La Mesa

Propiedades en La Mesa, Panamá.

Cada primer domingo de mayo llegan a La Mesa peregrinos de todo el país para el Señor de los Milagros, y el pueblo los recibe en sus casas, con comida y techo para quien lo necesite. El resto del año es una cabecera tranquila: La Mesa encabeza el distrito del mismo nombre, en el centro de Veraguas, Panamá, a unos 30 kilómetros por carretera al oeste de Santiago. Lo que se compra aquí cabe en tres grupos. Hay casas en venta en La Mesa con su propio lote dentro del pueblo, solares para construir en las orillas del centro y potreros cercados a lo largo de los caminos hacia Las Ánimas, Rincón Largo y Piedra Hincada. La tierra se lleva la mayor parte del mercado, desde un solar para casa hasta fincas de varias decenas de hectáreas.

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Sobre La Mesa:

La Mesa es el corregimiento cabecera del distrito de La Mesa, que completan Bisvalles, Boró, San Bartolo, Llano Grande, Los Milagros y El Higo. Antes era más grande. En 2002 las tierras de El Rodeo, sobre la Interamericana, se separaron para formar Los Milagros, y por eso el corregimiento bajó de 4.513 habitantes en el censo de 2000 a 3.338 en el de 2010; en 2023 se contaron 3.458. Al pueblo se entra por una carretera de seis kilómetros que sale de la Interamericana, y hay una ruta de buses entre La Mesa y la terminal de Santiago. Dentro del corregimiento salen caminos hacia Piedra Hincada y hacia Llano Grande, y ambos entraron en el programa de rehabilitación de caminos del distrito que el Ministerio de Obras Públicas arrancó en 2019, junto con las calles internas del pueblo.

Pocos pueblos de Veraguas son tan antiguos. Los historiadores locales sitúan su fundación entre 1634 y 1640, cuando pobladores venidos de La Filipina, al sur de Soná, se asentaron en una altiplanicie conocida como el alto de La Mesa. En las crónicas aparece como San Marcelo León de La Mesa de Tabarabá, por el cacique que gobernaba la zona, y en 1824 quedó entre los primeros cantones de Veraguas, con Santiago y Alanje. Antes de la carretera moderna, los arrieros que llevaban ganado entre David y Panamá pasaban por La Mesa, y de las noches en la posada del pueblo nació el canto mesano con mejorana. La Casa de Piedra, el edificio de los años treinta donde funcionó la primera escuela primaria, sigue en pie, y los vecinos llevan tiempo pidiendo que se restaure.

La vida del pueblo gira alrededor de la iglesia de San Marcelo, levantada por los propios mesanos, que está en el centro y es el santuario del Señor de los Milagros. Hay centro de salud, la escuela primaria José Muñoz y el Centro Educativo Secundario La Mesa, que gradúa bachilleres desde 2014. Fiestas no faltan: San Marcelo el 16 de enero, una Semana Santa con procesión a caballo y pencas benditas en las que los campesinos muestran sus cosechas, y un viacrucis de dieciséis estaciones en el cerro San Cristóbal que se hace desde 2019. La procesión de mayo atrae peregrinos desde 1990. Para hospital, bancos, universidad o supermercados grandes, toca ir a Santiago.

Fuera del pueblo, el corregimiento es campo: potreros, siembras, rastrojos y manchas de monte a orillas de las quebradas. El distrito vive de la ganadería, la cría de aves y cerdos, la agricultura y el comercio, y todavía hay quien hace a mano sombreros, pilones, bateas y motetes. Santa Catalina es uno de los poblados más grandes fuera de la cabecera, y alrededor quedan caseríos más pequeños como Piedra Hincada, Canto del Llano, La Bartola, Los González y Las Ánimas. A diez minutos en carro del pueblo, en Canto del Llano, brotan de una laja los pozos tibios de El Salado, con agua de sabor salado lejos de cualquier playa. Cerca del cerro San Cristóbal, en Las Ánimas, unas piedras en medio de una quebrada son lo que los mesanos llaman el Barco de Piedra.

