La Alameda
Propiedades en La Alameda, Panamá.
En La Alameda el terreno sube y baja, y las casas se adaptan a él: es común encontrar viviendas en desniveles de tres o cuatro plantas, con la sala familiar por debajo de la calle, terrazas escalonadas y la piscina encajada en la ladera. Este barrio residencial del corregimiento de Betania, en la ciudad de Panamá, recibió a sus primeras familias a comienzos de los años ochenta. Hoy la oferta se reparte entre casas independientes en lotes de 700 m² o más, casas adosadas de cuatro niveles en terrenos de unos 350 m² y unos pocos edificios de apartamentos cerca de la Vía Ricardo J. Alfaro. Dentro del barrio funcionan dos colegios privados con décadas de historia. Para muchas familias que compran o alquilan aquí, esa cercanía pesa tanto como la casa.
Por ahora no hay anuncios activos en La Alameda. Explora inmuebles cercanos en Betania:
Sobre La Alameda:
A La Alameda se entra desde la Vía Ricardo J. Alfaro, la Tumba Muerto de siempre, por su calle principal; en la salida del frente queda un Super 99 con farmacia, justo donde empieza la urbanización Pribanco. La urbanización se hizo por etapas. La Alameda 1 queda a mano derecha de la calle principal, sobre la Calle Orinoco, donde se levantaron las primeras casas, y La Alameda 2 a la izquierda, pasando la Academia Hebrea, por la Calle Las Huacas. Alrededor están Dos Mares, Las Mercedes y La Locería, y a través de ellas se sale al bulevar El Dorado y a la Avenida Juan Pablo II. El Corredor Norte, El Dorado Mall y el Centro Comercial Siglo XXI quedan a pocos minutos en carro.
Los colegios marcaron al barrio desde el principio. El Colegio Internacional de María Inmaculada, de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, estrenó aquí sus edificios en mayo de 1975, y la Academia Hebrea de Panamá, colegio judío ortodoxo de la Calle Octavio A. de Icaza, abrió en marzo de 1979 con 56 alumnos y hoy tiene un campus de seis edificios. También está dentro de La Alameda la Universidad Especializada del Contador Público Autorizado. La contracara es el tránsito: la urbanización fue cerrada hasta finales de los noventa, cuando se abrió la salida hacia la Juan Pablo II, y desde entonces muchos conductores usan sus calles estrechas como atajo. A la hora de entrada y salida de clases, y en días de eventos escolares, el tranque se nota.
El relieve se ve en casi todas las casas: desniveles, terrazas que bajan hacia el jardín y, en los lotes más altos, vista sobre la ciudad y buena ventilación. Las calles, entre ellas la Orinoco, la Atrato y el Paseo de las Amazonas, tienen árboles grandes, y varias calles laterales terminan en cul de sac sin tránsito de paso. La altura tiene su costo práctico. En la parte alta de La Alameda 1 la presión del agua puede bajar, y por eso tantas casas cuentan con tanque de reserva y bomba; hay vendedores que anuncian tanques de 500 galones.
Compran aquí, sobre todo, familias que buscan una casa amplia cerca del centro, y muchas eligen el barrio por un colegio. Los vecinos defienden el carácter residencial: hacia 2012 formaron la Asociación de Residentes de La Alameda para oponerse a los cambios de zonificación hacia alta densidad y a los comercios en calles de vivienda, y con su gestión se cerraron negocios que operaban en casas, como un jardín de infantes y un hostal. Para el comprador, eso indica que las calles internas tienden a mantenerse como están. En precio, las casas de La Alameda se ubican en la franja alta de Betania, y un apartamento cerca de la avenida cuesta una fracción de lo que vale una casa en las calles tranquilas.
Apartamentos en venta en La Alameda:
Hay pocos edificios y casi todos están del lado de la avenida. En el PH Villa Verona, sobre el borde de la Ricardo J. Alfaro, se venden apartamentos de dos recámaras y dos baños de unos 90 m², con cocina cerrada y lavandería interna, y otros de unos 135 m²; algunas unidades del edificio se alquilan como oficina. También hay un edificio de diez pisos con conserje y seguridad, con unidades de dos recámaras de alrededor de 100 m², y un residencial cerrado con apartamentos de 129 m² que salen a una terraza con vista a la ciudad. Quien compre uno de estos apartamentos en venta en La Alameda entra al régimen de propiedad horizontal: la unidad es una finca propia en el Registro Público, con un porcentaje de las áreas comunes. Se paga una cuota de mantenimiento mensual, y el reglamento del PH dice si se puede alquilar, tener mascotas o recibir estadías cortas. Antes de ofertar, pregunte si el estacionamiento y el depósito tienen número de finca o solo están asignados, porque eso cambia el precio y lo que podrá vender después.
