Alimentación Animal

Compra y vende sacos de alimento para animales en Panamá.

En la finca el alimento se cuenta por quintales, y la etiqueta cosida en la boca del saco dice más que la marca impresa al frente. Se anuncian iniciador y ponedora para aves, crecimiento y engorde para cerdos, concentrado para reses y caballos, y el maíz molido, la harina de soya y la melaza con que algunos productores preparan su propia mezcla: nuevos por saco, o como sobrante cuando sale un lote de pollos de engorde o se vacía el chiquero. Quien tiene unas gallinas o un puerquito en el patio muchas veces compra por libra, y ahí es donde más cuenta la etiqueta.

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Iniciador, crecimiento, engorde y ponedora:

el alimento de aves va por etapas, y lo que más pesa es la etapa que dice la etiqueta. Los pollitos arrancan con iniciador, pasan a crecimiento y el pollo de engorde termina con engorde o finalizador. La ponedora es otra ración, hecha para gallinas que ya están poniendo, no para pollonas que todavía crecen. Si crías gallinas de huevo y pollos de carne a la vez, necesitas dos tipos de saco. Los cerdos van con crecimiento y engorde, y la cerda preñada o lactando lleva su propio alimento. El concentrado para reses se divide entre el de animales en crecimiento y el balanceado para las vacas de ordeño, y los caballos tienen sus propios alimentos.

Pellet, migaja o harina, y el análisis garantizado de la etiqueta:

casi todas las raciones vienen peletizadas o en harina, suelta. La harina sale más barata de fabricar, pero las gallinas y los cerdos la escarban buscando lo que les gusta y riegan el resto, así que más saco termina en el piso. El pellet se desperdicia menos, y a los pollitos se les suele arrancar con migaja, que es pellet quebrado. Sea cual sea la forma, lee la etiqueta prendida en la costura: especie y etapa, el análisis garantizado con la proteína mínima y la humedad y la fibra máximas, el lote y la fecha de fabricación. Quien prepara su propia mezcla compra aparte el maíz molido, la harina de soya y la melaza; el maíz solo es energía, no una ración completa.

El quintal y lo que cuesta un saco de concentrado:

el alimento se vende por quintal, el saco de 100 libras, y su precio sigue al del grano con que se fabrica. El concentrado para ganado anda en poco más de $20 el quintal, y las raciones de aves y cerdos cuestan unos dólares más, casi siempre entre $24 y $27. Alimento usado no existe; lo que hay es sobrante: sacos sellados que quedan cuando se vacía un chiquero o un lote sale antes de tiempo. Se pagan cerca del precio de un saco nuevo mientras la fecha está lejos y menos a medida que se acerca, porque quien se los lleva tiene semanas, no meses, para gastarlos. Un saco abierto vale mucho menos, porque nadie sabe qué le entró.

Costuras de fábrica, fechas y alimento por libra:

empieza por la boca del saco. La costura de fábrica va hecha a máquina, recta de lado a lado, con la etiqueta prendida en ella. Un saco que se cortó y se volvió a coser a mano, que viene amarrado con cabuya o doblado, ya se abrió, diga lo que diga el vendedor, y un saco de marca recosido a mano puede no traer lo que dice su etiqueta. Vale la fecha de fabricación de la etiqueta, no una escrita con marcador. Un saco duro o con terrones agarró humedad, y uno corto se nota en la pesa. Abre uno y huélelo: olor a moho o a agrio es mala señal. Telarañas, gorgojos o polilla en los dobleces indican que pasó demasiado tiempo guardado, y esquinas roídas o excremento en la pila, que llegaron las ratas. Pregunta cómo se guardó: sobre tarimas, bajo techo y separado de la pared, no arrumado en el cemento contra una pared de afuera. El alimento suelto por libra le sirve a quien tiene unas gallinas de patio, pero no trae etiqueta: pide ver el saco de donde sale.

Sacos que sobran de un lote terminado o de un chiquero vacío:

fotografía de cerca la etiqueta de un saco, que se lean la etapa y la fecha de fabricación, y otra de la pila entera, que se vea sobre qué descansa. Di cuántos sacos son, si todos siguen sellados, qué raciones y en qué forma, y cuándo se compraron. Si vas a vender por partes, dilo: una familia de Antón con unas cuantas ponedoras quiere un par de sacos, no una tarima. Indica el distrito y aclara si un pick-up llega hasta el depósito. Quien venga desde Ocú a recogerlos va a sacar un saco del fondo de la pila y leerle la fecha antes de cargar el resto.