Guayabal
Propiedades en Guayabal, Panamá.
En Guayabal la altura decide qué clase de terreno se compra: Bocalatún queda por debajo de los 500 metros, el poblado de Guayabal ronda los 600 y Las Monjas pasa de los 1,100, ya en tierras que suben hacia el volcán Barú. El corregimiento pertenece al distrito de Boquerón, en la provincia de Chiriquí, Panamá, y vive del campo. Abajo mandan los potreros y las siembras de guandú en pendientes suaves; arriba los lotes son más inclinados y miran al volcán. Lo que se ofrece aquí es tierra: lotes titulados de menos de una hectárea, parcelas con río y fincas productivas de cinco hectáreas en adelante.
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Sobre Guayabal:
Guayabal ocupa casi 58 kilómetros cuadrados al norte de Boquerón cabecera, el pueblo asentado sobre la Interamericana, y colinda con Paraíso y Cordillera, los corregimientos que siguen subiendo hacia las tierras altas. Lo forman los poblados de Guayabal, Bocalatún, Santa Rita, Macano Arriba, Barrio Lindo y Las Monjas, unidos por caminos rurales como la vía que va de Macano Arriba a Santa Rita. Santa Rita, con escuela y cancha de béisbol, está entre los más poblados, mientras que Las Monjas, en lo alto, apenas reúne unas cuantas casas entre fincas. Para ir al banco, al hospital, hacer compras grandes o tomar un avión hay que bajar a Boquerón y seguir por la carretera hasta David, la cabecera provincial.
Aquí se vive de la tierra. Boquerón es uno de los principales distritos productores de guandú del país y Guayabal figura entre sus zonas de mayor siembra, de modo que el grano que no falta en el arroz de Navidad tiene aquí buena parte de su origen. En Bocalatún y en Guayabal se han establecido parcelas demostrativas para probar nuevas técnicas de cultivo. El ganado, de leche y de carne, ocupa casi todo el resto del terreno, y la lechería es una de las industrias fuertes del distrito. Guayabal ha sido sede de la agroferia del IMA en Chiriquí, y en la zona los ríos Macho de Monte y Piedra mueven una pequeña central hidroeléctrica.
La pendiente define el terreno. Entre Bocalatún y Las Monjas hay más de 600 metros de desnivel, y el corregimiento está surcado por ríos y quebradas que bajan del macizo del Barú. En la parte baja las parcelas son más planas y tienen frente a calle, buenas para potrero y siembra. Más arriba el terreno se quiebra en lomas y cañadas, con vista sobre las tierras bajas y hacia el volcán, y un aire más fresco que atrae a quien busca casa de campo más que finca. En un lote en ladera hay que contar con el corte para la plataforma de la casa y con una entrada que aguante el invierno, y ese gasto debe pesar en la oferta.
En Guayabal viven unas 2,400 personas, unos cientos más que en 2010, repartidas entre fincas y caseríos pequeños a lo largo de los caminos. Los compradores suelen ser de tres tipos: productores chiricanos que amplían su potrero, familias de David y Boquerón que quieren un pedazo de tierra propio fuera del pueblo, y extranjeros que buscan varias hectáreas con vista al Barú. Ninguno de ellos viene buscando una casa terminada. Por eso las preguntas importantes tienen que ver con el camino, el agua y los linderos, no con los acabados.
Terrenos y Lotes en Guayabal:
Hay lotes desde unos miles de metros cuadrados sobre calle de piedra y tosca, con agua del acueducto rural y luz en el lindero, y a veces una quebrada viva todo el año. Les siguen parcelas de una a varias hectáreas, muchas con frente a río y el volcán despejado al fondo. El metro cuadrado sale mucho más barato en las parcelas grandes que en un lote pequeño junto a la calle, porque en este último se paga sobre todo el acceso, el tendido eléctrico y la toma de agua. Si está comparando terrenos en venta en Guayabal, camine el punto exacto donde iría la casa y entre por el camino después de un buen aguacero.
Fincas en Guayabal:
Las fincas de cinco a treinta hectáreas aparecen sobre la vía de Santa Rita y la calle principal de Guayabal. Unas son potrero plano a orilla de carretera; otras, terreno ondulado con un río por un costado. Se compran para ganado, lechería, guandú o para combinar la producción con la vivienda de la familia. Antes de ofertar por una de las fincas en venta en Guayabal, pregunte qué incluye el precio, desde cercas y corrales hasta animales y cultivo sembrado, y si el agua que piensa usar para el ganado o el riego cuenta con concesión de MiAmbiente.
Preguntas frecuentes:
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¿Dónde está Guayabal y cómo se llega?
Al norte de Boquerón cabecera, sobre la Interamericana, en el occidente de Chiriquí. Desde la carretera salen caminos rurales que atraviesan Guayabal rumbo a Paraíso y Cordillera. David, con hospitales, bancos y aeropuerto, queda hacia el este por la misma vía.
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¿Qué parte conviene para una finca y cuál para una casa con vista?
La parte baja, alrededor de Bocalatún y del poblado de Guayabal, tiene el terreno más suave y el frente a calle que piden el potrero y la siembra. Hacia Las Monjas la tierra es más alta y empinada, con la vista y el fresco, pero construir sale más caro y el acceso hay que revisarlo con calma.
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¿Hay agua y luz seguras?
Muchas parcelas tienen agua del acueducto rural y tendido eléctrico en la calle, aunque el abastecimiento de agua es un problema viejo en el distrito de Boquerón. Averigüe cuántas casas dependen del mismo acueducto y si se puede perforar un pozo, y tramite la concesión antes de sacar agua de una quebrada o un río.
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¿Qué revisar antes de comprar un lote en ladera o a orilla de río?
Lo primero es el río: la ley reserva a lo largo de las riberas una servidumbre de protección que no se puede desmontar ni edificar, y en un lote inclinado esa servidumbre puede quedarse con el único pedazo plano. Pida a un abogado que busque el número de finca en el Registro Público para confirmar que es tierra titulada y no derechos posesorios, que todavía aparecen en el campo chiricano, y que un agrimensor ubique el plano en el terreno antes de firmar.
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¿Puede un extranjero ser dueño de tierra en Guayabal?
Sí. La Constitución panameña equipara a extranjeros y nacionales en materia de propiedad, y la restricción cerca de la frontera no alcanza a Guayabal. La escritura la hace un notario y la inscribe el Registro Público.