Bella Vista Viejo

Propiedades en Bella Vista Viejo, Panamá.

Desde 1935, el Hispania, de color rosa, y el Sousa, color mostaza, siguen en pie a la sombra de los ficus junto al parque Urracá, con una torre moderna justo enfrente. Pocas imágenes explican mejor Bella Vista Viejo, la urbanización con la que nació el corregimiento de Bella Vista, en la Ciudad de Panamá, y que en cincuenta años cambió casas con patio por edificios. El barrio va de la calle 42 Este a la calle Uruguay y la Cinta Costera queda a pocas cuadras de cualquier esquina. Lo que aquí se compra y se alquila son sobre todo apartamentos en Bella Vista Viejo: condominios de los primeros edificios, con ambientes amplios, y torres recientes con unidades más pequeñas. Casas quedan pocas, y varias ya funcionan como oficinas.

Sobre Bella Vista Viejo:

Bella Vista Viejo es el Bella Vista de origen, el que existía antes de que Campo Alegre, El Cangrejo y Marbella se fueran sumando alrededor. En la práctica se entiende que va desde la calle 42 Este, donde empiezan Calidonia y La Exposición, hasta la calle Uruguay y la avenida Federico Boyd, y desde la avenida Balboa y la Cinta Costera hacia la Vía España. La junta de desarrollo local abarca de la calle 42 a la 47 más la zona de calle Uruguay; es lo más parecido a un límite oficial, aunque en la calle no hay nada que lo señale. La avenida Justo Arosemena lo cruza por el medio y de ella sale la calle 50. Al oeste, en la calle 40, está la estación Santo Tomás del Metro, junto al hospital del mismo nombre, y por el norte, sobre la Vía España, la estación Iglesia del Carmen.

Antes de 1914 esto era una ciénaga en las afueras de la ciudad. Se rellenó, se loteó y los lotes se vendieron entre 1914 y 1916, y en 1920 se entregaron las calles, el parque, el agua y el alcantarillado. Desde mediados de los años veinte, familias panameñas acomodadas y extranjeros vinculados al Canal levantaron casas en el estilo que luego se llamó bellavistino, con techos de teja, arcos, rejas de hierro, balcones y fachadas de piedra. El comercio llegó en los cincuenta y los edificios de apartamentos en los sesenta; desde finales de esa década se podía cambiar la zonificación lote por lote, y muchas casas cayeron sin que el drenaje ni las calles se ampliaran. La zona de interés cultural de 2004 no tuvo fuerza legal y el proyecto de ley de 2007 para protegerla nunca llegó a primer debate.

Lo que sobrevive está entre torres. El Sousa y el Hispania, obra de la firma Wright & Schay, dan al parque Urracá, y en la planta baja del Hispania, en la calle 44, funciona el Museo Biblioteca Archivo Ricardo J. Alfaro. En la esquina de la calle 44 con Justo Arosemena, la Casa Blanca, sede de la Alianza Francesa y con un siglo encima, tiene en trámite un proyecto de ley para declararla monumento nacional. El parque Urracá, de casi dos hectáreas y media, venía en el plano original con el nombre de parque Perú; se renovó y reabrió en diciembre de 2017 con campos de pelota, cancha de baloncesto, anfiteatro y ciclovía. En las calles viejas las aceras son anchas y con sombra, y algunos lotes donde hubo casas son hoy estacionamientos.

El día a día mezcla vivienda con oficinas, restaurantes, hoteles pequeños, institutos y, en el extremo este, los bares y discotecas de la calle Uruguay, que cierran tarde. Viven aquí propietarios panameños de toda la vida en los edificios antiguos, profesionales y extranjeros que quieren ir a pie a la Cinta Costera, a la calle 50 o al Metro, e inversionistas que alquilan a unos y otros. Las calles se trazaron para casas, y en hora pico Justo Arosemena y las transversales que llevan a la calle 50 se trancan; estacionar en la calle es difícil. Con aguaceros fuertes el agua se acumula en Justo Arosemena a la altura del inicio de la calle 50. En precio, un apartamento antiguo en las calles interiores es de las entradas más baratas a una dirección céntrica en Bella Vista, mientras que el frente a la Cinta Costera y las torres nuevas con servicios cuestan bastante más, y el conjunto queda por debajo de la primera línea de Marbella.

