Calidonia

Propiedades en Calidonia, Panamá.

En Calidonia, una de cada cuatro viviendas está en una quincena de torres levantadas sobre la Avenida Balboa; el resto se reparte por las calles más bajas y antiguas que quedan detrás. En el centro de esas calles está La Exposición, el primer sector de la ciudad planificado fuera del núcleo colonial, urbanizado desde 1915 para la exposición nacional que le dio nombre. Es un corregimiento del distrito de Panamá, en Panamá, que limita con Santa Ana, Curundú y Bella Vista, tiene la Cinta Costera en su orilla y queda servido por las estaciones 5 de Mayo, Lotería y Santo Tomás de la Línea 1 del Metro. Aquí se compran y alquilan sobre todo apartamentos, ya sea con vista a la bahía en las torres o en edificios sin ascensor y multifamiliares de tierra adentro. También se venden edificios completos, oficinas y locales a pie de calle, porque Calidonia sigue siendo uno de los sectores con más movimiento laboral de la capital.

Sobre Calidonia:

El corregimiento nació el 29 de abril de 1915, cuando la ciudad se dividió en cuatro sectores, y hoy ocupa unos 1.8 km² con su borde oriental frente a la bahía de Panamá. Su nombre oficial es La Exposición o Calidonia, y lo forman cinco barrios: La Exposición, El Marañón, San Miguel, Perejil y el propio Calidonia. El Marañón, San Miguel y Calidonia empezaron como arrabales del siglo XIX en las afueras y se convirtieron en barrios obreros durante la construcción del Canal. La Exposición, en cambio, se planificó: Belisario Porras la impulsó con la Ley 42 de 1912, y sus más de 80 cuadras se urbanizaron para la Exposición Nacional de 1916, con edificios de todas las etapas de la arquitectura panameña del siglo XX, del neoclásico y el ecléctico al neocolonial, el streamline y el movimiento moderno.

Pocos sectores de la ciudad se viven tan bien sin carro. La Línea 1 del Metro para en 5 de Mayo, Lotería y Santo Tomás; por la orilla corren la Avenida Balboa y la Cinta Costera, y hacia adentro la Avenida Perú, la Avenida Cuba, la Justo Arosemena y la Avenida Central llevan el tráfico hacia Bella Vista y la Vía España. El ritmo diario lo marcan las instituciones: el Hospital Santo Tomás, en la Justo Arosemena con Calle 37 Este, el edificio de la Lotería Nacional de Beneficencia en la Avenida Perú, la Gobernación, el Archivo Nacional, las embajadas de España y Cuba y universidades como Columbus University y la Universidad del Istmo. Entre una y otra hay tiendas de ropa y zapatos, panaderías, supermercados, almacenes de electrónica y buhoneros. La Plaza Belisario Porras, entre la Avenida Perú y la Avenida Cuba, está declarada patrimonio cultural y es desde hace décadas punto de reunión de las marchas en la capital, así que de vez en cuando toca desvío.

La costa ya no está donde estaba. La Avenida Balboa se construyó por tramos entre las décadas de 1910 y 1960, y el lado del mar de El Marañón descansa sobre rellenos hechos en lo que fueron pantanos y manglares. En los años setenta el Estado sustituyó muchas casas de vecindad de madera de El Marañón y San Miguel por multifamiliares, y el corregimiento pasó de 53,794 habitantes en 1960 a cerca de la mitad en 1980. Desde los noventa el frente costero creció hacia arriba, con torres como Rivage (67 pisos, 2011), White Tower y Yacht Club (2011 y 2012), Bay View (2017) y The Sands (2020) en el tramo de la Balboa que mira a la Cinta Costera.

En el censo de 2023 vivían en Calidonia unas 17,300 personas, menos que las 19,729 de 2000, aunque las torres no dejaron de subir. Los vecinos de siempre siguen en los multifamiliares y las casas viejas de San Miguel, El Marañón y La Exposición, donde varios edificios de mediados del siglo pasado están muy desgastados y el Ministerio de Vivienda prepara la demolición de bloques condenados en San Miguel. En la Balboa, propietarios e inquilinos de las torres pagan por la bahía, la Cinta Costera y tener el centro bancario a pocos minutos. En medio quedan quienes trabajan en el hospital y en las oficinas públicas o estudian en las universidades de la Justo Arosemena, que son los que mantienen vivo el alquiler tierra adentro.

Apartamentos en venta en Calidonia:

Comprar aquí obliga a elegir entre dos productos que se parecen poco. Sobre la Avenida Balboa hay estudios y apartamentos de una recámara en torres recientes, y también unidades de dos a cuatro recámaras de 140 m² o más en los grandes edificios terminados hacia 2011, casi siempre con vista a la bahía, piscina, gimnasio y áreas sociales. Tierra adentro, en La Exposición, Perejil y El Marañón, lo que hay son edificios antiguos sin ascensor y multifamiliares de pocos pisos, con un precio por metro cuadrado claramente por debajo del de las torres. Casi todos los apartamentos en venta en Calidonia están bajo régimen de propiedad horizontal: se compra la unidad y una cuota de participación en las áreas comunes, se paga una cuota de mantenimiento mensual y el reglamento del PH define qué se puede hacer en materia de alquiler, mascotas y estadías cortas. Los estacionamientos y depósitos pueden tener finca propia o estar solo asignados, y en una torre forman parte del precio, así que aclare cuál es el caso antes de comparar dos ofertas.

