Remolques Ganaderos
Compra y vende remolques ganaderos en Panamá.
En casi todas las fincas el remolque va enganchado a una Hilux o a una Frontier, y es ese pick-up, más que el hato, el que decide qué remolque conviene. Remolques con costados de tablilla, remolques bajos con rampa para ganado menor y jaulas de acero que se montan atrás del pick-up se ofrecen nuevos y de segunda mano, en acero pintado, acero galvanizado o aluminio. Un anuncio que vale la llamada dice el largo, el piso, el enganche y si los frenos funcionan.
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Remolques de ganado, remolques con rampa y jaulas para pick-up:
el remolque abierto, con costados de tablilla o de lámina perforada y una compuerta central que divide la caja en dos, es el que mueve unas pocas reses a la vez. La compuerta aparta a la vaca y su ternero del toro y evita que una carga a medias se corra hacia adelante al frenar. Para cabras, ovejas de pelo y cerdos conviene un remolque más bajo con rampa atrás, para no subir a cada animal a pulso. Una jaula de acero atornillada atrás del pick-up lleva uno o dos terneros a la finca vecina por mucho menos plata que un remolque, pero sube el peso en el carro y no deja separar animales. Un caballo puede ir suelto en un remolque de ganado en un apuro; para viajes frecuentes necesita el acolchado y los compartimientos de un remolque de caballos.
Remolques ganaderos a la medida de una Hilux:
la Hilux es el carro más popular del país, y los pick-ups de su tamaño, como la Frontier, la Ranger o la L200, pueden jalar mucho más detrás de un remolque con frenos propios que detrás de uno sin ellos. Uno de acero pintado de 16 pies pesa más de una tonelada vacío, antes de que suba la primera vaca, así que cargado necesita frenos eléctricos que funcionen, y el pick-up, control de frenos y enchufe de siete pines. El aluminio le quita unos cientos de kilos. Busca la capacidad de arrastre en el manual de tu propio pick-up y no en la palabra del vendedor, y súmale el peso real de lo que llevas: una vaca cebú adulta ya pesa varios cientos de kilos por sí sola.
Acero galvanizado, acero pintado y aluminio frente al estiércol:
los orines y el estiércol atacan cualquier material; solo cambia la velocidad. El acero pintado se oxida primero en las soldaduras y en el borde de las tablillas, donde la pintura se pica y se pega la suciedad. El galvanizado en caliente dura mucho más, porque el zinc se corroe antes que el acero. El aluminio no se oxida como el hierro, pero se pica, y donde lo tocan pernos o bisagras de acero aparece una costra blanca porque los dos metales se comen entre sí. Un techo o una parte de arriba cerrada da sombra en un viaje al mediodía, pero encierra calor y amoníaco si las aberturas de los costados son pequeñas: la ventilación vale más que un techo sólido.
Travesaños, soldaduras y compuertas de un remolque usado:
pide que lo laven antes de ir: una capa de estiércol seco esconde justo la podredumbre que buscas. Después métete debajo con un martillo y golpea cada travesaño: el acero sano suena, y el que se descascara o cede anuncia piso nuevo y trabajo en el chasis. Revisa las soldaduras del tiro y del enganche buscando grietas o cordones de reparación recientes. Abre y cierra la compuerta central y la de atrás; si arrastran o el pasador ya no coincide con el poste, el chasis está torcido. Engánchalo a tu propio pick-up antes de acordar el precio, prueba todas las luces y pide que alguien lo jale un tramo corto para sentir si los frenos agarran parejo. Una rueda que suena o baila al girarla en el aire pide rodamientos.
Lo que pregunta el dueño de una Hilux por tu remolque:
si su pick-up lo puede jalar hasta la casa. Indica el peso vacío si lo sabes, el largo, el ancho y la altura interior, cuántos ejes tiene y si los frenos eléctricos funcionan, el tamaño de la bola y el tipo de enchufe. Di de qué es el piso, tablas, acero o aluminio, con o sin esteras de caucho, y cuándo se cambió por última vez. Fotografíalo limpio, con los travesaños por debajo y el enganche. Casi siempre salen cuando una finca se queda con menos animales o pasa a un camión, y quien venga desde Penonomé o Tolé llegará con su propio pick-up: ten listos los papeles del remolque y las luces conectadas para que enganche y salga manejando.