Cabras

Encuentra y ofrece cabras en Panamá.

En Panamá la cabra es sobre todo animal de leche: se tiene un puñado de cabras y muchas veces se ordeñan a mano, en balde. Cabras en ordeño, cabritas y sementales, casi siempre con sangre Saanen o Anglonubiana, buscan otro hato cuando una familia achica el suyo o cuando un macho ya cubrió lo suficiente en una finca. El equipo que las acompaña, desde la plataforma de ordeño con cepo hasta la ordeñadora portátil pequeña, se anuncia nuevo y de segunda mano. Un anuncio que vale la pena contestar dice el cruce, la edad, cuánto da la cabra en el ordeño y el distrito, de Gariché a Guararé.

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Cabras Saanen y Anglonubianas, cabritas y el semental del hato:

la sangre Saanen corre por la mayoría de los hatos panameños, cruzada con Anglonubiana, Alpina o Toggenburg, y la cabra criolla de antes casi se perdió entre esos cruces. La Saanen es la que más leche da, pero su piel clara sufre con el sol fuerte; la Anglonubiana, de orejas caídas, da menos leche, más rica y mejor para queso, y aguanta mejor el calor. Una cabra solo da leche después de parir, así que una en ordeño y una seca son ofertas distintas, y cuenta cuándo parió por última vez y cuántas lactancias lleva. Las cabritas son la entrada más tranquila, pero piden un año o más de comida antes del primer parto. Los castrados limpian monte y nunca llenan un balde. Lo más difícil de conseguir es un buen macho: los caprinocultores panameños señalan la falta de reproductores mejorados como su mayor problema, así que un semental hijo de una cabra con producción conocida le aporta más a un hato pequeño que otra hembra. Mantenlo lejos de las cabras de ordeño, porque su olor pasa a la leche. Las ovejas de pelo comparten muchas de esas fincas y están en ovejas.

Plataformas de ordeño, baldes de acero y ordeñadoras pequeñas:

en la mayoría de las fincas se ordeña a mano un puñado de cabras, y para eso toda la lechería es una plataforma con cepo, un balde de acero inoxidable y un colador. El acero le gana al plástico porque el plástico rayado guarda residuos de leche y agria el ordeño siguiente. Una ordeñadora portátil de una o dos unidades solo se paga cuando el ordeño a mano ya se come la mañana. La cabra no soporta el barro, así que el aprisco que aguanta el invierno va levantado sobre horcones, con piso de reglilla que escurre y se seca entre aguacero y aguacero, y los cabritos recién nacidos no van sobre la reglilla hasta que la pezuña ya no se cuela. Henileras y concentrado están en alimentación animal, y la jaula para el pick-up o el remolque, en remolques ganaderos.

Lo que delatan las rodillas y los pezones de una cabra lechera:

rodillas delanteras hinchadas en una adulta son la señal clásica de la artritis encefalitis caprina, la CAE, un virus sin cura que pasa a los cabritos por el calostro y la leche; pregunta si el hato tiene prueba. Bultos firmes bajo la quijada o delante del hombro pueden ser abscesos de linfadenitis caseosa, que revientan y contagian al hato con el pus. Una cabra lechera debe tener dos pezones bien puestos y nada más: los pezones extra o partidos estorban tanto a la mano como a la ordeñadora y se heredan, y eso pesa más en una cabra o un macho para cría. En un aprisco usado, métete debajo y revisa reglillas y vigas por abajo, donde la orina empapa la madera y empieza la pudrición. En una ordeñadora, lo primero que se gasta son las pezoneras de goma: si están rajadas o duras, se cambian antes del primer ordeño.

La ficha de una cabra en ordeño o de un semental:

para una cabra, indica el cruce, la edad, cuántos partos lleva y cuándo fue el último, y cuánto da al día medido durante una semana, no en su mejor mañana. Un litro diario es una producción normal en las fincas de aquí, así que una cifra mucho mayor se comprueba en la plataforma. Di si tiene cuernos o está descornada, porque las de cuernos se traban en la malla de cuadro y pocos lecheros las mezclan. Para un semental, da la edad, lo que sepas de la leche de su madre y en qué hatos ya cubrió, porque a un caprinocultor de Dolega cuyas cabras ya llevan su sangre no le sirve. Añade cuándo se desparasitaron y si el hato tiene prueba de CAE, y en el equipo, si la plataforma se pliega y cuántas unidades tiene la ordeñadora. Acuerda la entrega a la hora del ordeño: quien la recibe la ve subir a la plataforma, soltar la leche y terminar de ordeñarse antes de montarla en el pick-up.