor salga por detrás. Tampoco la pegues a la estufa: el calor de las estufas mantiene el compresor trabajando. La no frost se descongela sola; la frost, casi siempre de tamaño chico, se descongela a mano pero tiene menos piezas que fallen. El compresor inverter cambia de velocidad en vez de prender y apagar, así que hace menos ruido y gasta menos luz. En una top mount sencilla el dispensador suele ser un tanquecito que se llena a mano; la máquina de hielo conectada pide toma de agua y filtros.

Lo que cuesta la máquina de hielo de una side by side:

una top mount sencilla de 10 a 13 pies cuesta entre unos $300 y $500 nueva, y una side by side Samsung o LG de 22 a 28 pies, entre $1,000 y $1,300, aunque una side by side más chica de marca económica queda cerca de lo que cuesta una top mount. De segunda, las side by side grandes son las que más bajan. El comprador descuenta la máquina de hielo, el dispensador y la tarjeta de control, las piezas que fallan antes y cuestan más de arreglar, y una mudanza que pide dos personas y un camión. La top mount aguanta mejor su valor porque fuera del compresor y el termostato tiene poco que dañarse, mientras que una side by side que enfría bien y todavía tira hielo es donde comprar usado rinde más.

Una refrigeradora usada a la que ya le recargaron gas:

tiene una fuga en algún lado, porque el gas corre en un circuito sellado y no se gasta. Pregunta cuándo y por qué se recargó, y mira las uniones de cobre junto al compresor: una mancha de aceite marca por dónde se escapa. Pide que la dejen conectada desde la noche anterior y lleva un termómetro: lo fresco tiene que estar bien frío y el congelador, duro. En una no frost, la escarcha que se acumula en el fondo del congelador indica que falló el deshielo. Pasa la mano por cada empaque buscando rajaduras y moho negro y saca agua y hielo del dispensador si lo tiene. El modelo de la etiqueta interior debe coincidir con el anuncio, sobre todo si dice inverter.

Una refrigeradora que baja de un apartamento en torre:

es una pequeña mudanza, y el comprador la planea con lo que diga tu anuncio. Pon alto, ancho y fondo con puertas, capacidad, formato, si es inverter y los años. Fotografíala funcionando con las repisas puestas, enseña la etiqueta y menciona recargas, reparaciones o lo que ya no sirva. Si está en un piso alto en San Francisco o Punta Pacífica, aclara si el edificio pide reservar el ascensor de servicio y si cabe parada en él. Debe viajar de pie; si toca acostarla, hay que dejarla parada varias horas antes de volver a conectarla para que el aceite regrese al compresor. Asegura con cinta las puertas y las repisas sueltas antes de meterla al ascensor, porque una puerta que se abre en la bajada es como se raya la mayoría.