La Pintada

Propiedades en La Pintada, Panamá.

Durante meses, antes de la Navidad, la Virgen a la que llaman La Pascualita y el Niño Dios van de casa en casa y de campo en campo por dos caminos distintos, hasta que la noche del 25 de diciembre se encuentran en la plaza de La Pintada, rodeados de cientos de campesinos que bajan de la montaña. Ese recorrido, El Topón, se repite desde hace más de 250 años, y sus dos rutas dibujan bien lo que es el distrito: siete corregimientos y 1,031 km² de la provincia de Coclé, Panamá, que arrancan en un valle seco al borde de los llanos coclesanos, suben a la cordillera Central y bajan por la vertiente del Caribe hasta la raya con Colón. Aquí viven casi 30,000 personas y ni una de cada seis lo hace en la cabecera. Las casas se concentran en el pueblo de La Pintada y a lo largo de la carretera a Penonomé. En el resto del distrito lo que se mueve es tierra: lotes familiares, potreros y fincas en venta en el distrito de La Pintada con río, loma o montaña.

Sobre La Pintada:

El distrito queda justo al norte de Penonomé, la capital de Coclé, y su cabecera está a unos 15 km de la ciudad por carretera asfaltada. Desde el pueblo de La Pintada las vías se abren en abanico. Una sube por Piedras Gordas hasta El Harino y empata con El Copé; el MOP empezó a reponerle la carpeta asfáltica a sus 16.7 km en abril de 2025, con una inversión de B/.16 millones. Otra va al norte por Llano Grande, entra en Llano Norte y sigue hasta Coclesito, ya en Colón, y en 2021 la empresa minera rectificó un tramo para quitarle la curva más peligrosa. La tercera sale hacia el este, a Toabré y Caimito, en el norte del distrito de Penonomé, y da la vuelta hasta la ciudad: en julio de 2026 el MOP abrió las ofertas para rehabilitar esos 67 km. Dos de los siete corregimientos son recientes. Las Lomas, más allá de El Copé, se separó de El Harino en 2002, y Llano Norte se separó de Llano Grande en 2011; con 308 km², hoy es el más extenso del distrito.

Por ley de 2011, La Pintada es la Cuna del Sombrero Pintao, y en 2017 la UNESCO inscribió el oficio de tejerlo como patrimonio de la humanidad. Desde principios del siglo pasado las familias de las lomas sacan plata del sombrero: cortan y cocinan el junco, la bellota y la chonta, y trenzan la fibra en las vueltas blancas y negras que distinguen a uno fino. Lo demás sale de la tierra: maíz, arroz y yuca en parcelas chicas, terneros cebú para la venta, naranjas que comercializa una asociación de productores de Piedras Gordas, café para la casa cerca de la cordillera y tabaco que se tuerce a mano en puros en el mismo pueblo. En la cabecera están la alcaldía, los juzgados y la tesorería; para hospital o supermercado grande, la gente baja a Penonomé. Al norte, pasando el límite con Colón, la mina de Cobre Panamá asfaltó caminos, costeó puentes y dio trabajo a gente de estas comunidades hasta que paró la producción en noviembre de 2023. A finales de septiembre de 2026 una comisión de ministros recomendó reactivarla, y el presidente anunció que se tomará su tiempo para decidir.

Cerca del 60% del distrito es montaña, y cada mitad tiene su propio clima. Alrededor de la cabecera el verano pega fuerte: el potrero se seca, las quebradas dejan de correr y lo que de verdad define el precio de una finca o de un lote es el agua que aguanta hasta abril. Al norte y al oeste, en las faldas de la cordillera, llueve casi todo el año, los ríos crecen de golpe y los caminos de tierra se vuelven lodazal, de modo que una finca a una hora de trocha del asfalto no se compra igual que una a orilla de carretera. Alrededor de siete décimas partes del Parque Nacional General de División Omar Torrijos Herrera quedan dentro de La Pintada, y casi la mitad del parque está solo en El Harino. Son 25,275 hectáreas de bosque, protegidas desde 1986 y bautizadas en honor del general que murió al caer su avioneta en el cerro Marta, dentro del área; se sube desde El Copé pasando por Barrigón. Más cerca del pueblo, el cerro Orarí alcanza 560 metros sobre el valle.

La población pasó de 23,202 habitantes en 2000 a 25,639 en 2010 y a 29,698 en 2023, y creció en todos los corregimientos, no solo en la cabecera. Casi todas las ventas se hacen entre familias de la zona: una herencia que se reparte entre hermanos, un ganadero que le compra el potrero al vecino, hijos que regresan de la capital a construir en la tierra de los padres. Quien trabaja en Penonomé busca cerca de la vía asfaltada, por donde pasan los buses entre los dos pueblos. De afuera llegan compradores interesados en fincas con río en la vertiente norte, montaña cerca del parque y lotes para una casa de fin de semana o unas cabañas. Todos pagan una fracción de lo que cuesta la tierra en la costa de Coclé.

