Paja de Sombrero

Propiedades en Paja de Sombrero, Panamá.

Los pozos termales que todo el mundo conoce como los de Caldera brotan, en realidad, en la orilla de Paja de Sombrero del río Chiriquí. Este corregimiento del distrito de Gualaca, en Chiriquí, Panamá, es tierra de ganado y de quebradas, con unos 630 habitantes repartidos en 65 kilómetros cuadrados entre el centro del pueblo y comunidades como Calabazal, La Palma y Bajo Méndez. Lo normal es entrar por Caldera, desde el lado de Boquete, aunque otro camino sale hacia Chiriquicito. Aquí se mueven sobre todo terrenos en Paja de Sombrero: lotes con vista, parcelas de una o dos hectáreas y fincas en producción. La casa, casi siempre, hay que construirla.

Sobre Paja de Sombrero:

Paja de Sombrero es el corregimiento de Gualaca que mira a Caldera, ya en el distrito de Boquete, con el río Chiriquí de por medio. La entrada habitual es por Caldera: desde el cruce de los pozos termales hasta el pueblo hay 13,4 kilómetros. Por el otro lado, un camino lo une con Chiriquicito, y en 2023 el Ministerio de Obras Públicas empezó a montar un puente modular de acero de 53 metros sobre el río Chiriquicito, en Calabazal. Quien va a pie conoce desde hace años un atajo propio, el zarzo del Paso del Tigre sobre el río Chiriquí.

Más del 70 % de la gente vive de la ganadería y de cultivos como el maíz y el plátano. El corregimiento lo forman seis comunidades: Paja de Sombrero centro, Calabazal, La Peña, La Cuchilla, La Palma y Bajo Méndez. En el centro está la escuela, con primaria y premedia. La población apenas ha cambiado en tres décadas y se mantiene entre 630 y 670 personas desde 1990. Para el súper, el banco o el hospital, toca salir a Gualaca, Boquete o David.

Aquí todo gira alrededor del agua. Ríos, quebradas y riachuelos cruzan el corregimiento entero, y en verano llegan bañistas a los charcos del río Chiriquí y de la quebrada Paja de Sombrero, al balneario Macanito, al salto y el sendero de Calabazal y a la cascada Praderas de Lajas. Los pozos termales están dentro de una finca privada que cobra una entrada modesta, y el último tramo de tierra se pone difícil para un carro bajo en cuanto empiezan las lluvias. Hay paseos a caballo por la montaña y grupos de 4×4 que hacen la ruta de Paja de Sombrero como salida de fin de semana. A unos 500 metros, el pueblo queda muy por encima del calor de la llanura de David y bastante por debajo de Boquete, y ese clima templado, junto con la vista, es parte de lo que se paga en un lote de aquí.

Quien busca tierra en Paja de Sombrero suele ser de dos tipos. Unos son ganaderos de la zona que quieren sumar potrero. Otros vienen de Boquete o de David buscando un pedazo de campo cerca del río, de los pozos y de la salida a Caldera, para levantar una casa de descanso o una finquita desde cero. En los dos casos manda el acceso: importa más cómo está el camino en octubre que cómo se ve en marzo. Las quebradas crecen rápido con un aguacero fuerte, y un terreno al que solo se llega cruzando una cambia mucho en invierno.

Terrenos y Lotes en Paja de Sombrero:

En Calabazal y en el centro del pueblo salen lotes de unos miles de metros cuadrados, que se venden casi siempre por la vista. Del lado de Caldera aparecen parcelas de dos hectáreas o más, cuyo atractivo es estar a pocos minutos del asfalto y de Boquete. Si le interesa un lote en venta en Paja de Sombrero, averigüe si la luz llega hasta el lindero o se queda en la última casa del camino, y de dónde va a sacar el agua. Si piensa tomarla de una quebrada, pregunte si ya existe un permiso de uso de agua.

Fincas en Paja de Sombrero:

La mayor parte de la tierra se usa para ganado, así que las fincas con potrero, cercas y corral son la otra mitad de este mercado. Lo habitual es potrero en loma, con maíz y plátano en las partes más planas y agua de quebrada para los animales. Antes de cerrar el precio, compruebe que un camión ganadero llega al corral en pleno invierno, que los puentes del camino aguantan su peso y qué cercas, galeras y animales entran en la venta. Recorra los linderos a pie, sobre todo donde los marca una quebrada o el río, porque el cauce se mueve y el plano no.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Los pozos termales de Caldera están de verdad en Paja de Sombrero?

    Sí. Quedan del lado de Paja de Sombrero del río Chiriquí, pero como casi todo el mundo llega por el caserío de Caldera, en Boquete, se les quedó ese nombre. Están en terreno privado y se paga la entrada en el portón.

  • ¿Conviene entrar por Caldera o por Chiriquicito?

    Por Caldera entra la mayoría: son 13,4 kilómetros desde el cruce de los pozos hasta el pueblo, y el final es camino sin asfaltar. El lado de Chiriquicito da servicio a Calabazal, donde se colocó el puente sobre el río Chiriquicito. Antes de decidirse por un terreno, haga usted mismo el recorrido que tendrán que hacer los camiones de materiales.

  • ¿Qué reviso en un terreno que colinda con una quebrada o con el río?

    Que el plano refleje por dónde va hoy el lindero y que la entrada sea por camino público y no por una trocha que atraviesa la finca del vecino. La ley limita lo que se puede construir junto al agua, así que calcule cuánta superficie es aprovechable de verdad. Pida en el registro de la propiedad una certificación con el dueño inscrito y los gravámenes, y si la tierra se tiene sin título, cuente con el tiempo de titulación antes de poder inscribirla a su nombre.

  • ¿Un extranjero puede comprar tierra en Paja de Sombrero?

    Sí, en las mismas condiciones que un panameño. La restricción para extranjeros solo rige a menos de diez kilómetros de las fronteras, y Paja de Sombrero queda muy lejos de ellas.

  • ¿Qué hay en el propio pueblo?

    La escuela, la plaza y los charcos y senderos de las quebradas. Para compras, trámites de banco y atención médica hay que bajar a Gualaca, Boquete o David, algo a tener en cuenta si piensa vivir aquí todo el año.