Nuario

Propiedades en Nuario, Panamá.

En verano, en la loma de Nuario sopla un viento que obliga a sujetarse el sombrero, y con él llega una vista que va de la serranía del Canajagua hasta los cerros de Tonosí. El pueblo queda a unos 450 metros, subiendo por un desvío de la vía de montaña entre Las Tablas y Tonosí, y es corregimiento del distrito de Las Tablas, en la provincia de Los Santos, Panamá. Son 101 km² de potreros y quebradas donde no llegan a vivir 200 personas. Las noches son más frescas que abajo, en Las Tablas, y eso es lo que trae a la gente de afuera. Lo que se vende es tierra: lotes de una hectárea con vista a la montaña y al mar, casitas en su propio terreno y fincas ganaderas con capacidad para un hato.

Sobre Nuario:

Nuario está al suroeste de Las Tablas, en la serranía que separa la ciudad del valle de Tonosí. Se llega por la vía de montaña hacia Tonosí: El Muñoz, Valle Rico, el puente sobre el río Oria, La Miel, y poco después de La Miel sale a mano izquierda la entrada que sube hasta el pueblo, ya en lo alto de la loma. La carretera principal sigue por el puente de la quebrada La Palma, donde los monos bajan a la baranda a buscar la fruta que les dejan los conductores, cruza Loma Grande y llega a Flores y a Tonosí. Ese mismo camino es la ruta de adentro hacia Playa Venao, de modo que Nuario queda entre la cabecera y la costa sur, no al final de una calle.

La economía es ganadera. Las fincas mantienen el ganado en potreros de ladera, y las grandes tienen corral, manga y casa de peones. Algo empieza a moverse: en la subcuenca del río Agua Buena, un productor cambió el potrero y la caña por café, con una finca demostrativa montada junto a la asociación de caficultores de la provincia. En el pueblo funciona la Escuela Alejandro González. Bancos, hospital, colegio secundario y el surtido de la semana se resuelven bajando a Las Tablas, o hacia el sur en Tonosí.

Lo que distingue a Nuario de los corregimientos bajos del distrito es la altura. Desde los miradores de la vía se ve la serranía del Canajagua a la espalda, La Tronosa y el Cerro Quema hacia Tonosí y, en días claros, el Pacífico; más adelante, ya en el límite con el distrito de Tonosí, el mirador de Los Búhos se asoma a la ensenada de Búcaro. El fresco de la noche es el atractivo y los nortes del verano son el costo. Las ráfagas pegan duro en las cimas, así que techos, ranchos y tanques de agua deben quedar bien anclados, y el lote con mejor vista suele ser el más ventoso. En las fincas, la pregunta clave es qué quebradas siguen corriendo en abril.

Nuario tenía 229 habitantes en 1990 y 182 en 2010, y desde entonces se ha mantenido por debajo de los 200. Quienes viven aquí trabajan en su mayoría el campo. El comprador de afuera busca una de dos cosas: una casa en la loma, fresca y a mano de Las Tablas y de la costa sur, o una finca para producir. No hay urbanizaciones ni proyectos cerrados, y la luz y el agua llegan al pueblo y a los lotes de la orilla de la vía. El precio lo marcan la vista, el agua y el frente a la carretera.

Casas en Nuario:

Hay casas de pueblo en su lote, casas de finca y de peones en el campo y unas pocas casitas levantadas sobre lotes con vista. Estas últimas suelen ser sencillas, un par de cuartos, baño y un rancho para la tarde, y sirven para quedarse mientras se construye la casa principal. Una casa en Nuario se cotiza junto con su terreno, así que evalúe primero el lote y después la construcción. Recorra el acceso en pleno invierno antes de firmar.

Terrenos y Lotes en Nuario:

Aquí el negocio es la tierra, y tiene dos caras. Sobre la loma se ofrecen lotes de alrededor de una hectárea con vista a montañas, valles y mar, algunos ya con agua y luz conectadas y alguna construcción en pie. Más adentro están las fincas ganaderas, desde unas decenas de hectáreas hasta 177, con pasto mejorado, corral con manga, casa de peones y quebradas que no se secan; en el sector de Agua Buena también hay a la venta un terreno ganadero de unas 46 hectáreas. Si está comparando lotes en venta en Nuario, ponga en la balanza la vista, la exposición al viento y la distancia a una fuente de agua segura. A la finca, vaya en marzo: el verano enseña lo que de verdad aguantan el pasto y las quebradas.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Qué tipo de propiedad se consigue en Nuario?

    Lotes de ladera de cerca de una hectárea con vista, casitas en su propio terreno, casas de pueblo y fincas ganaderas. En el corregimiento no hay apartamentos, condominios ni urbanizaciones.

  • ¿Cómo se llega y qué tan confiable es la vía?

    Desde Las Tablas se toma la vía de montaña hacia Tonosí, se pasa Valle Rico y La Miel y, poco después, se dobla a la izquierda para subir al pueblo. El tramo de La Miel ha tenido socavones y derrumbes en los inviernos fuertes, así que entre septiembre y noviembre conviene preguntar por el estado de la carretera y por los trabajos de reparación.

  • El lote que me interesa salió de una finca más grande. ¿Qué reviso?

    Buena parte de los lotes con vista son segregaciones de fincas ganaderas. Confirme que la segregación está aprobada e inscrita en el Registro Público como finca propia a nombre del vendedor, y que no se trata de un pedazo sin segregar ni de un terreno con derechos posesorios. Revise también la entrada: si el acceso atraviesa la finca vecina, lo que necesita es una servidumbre inscrita, no un acuerdo de palabra.

  • ¿Se puede construir en la loma con ese viento?

    Sí, pero hay que diseñar pensando en él. Los nortes del verano golpean fuerte en las partes altas: amarre bien techos y ranchos, siembre una barrera de árboles y valore ubicar la casa un poco por debajo de la cresta, donde conserva casi toda la vista.

  • ¿Qué tan lejos queda la playa?

    La vía que pasa por Nuario sigue hacia Flores, Tonosí y Playa Venao, en la costa sur de Azuero, y Las Tablas, cuesta abajo, tiene su propia playa en El Uverito. Vivir arriba implica manejar hasta el mar, pero volver a un lugar más fresco.