Coco del Mar
Propiedades en Coco del Mar, Panamá.
Durante décadas, los vecinos de Coco del Mar vivieron frente a un pedazo de costa estatal al que no podían entrar: primero fue astillero, desde los años setenta, y luego quedó cerrado tras la estructura de un edificio. En abril de 2026 esa estructura se demolió y el terreno, casi una hectárea junto al manglar, empezó a convertirse en el Coco Parque. Así es este barrio del corregimiento de San Francisco, en la Ciudad de Panamá, Panamá: pegado a la bahía, pero con el mar que casi todos disfrutan desde el balcón. Conviven casas de los años treinta con techos altos y jardín y torres de más de 40 pisos sobre la Avenida Cincuentenario. Lo que más se mueve son apartamentos en venta y alquiler, desde unidades amplias en torres de otra época hasta dos recámaras compactas en edificios aún en obra, mientras que las casas salen pocas veces y casi siempre valen más por el terreno.
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Sobre Coco del Mar:
Coco del Mar ocupa la franja de San Francisco que va de la Avenida Cincuentenario a la bahía de Panamá, con el tramo marino del Corredor Sur pasando mar adentro por detrás. Ningún letrero dice dónde empieza. Se entra y se sale por la Calle 50 y por las calles Andrés Mojica y Eduardo L. Maduro Lindo, que desembocan en la Cincuentenario. Al lado está Viña del Mar, que según el mapa oficial va de la calle Las Amapolas al puente de la quebrada Santa Elena, aunque buena parte de sus edificios se vende con el nombre de Coco del Mar. Los dos barrios no se comunicaban por dentro hasta que en los años ochenta se abrió la calle 79 Este, entre Las Amapolas y la calle Esther Neira de Calvo.
Las casas más antiguas son de los años treinta, poco después de que San Francisco se creara como corregimiento en 1926. Los claretianos inauguraron la iglesia de San Francisco de la Caleta, al final de Coco del Mar, el 2 de julio de 1933, y sigue siendo la referencia del barrio. Un recuento hecho en 2013 contó 45 edificios, 55 casas, la iglesia, el Club Hebreo, un parque y unos 25 negocios en apenas diez hectáreas. Aquí han vivido desde hace tiempo altos funcionarios, ejecutivos y diplomáticos. En la orilla hay manglar, con garzas, pelícanos, iguanas y cangrejos, y la comunidad vigila de cerca cualquier proyecto que se plantee a su lado.
Dentro del barrio casi no hay comercio: oficinas, restaurantes y concesionarios de autos se concentran sobre la Cincuentenario. Para las compras del día a día están el Rey de 24 horas, el Super 99 de San Francisco y el Riba Smith de Multiplaza. Los hospitales más cercanos son el Centro Médico Paitilla y el Hospital Punta Pacífica, y en la Vía Israel se agrupan colegios como el Instituto Alberto Einstein, el Louis Pasteur, el Instituto Justo Arosemena y el Instituto Técnico Don Bosco. El área bancaria de Calle 50 queda a pocos minutos en carro, y por el Corredor Sur se llega a Costa del Este y a Tocumen sin cruzar el centro. Hay buses por la Cincuentenario, pero aquí casi todo el mundo maneja.
Las calles se trazaron para casas y las torres las han puesto a prueba. Ya en 2013 los residentes se quejaban de que el alcantarillado y las vías no daban para tanta gente, y en el taller de planificación municipal de abril de 2025 volvieron a señalar el tranque, la infraestructura insuficiente y el desorden de los estacionamientos. De ese taller salió una división del barrio en seis zonas según la altura de los edificios y la propuesta de prohibir bares, discotecas, bancos, gasolineras, centros educativos y usos institucionales, con los locales comerciales nuevos sujetos a la junta de planificación municipal. En abril de 2026 el Programa Saneamiento de Panamá arrancó una obra de unos tres millones de dólares y ocho meses para cambiar las tuberías de aguas servidas de Coco del Mar y Viña del Mar por otras de mayor capacidad, con cierres de calles por tramos. Hoy son dueños desde familias que conservan la casa de los abuelos hasta inversionistas en unidades nuevas, y alquilan sobre todo diplomáticos y ejecutivos.
Apartamentos en venta en Coco del Mar:
Aquí conviven dos generaciones de torres. Las antiguas, varias muy cerca del agua, tienen apartamentos grandes, de unos 190 a 600 metros cuadrados, en edificios como el PH Santorini, la Torre Panorama, Dal Mare, Ocean Sky o Wind Rose. Las recientes apuestan por lo compacto: una y dos recámaras de 74 a 120 metros cuadrados con amenidades en la azotea. El metro cuadrado de un apartamento amplio en torre antigua suele salir bastante más barato que el de una unidad nueva y pequeña, y por eso las familias que buscan espacio empiezan por los edificios con más años. Todo apartamento está en régimen de propiedad horizontal: se compra la unidad más una cuota parte de las áreas comunes y se paga cada mes una cuota de mantenimiento. En una torre antigua pida el presupuesto, el fondo de reserva y las actas de las últimas asambleas, porque ascensores, bombas y fachadas tarde o temprano piden dinero. Revise si los estacionamientos y el depósito tienen finca propia en el Registro o solo están asignados, y lea el reglamento del PH sobre mascotas, alquileres y estancias cortas antes de ofertar.
