El Carate

Propiedades en El Carate, Panamá.

Dicen los mayores del pueblo que hubo un tiempo en que, en el Mercado de Abastos de la capital, la gente pedía «mango del Carate» y no cualquier otro. Los palos de mango siguen ahí, dando sombra en los patios y a la orilla de los potreros. El Carate es un corregimiento del distrito de Las Tablas, en la provincia de Los Santos, Panamá, y queda sobre la carretera que va de Las Tablas a Tonosí, a unos cuatro kilómetros al suroeste del centro tableño. En su calle principal todavía se ven casas de quincha y de adobe que las familias han sabido conservar. Lo que se ofrece aquí va desde esas casas de pueblo hasta casas de una planta en barriadas pequeñas como Altos del Carate y Colinas del Carate, lotes que rondan los mil metros cuadrados y, más adentro, tierra de ganado. Con la cabecera a menos de diez minutos, todavía se puede tener casa con patio para sembrar.

Sobre El Carate:

El corregimiento ocupa 17,7 km² de lomas suaves al suroeste de Las Tablas. Por el norte colinda con La Tiza, por el nororiente con El Cocal y por el oriente con Peña Blanca; al sur y al occidente lo cierran El Muñoz, El Pedregoso y Río Hondo. La carretera asfaltada que sale de Las Tablas entra al pueblo convertida en calle principal y sigue por El Muñoz hacia Valle Rico, Flores y Tonosí, de modo que los buses de esa ruta pasan frente a las casas. Además del poblado de El Carate, el corregimiento incluye los caseríos de El Rincón, El Bijao, Los Morales y La Isla, y una parte de El Guayabo, que comparte con El Cocal. Para el hospital, el banco, el colegio secundario o el súper, se baja a Las Tablas en unos minutos.

La fundación del pueblo se cuenta desde el 26 de marzo de 1920. El nombre, según los caratenses, viene de un árbol de carate grande y fresco que había detrás de la iglesia, donde los peones del campo se sentaban a comer y descansar; de tanto decir «nos vemos en el Carate», el lugar se quedó con el nombre. El templo, dedicado a San Juan Bosco, se construyó entre 1964 y 1966, y fue la maestra María Matilde Montenegro, que daba clases nocturnas en el pueblo, quien propuso a ese santo como patrono. La fiesta patronal, a finales de enero, la celebran juntos El Carate y la barriada Don Bosco, y la escuela lleva el nombre de Plinio Antonio Tejada Quintero, un director nacido aquí.

Sobre los techos se levanta el cerro El Carate, más de cien metros por encima del pueblo, con una cruz en la cima que las comunidades de El Carate, El Cocal y Peña Blanca empezaron a construir juntas en septiembre de 1964. El sendero no tiene árboles, así que conviene subir temprano y con agua; arriba se ven El Cocal, Peña Blanca y los potreros que los separan. En el llano de Los Castillos está el Pozo de la Salud, un ojo de agua ligeramente salada al que la gente de Peña Blanca, El Cocal y Las Tablas viene desde hace años a llenar botellas, porque le atribuye virtudes para el estómago y los riñones. Fuera del poblado, el paisaje es de potreros con ganado y fincas pequeñas.

En 2010 vivían en El Carate 873 personas, y el censo de 2023 contó 1.308. La explicación está en la combinación: desde aquí se puede ir y venir a trabajar a Las Tablas todos los días, y las casas todavía se levantan en lotes grandes. Por eso compran sobre todo familias santeñas con trabajo en la ciudad, y capitalinos que quieren casa cerca de Las Tablas con espacio para un jardín. Las calles del corregimiento entraron además en el proyecto del MOP para rehabilitar 253 calles en los distritos de Las Tablas, Pedasí, Pocrí y Guararé.

Casas en El Carate:

A la venta salen tres tipos de casa. En la calle principal y en la parte vieja del pueblo hay casas de quincha y adobe con portal ancho, algunas con más de ochenta años y todavía habitadas. Alrededor están las casas de bloque de dos o tres recámaras en lotes holgados: una de dos recámaras con terraza en 563 m², por ejemplo, o un dúplex de unos 250 m² de construcción sobre un terreno de 850 m². Y luego están las barriadas, entre ellas Altos del Carate y Colinas del Carate, con casas de una planta más pequeñas y más juntas. Si está mirando casas en venta en El Carate, pregunte de qué son las paredes antes de hablar de precio.

