Cerdos

Encuentra y ofrece cerdos en Panamá.

Los Santos tiene más puercos que cualquier otra provincia, y muchos de los lechones que se ceban allá nacen en pequeñas granjas de cría de Veraguas y Chiriquí. Lechones de destete, primerizas que se guardan para cría y algún verraco ya probado buscan nuevo dueño cuando una porqueriza se achica o una familia deja de tener su cerda. El equipo en el que viven, desde jaulas de maternidad y comederos de tolva hasta bebederos de chupón y biodigestores, se compra y se vende aquí nuevo y de segunda mano. Quien se lleve una camada va a querer saber cuántas semanas tienen y si los machos ya están capados.

Por ahora no hay anuncios activos en Cerdos. Explora anuncios relacionados en Ganado:

Lechones, primerizas y el verraco que se presta entre fincas:

los puercos que cambian de finca cumplen tres oficios distintos. Los lechones de destete, recién separados de la cerda, van a quien los ceba con concentrado, y muchos de los de Azuero nacen en granjas familiares más al oeste. La primeriza es la hembra joven que se guarda para parir; una cerda que ya sacó buenas camadas vale más que cualquier primeriza. El verraco, o padrote, muchas veces se presta entre fincas pequeñas y se rota antes de que se meta la consanguinidad. El puerco comercial es casi siempre un cruce de Landrace con Large White, buenas madres, con padre Duroc o Pietrain para una canal más magra; el puerco de patio de una finca familiar suele ser un cruce que nadie anotó.

Corral de ceba o maternidad:

cebar lechones es lo más sencillo: llegan, comen y se van, y basta un corral de cemento techado con desagüe, un comedero de tolva y bebederos de chupón. La tolva que los mismos puercos accionan bota menos comida que un comedero abierto, y eso pesa porque la alimentación animal es casi todo lo que cuesta criar un puerco. La cría pide más: jaula de maternidad o corral con barandas para que la cerda no aplaste a la camada, lámpara de calor en la esquina de los lechones y alguien cerca cuando pare. Muchas fincas tienen una cerda al lado de las gallinas, pero el corral de ceba rara vez le sirve a una madre.

Biodigestores y el lavado de la porqueriza:

los desechos de puerco que llegaron a los ríos La Villa y Estibaná pusieron a las porquerizas de Azuero bajo la lupa, y un corral que desagua a una quebrada es un problema para quien se quede con él. El biodigestor, una bolsa o tanque cerrado que recibe el agua de lavado, convierte el estiércol en gas para la cocina y en abono líquido para los cultivos, y las fincas pequeñas de Los Santos y Herrera los han ido instalando. En uno usado, busca costuras rajadas por el sol y pinchazos en la bolsa, revisa que la entrada no esté tapada y que la manguera y la llave del gas no tengan fugas.

Cómo reconocer un lechón flojo o una jaula de maternidad podrida:

mira los puercos en su finca a la hora de comer, cuando el enfermo se queda atrás. Una camada debe ser pareja y despierta, sin diarrea manchando las patas traseras. Tos, costras de rascarse en las paredes o una bola blanda en el ombligo o el escroto, que es una hernia, son motivo para no llevárselo. En una primeriza, cuenta los pezones: por lo menos seis pares bien repartidos, ninguno plano ni invertido, y patas que la lleven suelta sobre el cemento, porque la cerda que cojea deja de parir. Un verraco debe tener los dos testículos parejos y camadas que lo respalden. El equipo usado se daña donde se acumulan orines y estiércol: los barrotes de abajo y el piso de la jaula de maternidad, las patas de las divisiones, la corredera que regula la tolva. El galvanizado dura más que el pintado: raspa la pintura a ras de piso y mira qué hay debajo. Pasa agua por cada chupón: el que gotea o no suelta nada necesita empaque nuevo.

Peso, capado y la madrugada en que sale una camada:

indica cuántos puercos son, cuántas semanas tienen y un peso, aunque sea con cinta de pesaje, si los machos están capados, de qué razas vienen y qué alimento comen, para que el nuevo dueño haga el cambio poco a poco. Di cuándo se desparasitaron y ten lista la documentación que los acompaña. El puerco no suda, así que entrégalos al amanecer, súbelos con el estómago vacío y ponle sombra al cajón del camión. Una cerda muy preñada viaja mal y es mejor moverla cuando ya destetó su camada. Para jaulas y comederos, fotografía las soldaduras y el metal a ras de piso y da las medidas: una jaula que no cabe en otra maternidad no sirve. Quien piensa venir desde Santiago quiere ver antes un video de los puercos de pie y caminando.