Apartamentos en alquiler en Coco del Mar:
Predomina el alquiler de largo plazo. Los inquilinos suelen ser ejecutivos, diplomáticos y familias que quieren tener cerca las oficinas de Calle 50, los colegios de la Vía Israel y Multiplaza, y el Corredor Sur a mano para ir a Costa del Este. Las unidades compactas de los edificios nuevos encajan con personas solas y parejas; los apartamentos grandes de las torres antiguas, con familias que necesitan metros. Hay edificios que permiten estancias amuebladas de pocas semanas y otros que las prohíben: lo decide el reglamento, no el propietario. Pregunte cuántos puestos trae el apartamento y dónde estacionan las visitas, porque en la calle hay poco sitio y se llena cuando hay actividades en el Club Hebreo.
Casas en Coco del Mar:
Hay de todo: casonas con jardín que baja hasta el agua y casas familiares más sencillas en las calles interiores, muchas con techos altos y la construcción sólida de su época. Salen lotes de unos 650 a 1,000 metros cuadrados, anunciados a menudo como terreno con casa más que como vivienda, porque el comprador puede ser un promotor. La zonificación cambia de un lote a otro: algunos tienen códigos residenciales especiales de densidad media que permiten casas en hilera, otros admiten edificios multifamiliares, y unas cuantas casas ya funcionan como oficinas. Eso pesa en las dos direcciones. Revise la norma de la casa que le interesa y la de los lotes vecinos, porque la propuesta de 2025 trata distinto a cada una de las seis zonas. Si el lote da al mar, averigüe con precisión dónde termina la propiedad privada y dónde empiezan la ribera pública y el manglar.
Proyectos nuevos en Coco del Mar:
La construcción sigue. NEXT, de F&F Properties, sobre la Avenida Cincuentenario, ofrece apartamentos de dos recámaras de 89 a 119 metros cuadrados con entrega prevista para finales de 2026, y A19 Cincuentenario tiene unidades de una recámara desde 74 metros cuadrados. En la calle Esther Neira de Calvo está Coco Place, de nueve pisos, con apartamentos de dos recámaras de unos 80 metros cuadrados y piscina en la azotea. Comprar apartamento en preventa en Coco del Mar exige confirmar que el permiso de construcción está vigente, cómo quedan protegidos sus abonos, qué dice el contrato si la entrega se atrasa y si el estacionamiento se inscribirá a su nombre. Pregunte también cómo encaja el proyecto con los límites de altura que se discutieron para su zona en 2025.
Preguntas frecuentes:
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¿Dónde empieza y dónde termina Coco del Mar?
En la práctica, es el área entre la Avenida Cincuentenario y la bahía, con entradas por Calle 50, Andrés Mojica y Eduardo L. Maduro Lindo. El lío está del lado de Viña del Mar: oficialmente ese barrio va de la calle Las Amapolas al puente de la quebrada Santa Elena, pero sus edificios casi siempre se ofrecen como Coco del Mar. Lo que vale es lo que dice la escritura, así que revísela.
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¿Se inunda Coco del Mar?
El barrio está bajo y pegado al agua, y un tramo de la Avenida Cincuentenario a esta altura ha quedado anegado con aguaceros fuertes. El alcantarillado es viejo y por eso se está reemplazando durante 2026. Pregunte al administrador si el sótano o los estacionamientos se han mojado alguna vez y, en un lote frente al mar, fíjese a qué altura queda el terreno sobre la orilla.
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¿El estacionamiento viene con el apartamento?
Normalmente sí, pero confirme cuántos puestos y en qué condiciones, porque cambia según el edificio y el tamaño de la unidad. Algunos son fincas independientes que se venden junto con el apartamento y otros solo están asignados por el PH, y esa diferencia se nota en el precio y en la reventa. No cuente con la calle.
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¿Pueden construir una torre en el lote de al lado?
Depende de la zona. La propuesta municipal de 2025 dividió Coco del Mar en seis zonas según la altura, cada una con sus propias reglas. Antes de comprar una casa o un piso bajo con vista abierta, pida por escrito al municipio la zonificación de los lotes vecinos.
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¿Puede comprar un extranjero y qué debo revisar del título?
Sí, con los mismos derechos que un panameño, y la propiedad se inscribe en el Registro Público. En las casas, muchas siguen a nombre de las familias que las construyeron o de sus herederos: asegúrese de que firmen todos los propietarios inscritos y de que la sucesión esté cerrada. En los apartamentos, verifique que la unidad, el estacionamiento y el depósito estén inscritos tal como se los ofrecieron y que el PH no tenga gravámenes ni cuotas extraordinarias pendientes.