Terrenos y Lotes en El Carate:

Comparados con los del casco de Las Tablas, aquí los lotes son grandes. Sobre la vía al Carate se ha ofrecido un lote de 918 m², y el residencial nuevo del corregimiento vende lotes de 1.000 m². Lejos de la carretera, la tierra es potrero y fincas ganaderas pequeñas, para quien quiere unas hectáreas y su casa sin alejarse demasiado de la ciudad. Antes de comprar terrenos en venta en El Carate, confirme que el lote tenga frente a calle pública y averigüe dónde quedan el poste de luz y la toma de agua más cercanos, porque ambos escasean apenas se deja la calle principal.

Proyectos nuevos en El Carate:

El proyecto propio del corregimiento es el Residencial Mi Pueblito Tableño, con salida a la carretera principal entre Las Tablas y Tonosí. Ofrece casas de estilo colonial hechas con materiales modernos en lotes de 1.000 m²; el modelo Tableñita trae portal, garaje, terraza, lavandería techada, sala, comedor, cocina, tres recámaras y dos baños. El tendido eléctrico va soterrado y el agua sale de un pozo propio del residencial, no de la red pública. Se ha promocionado con acceso a interés preferencial, y el proyecto completo también se ha puesto a la venta para inversionistas.

Alquileres en El Carate:

Aquí se alquilan casas, no apartamentos. Lo típico es una casa de dos recámaras y un baño en una barriada como Altos del Carate, con sala-comedor, lavandería y estacionamiento, que toma por meses alguien que trabaja en Las Tablas. También hay alguna casita amoblada que se alquila por noches o por semanas a quien viene de visita.

Preguntas frecuentes:

  • El anuncio dice «vía El Carate». ¿La propiedad está de verdad en El Carate?

    No siempre. «Vía El Carate» se usa para casi todo lo que queda sobre la carretera que sale de Las Tablas, y parte del tramo más cercano a la ciudad pertenece a El Cocal o a La Tiza. Fíjese en el corregimiento que aparece en el plano inscrito. Dentro de El Carate, además, el Municipio sigue adjudicando lotes a las familias que los ocupan, con acuerdos publicados todavía en 2026: asegúrese de que el lote ya esté adjudicado e inscrito en el Registro Público a nombre de quien vende, y no solo ocupado.

  • Me gusta una casa de quincha en la calle principal. ¿Qué reviso?

    Mire la base de las paredes por si hay humedad o se está desmoronando, la madera del techo por si tiene comején y cualquier parte repellada con cemento, que en una pared de tierra puede encerrar la humedad. Después del terremoto del 9 de octubre de 2026, que golpeó a Los Santos como a pocas provincias, busque también grietas recientes y pague la revisión de un ingeniero antes de cerrar el precio. Como muchas de estas casas han pasado de padres a hijos, confirme que firmen todos los herederos.

  • ¿De dónde sale el agua?

    Depende de dónde esté la casa. En el poblado las viviendas toman agua de la red pública, mientras que Mi Pueblito Tableño tiene su propio pozo. En cualquier caso, pregunte a los vecinos cada cuánto se va el agua y si la casa tiene tanque de reserva; si el agua es de pozo, averigüe quién le da mantenimiento a la bomba y quién paga la luz que la mueve.

  • ¿Qué tan lejos queda El Carate de Las Tablas?

    A unos cuatro kilómetros por carretera asfaltada, menos de diez minutos en carro hasta el centro. Es la misma vía que lleva a Tonosí, así que por el pueblo pasan los buses de la ruta Las Tablas, Valle Rico, Flores y Tonosí.

  • ¿Qué pregunto antes de separar una casa en Mi Pueblito Tableño?

    Pida el plano de lotificación aprobado y confirme que su lote tenga número de finca propio, ya segregado. Averigüe si la casa ya está construida o está por construirse, y para cuándo se entrega. Como el residencial completo se ha ofrecido en venta, deje por escrito quién responderá por el pozo, las calles y el tendido soterrado una vez que cambie de dueño.