Casas en La Mesa:

Las casas que salen a la venta están sobre todo en La Mesa centro, donde una vivienda con su lote cercado deja el centro de salud, las escuelas, la iglesia y el bus a pocos minutos a pie. Algunas dan al campo de fútbol del pueblo. Antes de hacer una oferta, revise bien el techo, la instalación eléctrica y el tanque séptico. Si compra cerca de la iglesia, cuente con que el primer fin de semana de mayo y la Semana Santa pasa mucha gente frente a la puerta. A muchos compradores eso les gusta; a otros no.

Terrenos y Lotes en La Mesa:

Los solares en las orillas del centro son los terrenos en venta en La Mesa más fáciles de construir, porque la calle, el acueducto y el tendido eléctrico ya quedan cerca. El terreno plano vale lo que se paga por él, y también el que no recibe el agua de la loma de arriba cuando llueve fuerte. Más afuera, por el camino a Piedra Hincada o hacia Llano Grande, la tierra cuesta menos, pero llevar agua y luz encarece la obra con cada cien metros. Un detalle: los terrenos con frente a la Interamericana cerca de El Rodeo se anuncian a menudo como La Mesa, aunque desde 2002 pertenecen a Los Milagros.

Fincas en La Mesa:

Alrededor del pueblo y por el camino hacia Las Ánimas y Rincón Largo aparecen fincas en producción. Lo habitual son varias decenas de hectáreas, cercadas y trabajadas para ganado o siembra, con camino de asfalto a la entrada y el acueducto del pueblo al alcance. En el resto del distrito se venden propiedades de cientos de hectáreas, con precio por hectárea. Hay dueños dispuestos a segregar, cosa que le conviene a quien busca unas pocas hectáreas cerca del pueblo. Recorra la finca en invierno y pregunte qué quebradas siguen corriendo en marzo.

Preguntas frecuentes:

  • ¿De qué La Mesa hablamos, y mi terreno queda de verdad aquí?

    Esta página trata del corregimiento de La Mesa, cabecera del distrito de La Mesa, en Veraguas. Existe otro corregimiento llamado La Mesa en Macaracas, provincia de Los Santos, y en Veraguas el nombre se usa además para todo el distrito, de modo que un anuncio que dice solo “La Mesa, Veraguas” puede estar en cualquiera de los siete corregimientos. Pida ver qué corregimiento figura en el título y en el plano antes de ir a visitar.

  • ¿Qué reviso antes de comprar una casa vieja en el pueblo?

    En La Mesa hay familias asentadas desde hace casi cuatro siglos, y muchas casas han pasado por dos o tres generaciones. Ahí está el riesgo: la casa puede estar sobre un lote todavía inscrito a nombre del abuelo, o la herencia se repartió en familia pero nunca se cerró el juicio de sucesión. Pida el número de finca, compruebe en el Registro Público que casa y lote están inscritos juntos a nombre de quien vende y asegúrese de que firmen todos los herederos. Después verifique que paredes y cercas coinciden con el plano.

  • ¿Cómo se vive el pueblo durante el Señor de los Milagros?

    Con mucho movimiento. El primer domingo de mayo, los peregrinos llenan las calles alrededor de la iglesia de San Marcelo y muchas familias abren sus casas para darles de comer y alojarlos. La Semana Santa trae procesiones y el viacrucis del cerro San Cristóbal. Si busca tranquilidad, mire unas calles más atrás de la iglesia; si quiere vivir la fiesta de cerca, el centro es su sitio.

  • ¿Qué tan lejos queda Santiago?

    En carro son unos 30 kilómetros, saliendo por la carretera que empalma con la Interamericana, y hay ruta de buses hasta la terminal de Santiago. Allá están el hospital regional, los bancos, la universidad y el comercio grande. Los caseríos más alejados del corregimiento dependen de caminos rurales, así que si la finca o el lote queda lejos del pueblo, vaya a verlo en pleno invierno antes de decidir.

  • ¿Un extranjero puede comprar en La Mesa?

    Sí. En Panamá el comprador extranjero tiene los mismos derechos de propiedad que un panameño, y la compraventa se inscribe en el Registro Público igual que cualquier otra. Lo que hay que mirar es qué derecho se está vendiendo. Un solar titulado en el pueblo no tiene complicación; una finca que solo tiene derechos posesorios debe titularse antes de ofrecer la misma seguridad.