Las Cruces
Propiedades en Las Cruces, Panamá.
De los ocho corregimientos de Cañazas, Las Cruces es el más joven: nació en 2008 con tierras que antes eran de la cabecera, de El Picador y de Cerro de Plata. El río San Pablo le sirve de lindero con el pueblo de Cañazas, en Veraguas, Panamá, y en sus aguas trabaja desde 2015 la central hidroeléctrica que lleva su nombre. Unas 1,300 personas viven repartidas en caseríos como San Juan de Dios, Guabal Poniente, Los González y El Román. La oferta es de campo: fincas en venta en Las Cruces, parcelas para sembrar y casas con su pedazo de tierra. Si su escritura es anterior a 2008, prepárese para ver otro corregimiento en el papel.
Por ahora no hay anuncios activos en Las Cruces.
Sobre Las Cruces:
Las Cruces ocupa unos 69 kilómetros cuadrados al oeste del pueblo de Cañazas, en la otra orilla del río San Pablo. La ley que lo creó traza el lindero por el propio río: entre la boca de la quebrada Mata Palo y la de la Cavira queda enfrente la cabecera, y de la Cavira hasta la quebrada Peñón, El Picador. Hacia Cerro de Plata, la raya sube por la Mata Palo hasta la cima del cerro El Blandito y sigue después el río Bale hasta su nacimiento. Durante décadas, salir al pueblo dependió de un viejo puente de zarzo sobre el San Pablo. Vale la pena ver cómo está hoy el cruce antes de calcular qué tan lejos queda una finca.
Los caseríos son pequeños y quedan dispersos: Las Cruces, Los González, Guabal Poniente, San Juan de Dios, Pan de Azúcar, El Cortezo, El Higuito, El Román y El Blandito, además de puntos como Virigua, Los Morales y Yuca Amarilla. San Juan de Dios es el mayor, con algo más de doscientos vecinos, y allí funciona el CEBG San Juan de Dios, con primaria y premedia. La gente vive sobre todo de la agricultura familiar, igual que en el resto de Cañazas, uno de los distritos de Veraguas donde más pesa la producción para el consumo de la casa. La alcaldía, la agencia del MIDA y los servicios de salud están en el pueblo de Cañazas. Para el banco y las compras grandes hay que bajar a Santiago.
Aquí el agua dibuja el mapa. Además del San Pablo, el río Bale y las quebradas Mata Palo, Cavira y Peñón marcan los bordes, y entre ellas se levantan cerros como El Blandito. La central hidroeléctrica Las Cruces, de unos 20 megavatios, entró en operación en diciembre de 2015, y un camino corto sale de El Román hacia la represa. Cuando la central hace maniobras, el caudal río abajo puede crecer, y a los moradores se les avisa con anticipación. Para quien mira tierra a orilla del río, eso cuenta más que cualquier promedio de lluvia.
La población ronda las 1,300 personas, un poco menos que en 2010. Lo que cambia de manos es casi siempre tierra de trabajo: fincas, parcelas y las casas levantadas sobre ellas. Es un sitio para quien quiere tierra que trabajar a un paso del pueblo de Cañazas, no para quien necesita servicios en la puerta. Quien compra desde fuera debe sumar al precio el cruce del río y el estado del camino.
Terrenos y Lotes en Las Cruces:
Casi todo lo que se vende es tierra rural, desde fincas con extensión para producir hasta parcelas chicas a la orilla de un caserío. Un lote sobre el camino que une Guabal Poniente, San Juan de Dios y El Román se alcanza mejor, y se conecta a la luz con menos gasto, que uno al final de un trillo hacia el cerro El Blandito. La tierra pegada al San Pablo tiene agua, pero también recibe las crecidas cuando la central suelta caudal: camine la ribera y pregunte a los vecinos hasta dónde ha subido el río. Si compara terrenos en venta en Las Cruces, ponga el plano junto al terreno y recorra el lindero quebrada por quebrada.
Casas en Las Cruces:
Una casa en Las Cruces es una casa de campo en alguno de los caseríos, y casi siempre se vende junto con su terreno. Confirme si el agua llega por acueducto rural o sale de un pozo, si la casa tiene medidor de luz y si un carro entra hasta la puerta en pleno invierno. Para tener la escuela cerca, San Juan de Dios es el primer caserío que conviene mirar; para trámites y comercio, el pueblo de Cañazas, al otro lado del río, ofrece más. Al valorar casas en venta en Las Cruces, pese la tierra y el acceso tanto como la construcción.
Preguntas frecuentes:
-
¿Dónde termina Las Cruces y empieza el pueblo de Cañazas?
En el río San Pablo. Entre las quebradas Mata Palo y Cavira, la orilla de enfrente es de la cabecera; de la Cavira hasta la quebrada Peñón, es de El Picador. Del lado de Cerro de Plata, el lindero va de la Mata Palo al cerro El Blandito y luego sigue el río Bale. Un lote que en el mapa parece cerca del pueblo puede estar en la otra orilla, así que confirme de qué lado del río queda.
-
Mi escritura es de antes de 2008, ¿por qué dice otro corregimiento?
Porque entonces Las Cruces todavía no existía. Se formó en 2008 con partes de la cabecera de Cañazas, El Picador y Cerro de Plata, y los documentos viejos nombran uno de esos tres. Antes de firmar, cruce el número de finca en el Registro Público con el plano y con los linderos actuales. Si el vendedor tiene derechos posesorios y no título, consulte en la ANATI si la parcela se puede titular y cuánto demora el trámite.
-
¿La hidroeléctrica afecta los terrenos a orilla del río?
La central Las Cruces opera en el San Pablo desde diciembre de 2015. Sus maniobras pueden subir el nivel del agua río abajo, y a los vecinos se les avisa antes de los trabajos programados. Si le interesa un lote ribereño, pregunte hasta dónde ha llegado el agua y revise si el plano muestra algún camino de acceso o servidumbre que atraviese la parcela.
-
¿Adónde va la gente para la escuela, los trámites y las compras?
Los niños estudian en el CEBG San Juan de Dios, que tiene primaria y premedia. La alcaldía, la agencia del MIDA y la atención de salud están en el pueblo de Cañazas, cruzando el río. Para bancos y compras mayores, la gente viaja a Santiago, la capital de la provincia.
-
¿Se puede entrar a los caseríos todo el año?
Los caminos entre Guabal Poniente, San Juan de Dios y El Román son tramos rurales de pocos kilómetros, y son lo primero que sufre con el invierno. Vaya a ver la propiedad en temporada de lluvias, no solo en verano. Pregunte a los vecinos cómo queda el camino tras una semana de aguaceros y si alguna vez el río los ha dejado incomunicados.