Apartamentos en venta en Bella Vista Viejo:

La reventa se divide en dos grupos. Los condominios de las primeras décadas de edificios suelen tener habitaciones grandes, menos ascensores y, a veces, ningún estacionamiento; las torres nuevas, en calles como la 42 y la 45, ofrecen unidades de una y dos recámaras con piscina y gimnasio. Casi todo se vende bajo el régimen de propiedad horizontal: se adquiere la unidad y una cuota de las áreas comunes, se paga cada mes la cuota de mantenimiento y se aceptan las reglas del reglamento del PH sobre alquileres, mascotas y estadías cortas. El estacionamiento y el depósito pueden ser fincas propias, estar asignados por el PH o no venir con la unidad, y eso debe notarse en el precio. En un edificio con años, pida las actas de las últimas asambleas y el saldo del fondo de imprevistos antes de ofertar: ascensores, techos y tuberías son los que traen las cuotas extraordinarias.

Apartamentos en alquiler en Bella Vista Viejo:

El alquiler de largo plazo es el negocio principal. Buscan aquí sobre todo quienes trabajan en la calle 50 y el área bancaria, o quienes quieren la Cinta Costera y una estación de Metro a pie. Los apartamentos amoblados de una y dos recámaras en las torres nuevas se alquilan rápido, y Nuovo by Armani Casa, en la calle 42 Este y terminado en 2022, arrienda sus unidades con servicios de hotel como valet parking y conserjería. Las unidades grandes de los edificios antiguos sirven a familias o a quien comparte y quiere espacio cerca del centro pagando menos. Antes de firmar, o de comprar para alquilar, confirme si hay estacionamiento incluido y a qué distancia quedan los bares de la calle Uruguay.

Casas en Bella Vista Viejo:

Quedan pocas casas, casi todas en lotes grandes entre Justo Arosemena y la Vía España, y varias ya tienen uso de oficina, instituto o restaurante. Cuando una sale a la venta, se cotiza tanto por el terreno y su potencial comercial como por la vivienda. El caso de la Casa Blanca indica hacia dónde pueden ir las mejores: un inmueble protegido no se puede modificar ni demoler libremente. Consulte el estatus patrimonial ante el Ministerio de Cultura y el uso de suelo permitido ante el municipio antes de comprometerse con una casa aquí.

Proyectos nuevos en Bella Vista Viejo:

Los proyectos actuales apuntan a unidades pequeñas y amobladas pensadas para inversionistas. Amazonas, una torre boutique en la calle 42 cerca de la Cinta Costera, vende apartamentos de una recámara con piscina, gimnasio y área de coworking. Uptown, de Empresas Bern, en la calle 48 Este con calle Uruguay, ofrece unidades amobladas de unos 70 metros cuadrados con entrega prevista para 2029, y se diseñó desde el inicio para estadías cortas administradas. Si compra en planos, pregunte cómo se protege su abono, verifique el permiso de construcción y pida por escrito el borrador del reglamento y la cuota proyectada. En un edificio pensado para estadías cortas, ese reglamento le afecta aunque piense vivir ahí.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Dónde empieza y dónde termina Bella Vista Viejo?

    Se toma como referencia la calle 42 Este, del lado de Calidonia, hasta la calle Uruguay y la Federico Boyd, del lado de Marbella y Campo Alegre, y desde la Cinta Costera hacia la Vía España. Como los límites son informales, un edificio en la calle 42 puede anunciarse en Calidonia y otro en calle Uruguay en Marbella. Lo que vale es la dirección que figura en la finca, no el nombre del anuncio.

  • ¿Se inunda la zona?

    La calle sí. Con lluvias fuertes se acumula agua en Justo Arosemena donde arranca la calle 50, porque el drenaje nunca se amplió al ritmo de las torres. Pregunte a la administración si el sótano o la planta baja han tenido entrada de agua y tenga en cuenta la ruta en temporada de lluvias.

  • ¿El apartamento incluye estacionamiento?

    Las torres nuevas suelen traer al menos uno, pero hay edificios antiguos sin ninguno, y el puesto puede ser una finca aparte o una simple asignación del PH. Que quede detallado en el contrato y coincida con lo inscrito, porque estacionar en la calle aquí es complicado.

  • ¿Qué cubre la cuota de mantenimiento y por qué cambia tanto de un edificio a otro?

    Paga seguridad, limpieza, luz y agua de áreas comunes, mantenimiento de ascensores y bombas, seguros y el fondo de imprevistos. Una torre con conserjería, valet y amenidades cobra bastante más por metro cuadrado que un edificio antiguo sencillo, aunque este último puede salir caro cuando toca cambiar ascensores o impermeabilizar el techo.

  • ¿Puede un extranjero comprar aquí?

    Sí, con los mismos derechos que un panameño sobre una propiedad urbana titulada, inscrita a su nombre o al de una sociedad en el Registro Público. Conviene que un abogado panameño revise gravámenes sobre la finca y que el PH esté debidamente inscrito antes de pagar.