Casas en La Pintada:

La mayoría de las casas en venta están en la cabecera y en las comunidades del valle que la rodean: viviendas de bloque de una planta en su propio lote, con algunas de interés social entre ellas. En agosto de 2025 el Concejo Municipal autorizó a la alcaldesa a firmar un convenio con el MIVIOT para levantar un proyecto habitacional en una finca municipal del corregimiento de La Pintada. Las casas más grandes y nuevas, con jardín, están sobre la carretera hacia Penonomé, aunque varias de las que se anuncian como “vía La Pintada” quedan en el distrito de Penonomé, así que lea el corregimiento en la escritura. Más adentro, la casa suele venir con la finca, desde una vivienda campesina en varias hectáreas de Piedras Gordas hasta una casa principal con casa de huéspedes en 46 hectáreas cerca de la cabecera. Si está mirando casas en venta en La Pintada, revise primero la conexión de agua y cómo queda el camino en octubre.

Terrenos y Lotes en La Pintada:

Los lotes pequeños salen al mercado cuando se reparte una finca de familia. Cerca de la cabecera y sobre las vías asfaltadas tienen luz en la calle y se compran para levantar casa con patio. En la carretera recién reparada hacia Piedras Gordas y El Harino, y en la vía a Coclesito por Llano Grande, un lote con frente a la vía da para la casa y una tiendita adelante. Los globos de 25 hectáreas o más aparecen del lado de Penonomé y en el norte del distrito, y en las lomas el terreno es quebrado, con rastrojo y cruzado por quebradas. Cortar rastrojo viejo exige permiso de MiAmbiente, y para un productor un globo que no se puede limpiar vale mucho menos; aclare ese punto antes de cerrar un terreno en venta en La Pintada.

Fincas en La Pintada:

En el distrito hay tres clases de finca. En el valle son ganaderas, potrero plano para criar terneros cebú que van a la subasta de Penonomé, y valen lo que vale el agua que les queda en marzo y abril. En la vertiente norte, en Llano Grande y Llano Norte, pasan de 100 hectáreas, combinan potrero y montaña y muchas tienen un río adentro. En las lomas de Piedras Gordas, El Harino y Las Lomas, más cerca del parque, son más chicas y empinadas, con naranjales, café, ojos de agua y bosque, y atraen a quien busca un refugio o unas cabañas para visitantes. En cualquier finca en las montañas de Coclé, el camino de entrada en septiembre y octubre dice más de la distancia real que el mapa.

Preguntas frecuentes:

  • El anuncio solo dice “La Pintada”. ¿Cómo sé dónde queda de verdad el terreno?

    La Pintada es el nombre del distrito y también del corregimiento cabecera, y a fincas del lado de Penonomé, en Tulú o Cañaveral, se las ofrece como “carretera a La Pintada”. Además, los límites cambiaron: Las Lomas era parte de El Harino hasta 2002 y Llano Norte de Llano Grande hasta 2011, y escrituras y planos viejos conservan los nombres de antes. Lo que manda es el número de finca en el Registro Público y el corregimiento que aparece en el plano; el nombre que trae el anuncio no prueba nada.

  • ¿Una finca en las lomas puede caer dentro del parque nacional?

    Puede. Unas siete décimas partes del parque Omar Torrijos están en este distrito, sobre todo en El Harino, pero también en Piedras Gordas, Las Lomas y Llano Grande, y hay siete comunidades dentro de sus límites. En un parque nacional la tala y la construcción están restringidas, así que pida a MiAmbiente que compare las coordenadas del plano con el lindero del parque antes de pagar. Averigüe también si la tierra tiene título o solo derecho posesorio, algo muy común en estas montañas.

  • ¿Qué carreteras están asfaltadas?

    Está asfaltada la vía de Penonomé a la cabecera, y también la que sube al norte por Llano Grande rumbo a Coclesito. Los 16.7 km hasta Piedras Gordas y El Harino recibieron carpeta nueva desde 2025, y la circunvalación por Toabré y Caimito salió a licitación en 2026. Los ramales a los caseríos son casi todos de tosca o de tierra, y esos son los que hay que recorrer en octubre.

  • ¿Influye la mina en quien compra aquí?

    Sobre todo en el norte del distrito. Caminos, puentes y empleo en Llano Grande y Llano Norte llegaron con la mina, que no produce desde noviembre de 2023 mientras el Gobierno decide qué hacer con ella. Si el precio que pide el vendedor solo cuadra con la mina trabajando otra vez, eso es una apuesta y no un avalúo.

  • ¿Hay problemas de agua?

    Depende de la mitad del distrito. En el valle de la cabecera las quebradas pueden secarse entre enero y abril, así que un pozo o un ojo de agua que aguante el verano suma valor de verdad. En el norte y el oeste, donde llueve tanto, el problema es el exceso: ríos que se llevan los pasos y laderas que piden drenaje. Muchas comunidades de loma tienen acueducto rural con su propia junta, y un lote sin conexión confirmada puede terminar obligándolo a perforar un pozo.