Apartamentos en alquiler en Calidonia:

El alquiler de largo plazo se divide igual. Los apartamentos amoblados de una y dos recámaras en las torres de la Balboa se alquilan a profesionales que quieren la Cinta Costera en la puerta y llegar rápido a Bella Vista o a la Calle 50. Tierra adentro, los apartamentos pequeños y los cuartos cerca de la Vía España, la Avenida Perú y la Justo Arosemena los toman personal del hospital, funcionarios y estudiantes, y lo que más se valora es tener el Metro a pocas cuadras. El canon en los edificios viejos queda bastante por debajo del de la costa. Si piensa subarrendar, lea antes el reglamento, porque en un PH es ese documento el que permite o prohíbe las estadías cortas.

Edificios completos y lotes en Calidonia:

Calidonia es de los pocos corregimientos céntricos donde salen a la venta edificios enteros con cierta frecuencia. En Perejil se ofrecen multifamiliares pequeños de tres o cuatro pisos, con apartamentos arriba y locales en planta baja, y en La Exposición aparece de vez en cuando algún lote consolidado de unos 1,500 m² pensado para promotores. También se venden edificios de oficinas antiguos sobre la Avenida Perú, los más grandes con estacionamientos y planta eléctrica propios. Lo que se pueda hacer con el inmueble lo dicta el código de zonificación, así que confírmelo antes de proyectar pisos adicionales o un cambio de uso. En el entorno de la Plaza 5 de Mayo, que una ley de 2006 declaró conjunto monumental histórico junto con un sector de Ancón, a la zonificación se le suman las normas de patrimonio.

Locales comerciales en Calidonia:

De día, Calidonia vive del comercio. Los locales a pie de calle en la Avenida Cuba, la Avenida Perú y la Justo Arosemena se alquilan a farmacias, clínicas, restaurantes y tiendas que dependen del flujo del hospital, las universidades y las oficinas públicas. En oficinas hay desde plantas en edificios antiguos hasta unidades en complejos de torres como Torres Interplus. Antes de firmar por un local, revise el uso permitido, cómo se resuelven la carga, la descarga y el estacionamiento en la avenida y si da al paso principal de peatones o a una calle lateral, porque en Calidonia una sola cuadra cambia mucho las cosas.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo me muevo desde Calidonia si no tengo carro?

    La Línea 1 del Metro para en 5 de Mayo, Lotería y Santo Tomás; hacia el norte sigue por Iglesia del Carmen y Vía Argentina, y hacia el sur llega a la terminal de Albrook. La Cinta Costera ofrece paseo y ciclovía frente al mar hasta Paitilla y en dirección al Casco Antiguo. Mucha gente va a pie a su trabajo en el hospital, en las oficinas públicas o en los bancos de Bella Vista.

  • ¿Se inundan las calles en invierno?

    Con los aguaceros fuertes, algunas calles del corregimiento, incluidos tramos de la Justo Arosemena, quedan bajo el agua un buen rato, y las cuadras de El Marañón están sobre terreno de relleno cerca de la costa. Si puede, visite el inmueble después de una tormenta, y si compra una planta baja, un local o un edificio con sótano de estacionamientos, pregunte a la administración cómo se ha comportado el agua.

  • ¿Qué reviso antes de comprar un edificio entero en La Exposición o Perejil?

    Primero, el código de zonificación y si el lote cae dentro de un área patrimonial protegida, porque de eso depende que pueda subir pisos, pasar a oficinas o tocar la fachada. Luego, en el Registro Público, que la finca no tenga gravámenes y que el área construida inscrita coincida con lo que hay en pie. En los multifamiliares antiguos, averigüe quién ocupa cada unidad y bajo qué condiciones, porque un inquilino con años en el edificio cambia el valor y los plazos de cualquier proyecto.

  • ¿Puede un extranjero comprar un apartamento en la Avenida Balboa?

    Sí. En un corregimiento urbano como este, la ley panameña pone al comprador extranjero en igualdad con el nacional, y la unidad se inscribe en el Registro Público a su nombre o al de una sociedad. Pida el reglamento del PH, el último presupuesto y cualquier cuota extraordinaria aprobada antes de firmar, y verifique que el estacionamiento que está pagando sea realmente suyo.

  • ¿Conviene más una torre o un edificio antiguo?

    Depende de lo que busque. En las torres el metro cuadrado y la cuota de mantenimiento son más altos, pero a cambio hay vista, amenidades, ascensor y estacionamiento. Los edificios viejos de tierra adentro cuestan menos de comprar y de mantener, aunque conviene revisar a fondo estructura, instalación eléctrica y tuberías, y puede que no haya dónde estacionar.