Apartamentos en alquiler en La Alameda:
En alquiler abundan las unidades de dos recámaras, varias con cuarto de servicio, que se ofrecen con línea blanca o totalmente amobladas y con contratos de 12 meses. Las buscan familias que quieren quedar cerca de los colegios del barrio y personas que trabajan sobre la Ricardo J. Alfaro o en El Dorado. Hay dueños que aceptan mascotas, como en un apartamento frente a María Inmaculada con dos recámaras más la de servicio, pero lo que vale es el reglamento de cada edificio. Lo usual es pagar el primer mes y un depósito por adelantado. Confirme que el estacionamiento sea techado y propio, porque en horario escolar a las visitas les cuesta encontrar dónde parquear.
Casas en La Alameda:
La casa es la razón de ser del barrio. Entre las casas en venta en La Alameda hay dos grandes grupos: las adosadas de cuatro niveles en lotes de unos 350 m², por lo general con tres recámaras, estudio o den, cuarto de servicio, piscina pequeña y dos estacionamientos, y las independientes en terrenos desde unos 700 m², con cuatro o cinco recámaras, varias terrazas, piscina y espacio para cuatro carros. Algunas van mucho más allá, como una residencia de más de 870 m² de construcción sobre un lote de más de 2,000 m², o una casa principal con casa de huéspedes de una recámara junto a la piscina. Muchas están remodeladas y hay casas de autor, como una diseñada por el arquitecto Erik Wolfschoon. También salen casas en alquiler, desde dúplex esquineros de unos 175 m² hasta residencias grandes amobladas, casi siempre para familias con contrato largo. Al no estar en un PH, la casa no paga cuota, pero la planta eléctrica, el tanque, la bomba y la seguridad corren por cuenta del dueño.
Preguntas frecuentes:
-
¿Dónde empieza y dónde termina La Alameda?
No hay un límite señalizado. Lo que todos entienden por La Alameda es la urbanización a la que se entra desde la Vía Ricardo J. Alfaro por la calle principal, junto a la entrada de Pribanco, con La Alameda 1 del lado de la Calle Orinoco y La Alameda 2 más allá de la Academia Hebrea, por la Calle Las Huacas. Colinda con Dos Mares, Las Mercedes y La Locería, y hay anuncios que usan el nombre para calles de esos barrios o que ubican casas de La Alameda en El Dorado. Verifique la urbanización en la escritura, no en el anuncio.
-
¿Puedo poner un negocio u oficina en una casa del barrio?
Hay que ir con cuidado. Las calles internas tienen zonificación residencial, y la asociación de residentes ya ha denunciado negocios en casas que terminaron cerrados tras la visita de los inspectores. La calle principal, ancha y de doble vía, no necesariamente tiene las mismas normas que las calles internas, así que la respuesta depende del lote. Pida al Municipio de Panamá la zonificación de esa finca antes de comprar pensando en un cambio de uso.
-
¿Falla la presión del agua en las calles altas?
Puede pasar, sobre todo en la parte alta de La Alameda 1. Pregunte si la casa tiene tanque de reserva y bomba, de qué capacidad, y cada cuánto lo han necesitado los dueños. Visite a una hora de alto consumo y abra una pluma en el piso más alto.
-
¿Qué reviso en una casa de desniveles antes de firmar?
En el barrio es frecuente que estas casas hayan crecido con terrazas, áreas semicerradas, cuartos de huéspedes o piscina. Compare el área construida inscrita en el Registro Público con lo que realmente hay en el lote, pida los permisos de cada ampliación y haga que un ingeniero revise los muros de contención y el drenaje entre niveles. Una ampliación sin inscribir puede frenar la hipoteca o una venta futura.
-
¿Un extranjero puede comprar en La Alameda?
Sí. El extranjero tiene los mismos derechos de propiedad que un panameño, y la casa o el apartamento se inscribe en el Registro Público a su nombre o al de una sociedad. Conviene que un abogado local revise la finca por hipotecas y gravámenes y, si es un apartamento, que pida al PH el paz y salvo de la cuota antes del cierre.