Llano Grande

Propiedades en Llano Grande, Panamá.

En la Pista El Río se colea todos los años: los jinetes tumban al novillo por la cola y la copa de coleo y las hierras reúnen a ganaderos de todo el distrito, que es la mejor prueba de que Llano Grande vive del ganado. El corregimiento arranca en las lomas que quedan justo encima del pueblo de La Pintada, cabecera del distrito de La Pintada, en la provincia de Coclé, Panamá, y se extiende hacia el norte por la carretera asfaltada que va a Coclesito. Viven aquí unas 4,100 personas, repartidas en poblados como Agua Fría, Perecabé, El Cascajal y Tuluá. Crían ganado, siembran café robusta y tejen el sombrero pintao. Lo que más se vende es tierra: fincas ganaderas en Llano Grande con pasto mejorado y quebrada, parcelas tituladas más pequeñas fuera de la vía principal y algunas casas de campo con buen terreno cerca del pueblo.

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Sobre Llano Grande:

Basta salir de La Pintada hacia el norte para estar en Llano Grande; las primeras casas, y hasta un pequeño hotel, se asoman a la loma que domina el pueblo. El eje del corregimiento es la carretera pavimentada que sube desde La Pintada rumbo a Coclesito, cabecera del distrito Omar Torrijos Herrera, ya del lado de Colón. Los caseríos se cuelgan de esa vía o quedan al final de caminos de tierra. Para llegar a Tuluá, por ejemplo, se deja el asfalto pasando El Cascajal y se sigue por un camino de tierra, unos 20 km en total desde La Pintada. Para bancos, hospital y la Interamericana hay que bajar hasta Penonomé, más al sur.

Llano Grande fue mucho más grande. Hasta 2014 era el corregimiento más extenso y apartado del distrito, pero una ley aprobada en 2011 segregó unas 50 comunidades del norte para formar el corregimiento de Llano Norte. Lo que quedó suma 88 kilómetros cuadrados y 4,114 habitantes según el censo de 2023. Esa división todavía pesa en los papeles: escrituras viejas y muchos vendedores siguen llamando Llano Grande a lugares que hoy pertenecen a Llano Norte.

La gente vive de la agricultura y la ganadería. En los últimos años se ha extendido el café robusta, y técnicos del MIDA capacitaron a productores de Perecabé en poda y semilleros. En El Palmar Abajo hay artesanos del sombrero pintao, el sombrero de La Pintada cuyo arte la UNESCO declaró patrimonio inmaterial. En temporada de fiestas, la Pista El Río recibe copas de coleo y hierras, esas jornadas de marcar ganado que terminan en celebración. Hay escuelas en Agua Fría, San Juanito, La Honda, El Embarcadero y el propio Llano Grande; para lo demás se baja a La Pintada o a Penonomé, aunque a quien vive en el extremo norte le queda más a mano Coclesito, con supermercado, gasolinera y ferreterías.

El terreno sigue el valle del río Coclé del Sur y de su afluente, el Perecabé, y al norte de La Pintada la cordillera supera los 700 metros. Los puntos altos, como Ranchería, se venden por su clima fresco y sus vistas abiertas. En estas montañas llueve buena parte del año: el pasto se mantiene verde, pero los caminos de tosca se ablandan, así que conviene ver el acceso en pleno invierno. El agua llega de acueductos comunitarios, como el de Agua Fría, que abastece a unas 400 personas con un tanque de 6,400 galones, y de ojos de agua y quebradas, varias de las cuales se secan en verano. Compran sobre todo ganaderos y productores del distrito, y algunas familias que levantan su casa en las lomas cerca del pueblo.

Fincas en Llano Grande:

Mandan las fincas ganaderas, desde unas cuantas decenas hasta varios cientos de hectáreas. Lo habitual es terreno ondulado, apto para potrero, con parte del pasto mejorado y una quebrada que atraviesa la propiedad. Por El Embarcadero, un poblado de unas 70 casas cerca de Cascajal, las fincas quedan a hora y media de Penonomé, con asfalto casi todo el trayecto. El otro tipo es la finca cafetalera: una en El Cascajal combina café y árboles maderables con un manantial en lo alto del cerro que cuenta con concesión permanente de agua. Si está comparando fincas en venta en La Pintada, pregunte cuánto pasto está mejorado, si el agua aguanta todo el verano y si el corral y las cercas entran en el trato.

Terrenos y Lotes en Llano Grande:

Cerca de los poblados salen parcelas de una o dos hectáreas, muchas tituladas. Una típica, en Ranchería, tiene una quebrada de agua viva en un lindero, árboles maderables y una caseta de depósito que se puede convertir en casita, y se llega por el asfalto y luego dos kilómetros de tosca. El Banco Nacional también remata de vez en cuando fincas pequeñas embargadas, algunas por Tuluá. Una parcela sobre la carretera pavimentada cuesta más que otra al fondo de un camino de tierra, así que valore primero el acceso y después el terreno. Antes de comprar terrenos en venta en Llano Grande, confirme que el tendido eléctrico llega al lote, porque no todos los caseríos tienen luz.

Casas en Llano Grande:

Casi todas las casas forman parte de una finca: la vivienda junto al corral, con luz y conexión al acueducto. También hay unas pocas casas de campo en lotes de unos 1,000 m², algunas con muy buenos acabados, piscina, casa de huéspedes y jardín. Las mejor pensadas se preparan para servicios irregulares, con paneles solares y tanques de agua de lluvia para riego y reserva. Quien busque una casa de campo en La Pintada debería mirar los poblados del extremo sur del corregimiento, a pocos minutos de los comercios y oficinas del pueblo.

Preguntas frecuentes:

  • El vendedor dice que la finca está en Llano Grande. ¿Podría estar en Llano Norte?

    Es bastante posible. Unas 50 comunidades del norte pasaron a Llano Norte en 2014 y el nombre viejo sigue apareciendo en escrituras y en la conversación. Además, en Panamá hay corregimientos llamados Llano Grande en Ocú y en La Mesa. Lea el corregimiento y el distrito en la inscripción del Registro Público y en el plano, no en el anuncio, y confirme que la tierra tiene título y no es solo derecho posesorio.

  • ¿Cómo está la carretera?

    La vía principal de La Pintada a Coclesito está asfaltada y el MOP la ha bacheado y reparado en los últimos años, aunque los huecos vuelven a abrirse. Los ramales hacia caseríos como Tuluá o Ranchería son de tierra o tosca, así que recorra el camino completo hasta la entrada antes de cerrar el precio.

  • ¿Tendrá agua todo el año?

    No siempre. Los poblados se abastecen de acueductos comunitarios y muchas quebradas pequeñas de estas lomas se secan en verano. Busque una finca con ojo de agua o quebrada permanente; y si piensa en un uso comercial, como riego o embotellado, necesitará una concesión de agua del Ministerio de Ambiente.

  • ¿Puedo talar a orillas de una quebrada dentro de mi finca?

    No libremente. La ley forestal prohíbe la tala y la quema en las cimas de los cerros y a orillas de los cursos de agua; aquí a esos bosques les dicen la reserva. Los movimientos de tierra, las galeras nuevas y los desmontes necesitan autorización, y la agencia del Ministerio de Ambiente en La Pintada inspecciona: en Llano Grande un desmonte sin permiso ya terminó en proceso penal.

  • ¿Qué se puede producir en Llano Grande?

    La ganadería es el negocio principal, y entre los pequeños productores lo que más crece es el café robusta. Las fincas suelen tener además frutales y maderables. Si la propiedad trae cafetal, pregunte la edad de las plantas y a quién se le vende la cosecha.